jueves, 7 de junio de 2018

EL DOCUMENTO QUE NOS CONVIRTIÓ EN ESCLAVOS


La lectura de este artículo es un reto, pero es de vital importancia para entender el mundo occidental moderno y los hechos históricos que lo llevaron a la situación actual. Habla de cómo la Ley Universal del Libre Albedrío ha sido históricamente explotada y distorsionada para esclavizar a los seres humanos, y desafía de un modo tan rotundo las creencias mayoritarias que muchos considerarán -desde posiciones meramente emocionales- inaceptable lo que evidencia. 

Lo que está en juego es mucho más que nuestra dignidad, es nuestra alma, y en esta guerra secreta que cada vez más conocedores queremos sacar a la luz es un motivo de satisfacción emplear una fuente no anglosajona, sino italiana (de ahí algunos enunciados del artículo atinentes a particularidades de la península itálica), lo que prueba que el movimiento de liberación de la verdad se extiende por el mundo.

Todo comenzó el 18 de noviembre 1302, a la fecha de publicación de la Bula del Papa Bonifacio VIII titulada "Unam Sanctam Ecclesiam".

Las repercusiones aún se encuentran entre nosotros porque al nacer damos nuestro consentimiento para ser explotados como esclavos de por vida.

Ármate de paciencia y descubrirás cómo ... 


¿POR QUÉ SOMOS CADA VEZ MÁS POBRES? 

Es debido a que estamos gobernados por una persona no elegida o nombrada por otra no elegida tampoco, ¿Por qué hemos dado la soberanía nacional a un grupo de poder europeo privado? ¿Por qué esta quiebra de todas las economías occidentales prevista desde los primeros años 30 se realiza con nuestro consentimiento, cuando en realidad no nos estamos enterando de nada? Lo primero que debemos hacer es entender cómo obtuvieron nuestro permiso y, a partir de ahí vamos a ser capaces de poner en práctica una estrategia para retirarlo y, finalmente, cancelar el juego. 

¿QUÉ ES ESTE CONSENTIMIENTO? 

Si no partimos de este problema, antes aún de hablar de la recuperación de la soberanía monetaria, las elecciones democráticas y la reforma, estaremos desarmados y no saldremos de la trampa. Hagamos lo que hagamos será inútil e ineficaz, habremos perdido.

Así que la segunda cosa en que concentrarse es: ¿por qué para el poder mundial, también llamado Cábala negra, es crucial el consentimiento? Porque saben muy bien que existe una ley universal, una ley suprema, que regula y domina todo el universo, que va más allá de todas las posibles leyes humanas, que es la ley del Libre Albedrío. 

LA HISTORIA DEL CONSENTIMIENTO Y LA LEY UNIVERSAL DEL LIBRE ALBEDRÍO 

Antes de hablar de la historia de la aplicación de la Ley del Libre Albedrío, consideraremos un par de ejemplos de aplicación de esta ley universal, a partir de casos sencillos, para llegar a los que más estrechamente se relacionan, cada día, con cada uno de nosotros. 

Si usted firmó un contrato de préstamo con el banco, que a su vez se lleva la casa en caso de insolvencia, ha dado su consentimiento (libre albedrío) a ese contrato. ¿Alguna vez han obligado a alguien?. Entonces, si usted va a los tribunales por causa de la crisis y reconoce los órganos legislativos y luego los tribunales que los hacen legítimo, usted ha dado su consentimiento (voluntad) a la legitimidad. Así que, en otras palabras, vamos a renovar el contrato con este "sistema" todos los días, utilizando los medios "inadecuados y fraudulentos" que nos hicieron creer, mediante engaño, indispensables. 

La primera reacción espontánea a estas declaraciones es la siguiente: toda nuestra sociedad funciona así y ninguno de nosotros para vivir, trabajar, comprar la casa, el coche, ir de vacaciones, casarse, tener hijos, educarlos y hacerlos estudiar, pudo elegir otra cosa . Pero entonces es correcto, a continuación, preguntarse de inmediato: "¿Por qué funciona así?" (Pregunta que hacemos muy poco, cuando es la pregunta fundamental que, simplemente, se nos ha programado para no hacernos nunca). 

PARA RESPONDER RETROCEDAMOS VARIOS AÑOS, DÉCADAS, SIGLOS ... 

En nuestro caso nuestro objeto de análisis es lo que se revela en la Biblia REAL, tenemos que entender la importancia de la "libre voluntad" en los juegos de poder y el vínculo inquebrantable que existe entre la ley, el dinero, la religión y la política. 

Este increíble descubrimiento, con la traducción literal del texto, revela la verdadera naturaleza de la Biblia, que es en realidad un Código Maritimo de Derecho Mercantil, válido y aplicado todavía hoy en cualquier tribunal del mundo. 

Se dice, en las "Crónicas" del Antiguo Testamento que el "dios" Yahweh (al que se nombra en otros textos como Yahvé, Jehová ... mas tarde veremos quién es este "dios" que no lo es en absoluto, pero en la traducción "manipulada", difundida por la Iglesia se ha traducido como Dios), no puede obligar a Moisés a seguirle en el viaje a la tierra prometida. Yahvé no es en realidad "Dios", pero se describe con precisión como un alto y poderoso "Eloah" (de donde deriva el término Allah). Por lo tanto, es uno de los muchos Elohím (plural de Eloah), el linaje que gobernaba aquéllos territorios, tal vez de estirpe extraterrestre (aunque esto no es esencial para nosotros ahora ...). 

Una civilización representada por una jerarquía de personas de las cuales la Biblia da cuenta cuando distingue Elohim, Malachim, Nephilim, Anakim, Refaim, emitas, Zamzummìm ... Gentes que se han repartido el control del planeta, como se cuenta en los libros del Génesis y el Deuteronomio, luchando entre sí para afirmar y aumentar su poder mediante el uso de los pueblos conquistados. El hecho es que estos Elohim existían en gran número, esparcidos en la tierra y organizados en campamentos (que constan de dos sectores en general, uno para la autoridad, Eloah, y el otro para las "tropas" ... ¿ángeles con espadas de fuego?). 

La confirmación de la exactitud de estas crónicas también se encuentra en los textos sumerios anteriores a la Biblia misma. Este Yahweh, equipado con un arma poderosa, cuya detallada descripción bíblica parece corresponderse con un ingenio de plasma (¿Arca de la Alianza?), capaz de incinerar todo, no podía, sin embargo, obligar a Moisés a que lo siguiera. 

Se vio obligado, por lo tanto, a suscribir una "alianza" con el pueblo judío con las normas y cláusulas recíprocas precisas (yo te doy tanto, me devuelves tanto), como el sacrificio de los primogénitos de cada familia, etc ... que ahora conocemos por la "versión" que ha llegado hasta nuestros días. También en la Biblia se dice que cuando se decidió seguir a Yahvé, al llegar a las puertas de la Tierra Prometida, se reunieron de nuevo para decidir si se debía continuar siguiendolo, si se volvía bajo los antiguos Elohim o si se debía confiar en los nuevos Elohim de los territorios a los que habían llegado. 

Este fue el orden del día de la asamblea.

Así, una vez más, con su libre albedrío, decide seguir a Yahweh, quien, con su poderosa arma desató la matanza y destruyó todas las ciudades a su paso, matando a hombres, mujeres, ancianos y niños (incluyendo Sodoma y Gomorra ... y hay anécdotas de "hacer lo justo" para ser salvados de la destrucción por Yahweh y el origen de la circuncisión, además del mito negativo de la sodomía practicada en esas regiones). 

Toda esta larga introducción, aparentemente divagatoria, además de establecer una lectura diferente de la Biblia y por lo tanto, de nuestros orígenes y de la historia de la Humanidad, sirve para definir mejor la necesidad del Poder de contar con el consenso, para que pueda perdurar y actuar. Y sirve principalmente para sentar las bases de la primera unión indisoluble, como he dicho, entre la ley de Libre Albedrío, la religión, la política, el Código Maritimo de Derecho Mercantil, el dinero, y lo que vivimos hoy en día. 

En adelante se demostrará que la élite dominante en el mundo está siguiendo la ley del consentimiento desde el comienzo, poniéndola en práctica de forma constante en cada aspecto de nuestras vidas.

Si la élite dominante no la conociera tan al detalle y no la observase tan escrupulosamente, su poder no habría durado hasta hoy.

Es por ella que Yahweh tenía necesidad del consentimiento para actuar, y que los gobernantes de hoy nos hacen votar

Desde el principio se requiere de forma absoluta nuestro consentimiento, ¿cómo lo hacen para respetar este requisito (aunque del modo más disimulado posible)? Han ideado un sistema perfecto que funciona de acuerdo con los principios descritos más arriba: "advertencia" y "silencio", si usted no responde, significa que usted está de acuerdo y por lo tanto consiente. 

Tomemos un ejemplo sencillo que nos pasa a todos: cuando el banco cambia las condiciones, y lo hace a menudo, está obligado a enviar un documento de transparencia bancaria - advertencia - Creo que muy pocos de nosotros la leemos. Si usted no contesta es consentimiento tácito. Toda la historia de nuestro mundo durante milenios funciona de acuerdo con este principio. 

Bonifacio VIII. Pensar que su nombre significa "bienhechor"
o "benefactor" no deja de ser una sangrante ironía.
LAS LEYES CANÓNICAS Y LAS BULAS PAPALES 

Para entender cómo rige este principio toda nuestra vida tenemos que hacer más indagaciones. ¿Qué son las leyes? 

Todas las leyes se derivan de los "cánones", o preceptos del Derecho canónico, debido a que todas las leyes, directa o indirectamente, tienen que ver con la Ley Divina y Eclesiástica. Pero los cánones, en particular, son reglas o principios cuya vigencia deriva del hecho de que nunca han sido cuestionados (consentimiento tácito).

Aquí tenemos algunos cánones, reglas o principios universalmente reconocidos porque nadie ha dicho nunca que no lo deban ser (muchos son secundados porque son la base de la sociedad civil). 

1) Todas las deudas deben ser pagadas; 

2) Todos los contratos deben cumplirse; 

3) Todas las controversias presentadas ante la ley deben ser resueltas ante la ley (es decir, si recibes una acusación, por infundada, injusta, inmoral, o ilegal que sea ... no la puedse ignorar. Y es tu responsabilidad demostrar la falta de fundamento de la acusación ante la ley frente a la cual ha sido presentada); 

4) Las peticiones, si no se impugnan se hacen válidas. (¡Punto importantísimo! Recibes una multa, una pena injusta, una audiencia se fija y si no apareces, los responsables decidirán por ti y sin ti). 

• Apostilla al punto 4: el 99% de los procedimientos judiciales se basa en alguna suposición, pero el 99% de los seres humanos no se molesta en entender cuál o no se molesta en rechazarla. En otras palabras, el sistema todavía se basa en el sacramento de la confesión, al igual que en los tiempos de la Inquisición, es decir, es esencial que Vd. se acuse a sí mismo. En ausencia de este acto de auto-acusación no se puede proceder. 

5) La Ley es jerárquica, siempre desciende del derecho divino: por encima de todo está el derecho divino que, como tal, emana del Creador Divino, después está la Ley Natural y luego el Derecho Positivo (las leyes nacionales e internacionales, administrativas, privadas, etc. ...), el Derecho Positivo pertenece al escalón más bajo de la escalera. 

• Apostilla al punto 5): Cada propiedad es un derecho asociado a un fideicomiso, es decir, a un fiduciario. Los poderosos, la élite del mundo, han sabido siempre que la propiedad es un concepto ficticio. De hecho, ¿cómo usted puede ser dueño de un pedazo de tierra? La tierra, los ríos, lagos, mares pertenecen al planeta. ¿Pero cómo se puede poseer físicamente una casa o un coche? Estas son las cosas para las que existen "títulos de propiedad", que son títulos ficticios, son el derecho de uso de la casa, el coche y la tierra todo el tiempo que estás vivo. Cuando mueras, lo que suceda con la casa, el auto o ese pedazo de tierra, si no hay disposiciones testamentarias ya no depende de ti. Así que la casa, entendida como paredes, ladrillo y yeso y la casa que se entiende como un título y como un fideicomiso, o como un régimen de administración fiduciaria, son dos cosas diferentes. 

El sistema fiduciario, el título, implica tres partes: un ejecutor o albacea, un administrador y un beneficiario. El ejecutor es siempre el que "concede el título", y en este caso es el Estado, el administrador es el que administra el título (registro de la propiedad o municipio), el beneficiario, en este caso, eres tú, el llamado "propietario". Hasta aquí todo es más o menos normal, todo está claro y no hay nada extraño, nos queda el entender cómo este sistema está siendo utilizado contra nosotros. 

ECHEMOS UN ENORME PASO ATRÁS EN EL TIEMPO 

El sistema actual, que se basa en el concepto de propiedad, fue creado por los antiguos romanos, que extendieron su "derecho" por todo el mundo. 

Cada tierra conquistada y sometida era inscrita en un "registro" guardado en Roma, y ​​cada nueva tierra del Imperio solo podía ser propiedad de un ciudadano romano. Así que incluso hoy en día vivimos en un sistema que ha sido aprobado por la existencia del Imperio Romano, que de hecho, nunca terminó. Con las invasiones lombardas, el Papa León III coronó a Pipino el Breve como rey de los francos y luego a Carlomagno como emperador del Sacro Imperio Romano. 

El actual sistema de organización de la propiedad, del derecho y posteriormente del dinero, y, por lo tanto, de la política, nació el 18 de noviembre de 1302, que es la fecha de publicación de la Bula Papal promulgada por el Papa Bonifacio VIII, que tuvo como título "UNAM SANCTAM ECCLESIAM". 

Bonifacio VIII es considerado uno de los hombres más corruptos, malvados y poderosos en la historia de la Iglesia y del mundo, tanto es así que el propio Dante le coloca en los círculos más bajos del infierno. 

Esta bula papal crea el primer sistema fiduciario, vigente aún hoy. Bonifacio VIII, en esta bula, afirma que Dios había otorgado todos los títulos y propiedades de la Tierra al Vaticano. 

Esta declaración no fue impugnada y, por tanto, de conformidad con el apartado 4) de la Ley de Canon (véase más arriba) se convirtió en válida. El Vaticano, por lo tanto, designa el ejecutor, el administrador y el beneficiario de este sistema fiduciario. El Ejecutor es la Orden de los Franciscanos Menores -a la que se unirá siglos más tarde la Orden de los Jesuítas (¿el brazo armado?)- cuyo emblema es claramente visible sobre el texto de la Encíclica. El administrador es el Papa y los beneficiarios del fideicomiso son todos los hombres del mundo. 

En la práctica, la Bula Papal de 1302 usa la metáfora del Derecho Marítimo y del Almirantazgo (la Biblia) que indica que la Unam Sanctum Ecclesiam y luego la primera y única y santa Iglesia es el Arca de Noé, porque mientras todo el mundo estaba sumergido por las aguas, lo único que se elevaba por encima era el Arca. 


Así que todos los seres humanos, a partir de ese día, son considerados por la Biblia (Código de Derecho Náutico) como perdidos en el mar. Y el Papa, por lo tanto, reclama toda autoridad, toda la propiedad, tanto espiritual como temporal, hasta el momento en que los "perdidos" volverán para reclamar sus derechos. 

Esta ley proclamada por el Papa Bonifacio VIII se basa en el derecho divino, es por eso que no podemos hablar de política sin hablar de religión o de economía y finanzas sin hablar de religión. 

El segundo "trust" lo crea el Vaticano en 1455, más de 150 años después de la bula de Bonifacio VIII (aún incuestionada). Esta segunda es de naturaleza testamentaria, y dispone cómo funciona, en el momento de la muerte del Papa o de futuros Papas, el derecho de utilizar todos los privilegios y todos los bienes derivados de la Bula anterior de Bonifacio VIII. 

Testamento en que el ejecutor es la Curia Romana, el administrador es el Colegio Cardenalicio y el beneficiario, esta vez es el Rey, en los terrenos propiedad del Papa. Así que, en dos palabras, Dios le dio el mundo al Papa y el Papa da porciones de este mundo al Rey 

Así que, desde ese momento, el Rey terrenal tiene un mandato divino. Esta encíclica de 1455 (8 de enero) se llama "ROMANUS PONTIFEX" y fue publicada por el Papa Nicolás V. Cito un breve fragmento significativo: 

"Como hemos concedido anteriormente, con las otras cartas, entre otras cosas, el pleno y total derecho al rey Alfonso V de invadir, buscar, capturar, conquistar, subyugar a todos los sarracenos y otros enemigos de Cristo, vivan donde vivan , junto con sus reinos y ducados, principados, dominios, posesiones, y cualquier propiedad, mueble e inmueble, que es propiedad de ellos y arrojarlos a la esclavitud perpetua y ocupar, aprovechar y convertir a su propio uso y beneficio, o dominios, posesiones y como resultado de la garantía dada por dicha concesión, el rey Alfonso V (de Portugal), o dicho infante en su nombre, tienen islas legítimamente y legalmente ocupadas, tierras, puertos, agua y han sido dueños y poseer y pertenecen y son propiedad "por derecho" del mismo rey Alfonso V y sus sucesores, se puede lograr y cumplir con esta piadosa y bella obra, digna de ser recordado en todo momento, para que nosotros siendo los favoritos de él para la salvación de las almas y la propagación de la fe y de la derrota de sus enemigos, considere una tarea que se refiere al mismo Dios, la fe, la Iglesia universal, con mayor perfección, ya que elimina todos los obstáculos, va a tomar conciencia de ser fortalecido por los grandes favores y privilegios otorgados por nosotros y la Sede Apostólica ". 

Casi 30 años después, en 1481 (21 de junio), una tercera bula fue promulgada por el Papa Sixto IV, bajo la denominación "AETERNIS REGIS CLEMENTIA". De diferencia ligeramente de la anterior en que el "bien" que otorga al Rey ya no es la tierra, sino los seres humanos que viven en esa tierra, que a partir de ese momento son considerados incompetentes, incapaces y por lo tanto sujetos a administración obligatoria. 

De hecho, esta Bula de Sixto IV consagra la visión de Bonifacio VIII por la cual los seres humanos nos hallamos perdidos en el mar y, en consecuencia, nada nos pertenece, estamos en quiebra, porque nunca hemos vuelto a reclamar nuestros derechos y bienes, por lo que el Estado debe cuidar de nosotros por nuestro propio bien. 

Este es el sistema que sigue vigente hoy en día. 

[Comentario: los originales de las bulas de 1302, 1455 y 1481 no son accesibles al público. Esto se debe a que hasta el siglo XVIII el Vaticano escribió sus bulas no en papel, que se considera un medio carente de vida y por lo tanto de valor: en ese momento (¡hace sólo dos siglos!) un documento para ser válido tenía que ser escrito en un material vivo. Por lo tanto, se firmó con sangre y fue escrito en un pergamino de piel humana. La reciente firma por la reina Elizabeth del criminal Tratado de Lisboa se llevó a cabo en un pergamino de piel de niño, puesto que la Reina, como beneficiaria de una ley divina, no puede firmar un documento "muerto". El que las bulas papales fueran escritas en pergamino de piel de niños, explica el por qué resultaría embarazoso para el Vaticano mostrar el original.] 


Aprovecho esta pequeña interrupción de la historia para subrayar que no descalifico a todas las personas de Buen Corazón (con B y C mayúsculas) que siguen y viven de acuerdo con la ética justa y generosa de la Iglesia Católica. 

La referencia, en todo caso, sólo se dirige a la "secta" que controla el mundo dentro de la Ciudad del Vaticano. Sería importante invitar a los cristianos verdaderos, que se reconocen en un Dios justo y misericordioso, a reclamar, investigar y esclarecer lo que pasa dentro de esas paredes. De lo contrario, no saldremos nunca

LO QUE SOMOS Y LO QUE ES LA REPÚBLICA ITALIANA 

En 1933 se produjo la peor quiebra que recordamos: las deudas se borraron y se prohibió la posesión de oro por particulares. Los Estados han transferido todo su oro, junto con el confiscado, a un único fondo mundial para su custodia, el BPI, el Banco de Pagos Internacionales- algo que da lugar a otra historia desconcertante. como es la de las reclamaciones a la Reserva Federal hoy en curso, pero ahora no abordaremos el caso, de lo contrario corremos el riesgo de poner demasiada carne en el asador- con sede en Basilea, Suiza, y que fue fundado y controlado por los Jesuitas y los Caballeros de Malta. En cuanto al resto, se verifica fácilmente y certificado, siempre por la Ley del Libre Albedrío. 

Les insto a que hagn todas las averiguaciones posibles e investiguen lo que está pasando con las reservas globales de oro y con las reclamaciones a la Reserva Federal. 

Pero, de nuevo en 1933 (¡atención!) las Naciones convierten la Sociedades de Derecho Privado, registradas en la S.E.C. (Security Exchange Commission) con sede en Washington DC, que es el equivalente de nuestro CONSOB (el organismo que controla la Bolsa de Valores). Estas sociedades de derecho privado, llamadas naciones pero en realidad de titularidad privadísima poseen hoy el derecho de propiedad de las personas nacidas en aquel estado, de acuerdo con las tres bulas papales. 

La primera reacción instintiva del lector es "Italia no", ¡es una República fundada en el trabajo, que tiene una maravillosa constitución! Por desgracia, sin embargo, es cierto. Vaya a verlo usted mismo (clic aquí): Existe el registro y el número de registro de "REPUBLICA DE ITALIA" - Número de registro 0000052782, con un montón de documentos de cotización de acciones, venta de acciones, etc ... y la dirección de la empresa es:" El Ministerio de Economía y de Finanzas - Via XX Settembre, 97 - Roma "y la dirección de correo es:" C / O Studio Legale Bisconti, Via A. Salandra, 18 - Roma ". 

Así que Italia no es una república libre, sino una empresa privada y el Estado es dueño de los derechos de propiedad de las personas (todos nosotros) que han nacido en su territorio (Nota del "blogger": lo mismo puede decirse de la sociedad comercial ESPAÑA, cuya imagen corporativa se nos vende insistentemente como la "marca España"). 

Pero hemos dicho que la propiedad es un derecho asociado a un fideicomiso, una escritura de fideicomiso. Debido a que los poderosos saben que la propiedad es un concepto ficticio y, por tanto, la gente puede tener solamente un título de propiedad que confiere el derecho de uso. En el momento de tu nacimiento, sin previo aviso, se creó un fideicomiso, es decir, un trust, que tiene por objeto tu existencia en vida. Y tus padres han avalado y firmado esta entrega sin haber sido advertidos. 

Es precisamente en los años 30 que el registro de los nacimientos se convierte en obligatorio, otorgándose así el consentimiento, aunque en este caso sin haber sido debidamente "notificado". Es por eso que este sistema es, en parte, fraudulento. En realidad, el certificado de nacimiento es una notificación, porque supone la creación de una personalidad ficticia, que no le pertenece a usted sino a ellos. 

De hecho, usted podría pensar, erróneamente, que el certificado de nacimiento nos pertenece; en realidad basta con acudir al Registro Civil a solicitarlo para constatar que nos darán una copia, un duplicado, pero nunca el original. Desde el momento de la creación del certificado de nacimiento existen dos entidades (recordar la casa de ladrillo y el título de propiedad de la casa que necesita un ejecutor, un administrador y un beneficiario), que son el ser humano de carne y hueso y la persona, que es un intermediario ficticio o una ficción legal, entonces un fideicomiso. 

Esta confianza se crea de acuerdo al Derecho Marítimo y del Almirantazgo (La Biblia) que siempre trasciende las leyes de los distintos países y que constituye la jurisprudencia secreta de los poderosos y la élite. De este fideicomiso que se crea en el momento del nacimiento, sobre tu existencia en vida, el ejecutor es siempre es un órgano del Estado, pero ¿quién es el beneficiario de esta partida de nacimiento? Se trata de la Sociedad de Derecho Privado llamado la República italiana (por tanto, una empresa). 

¿Pero el beneficiario de qué? 

El beneficiario de un bono, un título de propiedad o una participación en la sociedad, que se estima actualmente en aproximadamente 2.000.000 dólares. En la práctica, el italiano crea con su nacimiento dos millones de dólares por medio de una fianza o garantía, y la garantía de este bono es su existencia en vida, lo que significa que la productividad, la fuerza de trabajo (cada vez peor pagada y protegida, de modo que ganan más), es el valor real! 

La perversa ecuación es: nacimiento = creación de un bono y de dinero ficticio =  tu existencia en vida es entonces tu trabajo (infrapagado, si es posible, como obviamente están haciendo) = esclavitud! 

Tu "bono" es depositado en el S.E.C. como seguro o tales como la seguridad o calidad de fiduciaria y forma parte del patrimonio de la empresa privada registrada de manera engañosa como "República Italiana". Por favor verifique todo lo que se ha dicho, bastará una somera búsqueda en Google.

Pero hay todavía un tercer elemento en la creación de esta ficción jurídica: el administrador, aquel que por contrato ("trust" o certificado de nacimiento, en este caso) asumirá la obligación de hacerse cargo del "bien".

¿Quién tiene esta función? 

Siempre que una autoridad (el policía, el juez de la Corte Constitucional) le pregunta: "¿Es usted Pepe Pérez" y usted responde "sí", en ese preciso momento usted se ha autoproclamado adminsitrador del fideicomiso. Estás atrapado desde tu nacimiento porque la ficción necesita que tú te creas el administrador de ese "ser vivo"; pero tú y esa corporación que lleva tu nombre sois, en realidad, dos entidades completamente distintas y separadas. El ser humano de carne y hueso se nombra con iniciales mayúsculas y las demás letras en minúsculas (como siempre nos enseñaron en la escuela), la persona jurídica, ficticia, se nombra con todas las letras en MAYÚSCULAS.

Revise todos sus documentos de identidad, facturas, extractos bancarios, notificaciones, la tarjeta sanitaria, etc ... 

Si trata de ir por ejemplo al banco y le pide al empleado que escriba su nombre con iniciales mayúsculas y el resto en minúsculas, puede que éste ignore la trascendencia de la cuestión y lo intente, pero se verá obligado a responder que es imposible debido a que el "sistema" no lo permite .

Así que, en resumen: si el 99 % del derecho se basa en supuestos, se presuponen verdaderos, y los nadie pone en duda porque el sistema todavía se basa en el mecanismo de la "confesión", exactamente como en los tiempos de la Inquisición. Para operar el sistema necesita que usted se acuse a sí mismo y en consecuencia, todo se basa en su consentimiento, su libre albedrío.

De hecho, es necesario que usted se acuse a sí mismo, pero ¿de qué? Del "pecado original". ¿Y cuál es?

¡El fraude! El uso del nombre que no le pertenece a usted, ese nombre desde que naciste fue escrito en mayúsculas y es una propiedad intelectual del Estado, que te ha empujado a utilizarlo de manera fraudulenta. En el momento en que Vd. lo utilices declaras que nació sin derechos, que está en quiebra, porque su vida, su nombre y su existencia son gestionados por alguien que no es usted, usted se encuentra, por tanto, en un régimen administrativo en que su nombre no le pertenece a usted, sino a otros. 

¡Pero es aún peor que esto! De acuerdo con el Código del Almirantazgo o Código Marítimo (la Biblia), naciste perdido en el mar, porque dicen que las bulas papales, sobre el que se basa todo el sistema, que en el momento del nacimiento y a través del canal de parto usted ha caído en el agua y está perdido en el mar, y nunca somos capaces de llegar a tierra firme para que podamos levantarnos y decir: "Yo soy un ser humano libre delante de Dios." 

Porque las bulas papales son justificadas de acuerdo con el mandato divino. 

¿Por qué están usando la palabra Dios?, ellos son los que invocan a Dios, ellos son los que tradujeron la Biblia como palabra de Dios, quien en principio nunca es mencionado (por cierto, la Biblia se convierte en Código de Derecho Náutico al sustituir la palabra "pecado" por "deuda".) El derecho es, por tanto, siempre de origen divino, por lo tanto, somos criaturas "divinas" (consulte la verdadera traducción de la Biblia) y ellos lo saben muy bien, no pueden crear una ley ficticia, tienen una necesidad absoluta de hacer derivar su Derecho de Dios 

Así que utilizan este Dios (Derecho), y si tú te refieres al mismo Dios, te describes a tí mismo como incapaz, perdido, sin derechos. Piensa en la perversión, si invocas lo que te han dicho e impuesto, declaras y confirmas que eres incapaz de cuidar de tí mismo.

Así que recapitulemos: utilizan una Sociedad de Derecho Privado, comercial, fingiendo que es un Estado, un organismo público que en realidad es muy privado, y es usado para hacer negocios (el dinero, el beneficio y nos piden también pagar impuestos para mantener una compañía de derecho privado que no es nuestra) a través de la existencia de una entidad ficticia escrita en letras mayúsculas que cotiza en la S.E.C. de Washington, DC 

La idea es, por tanto, que si aceptas esta premisa, te autodefines incompetente, necesitado de ser administrado de manera forzada, ya que además de estar perdido en el mar, y por tanto sin derechos estás en quiebra (no has reclamado nunca lo que es tuyo), ¡ni siquiera sabes quién eres! Irónicamente, toda autoridad, de hecho, debe preguntarte quién eres, de lo contrario ni siquiera te pueden tocar con un dedo. No tendrían jurisdicción para ello (se habla de derecho administrativo, derecho fiscal, civil, etc. ... si matas a alguien, entonces el Código Penal, es un poco diferente, pero no demasiado ...). 

Nuestros tribunales son, de hecho, tribunales de derecho privado, tribunales de empresas.

Lo mismo ocurre con el dinero, los billetes de "euro": se nos advierte por medio de una inscripción que dice "propiedad del Banco Central Europeo" que no son nuestros, sino del B.C.E., pero si estamos de acuerdo en usarlo, al igual que ocurre con el nombre ficticio nos autoproclamamos incapaces e incompetentes a sus ojos (perdido en el mar, etc ...). Han creado un sistema de gobierno que llaman "público", pero que es muy privado, que incluye a los partidos políticos, el parlamento, el gobierno, las elecciones y si está de acuerdo a participar en este juego usted se autodefine de nuevo como incapaz e incompetente (perdido en el mar, etc ...), necesitado de ser administrado a la fuerza.

A la vista de esta larga y, supongo que para muchos de ustedes, impactante historia, el primer pensamiento es: 

¿Cómo podemos cambiar a mejor algo que no nos pertenece? 

Pero entonces nuestro subconsciente nos recuerda que en las últimas elecciones ha votado el 50 % de los electores, una de cada dos personas consideran ofensivo para la inteligencia ir a votar. Así que en este punto, si todo está claro, las preguntas son sólo dos: 

1. ¿Qué podemos hacer para retirar nuestro consentimiento a este fraude del que somos protagonistas "involuntarios" desde que hemos nacido? Lo que podemos hacer incluye evitar las ejecuciones hipotecarias, por ejemplo, porque no somos nosotros, seres de carne y hueso quien tiene que pagar impuestos, sino la entidad ficticia que legitimamos cuando la utilizamos de forma fraudulenta (mayúsculas). 

Así que, individualmente, podemos utilizar sus propias leyes, y el Código Náutico Almirantazgo (la Biblia) de tal manera que ellos caigan en deshonra. ¿Conocer la ley puede servir de algo? 

2. ¿Qué podemos hacer colectivamente para crear una alternativa a este sistema podrido, que ha sido creado de forma fraudulenta en nuestra contra? 

¿Cómo podemos cambiarlo si no pertenecemos a él? Mientras lo pensamos, sólo podemos dejar de participar.

En conclusión, los puntos cruciales son dos: el dinero y cómo se toman las decisiones políticas.

Pero hay un punto más que se ha vuelto muy claro: no se pueden tratar por separado dinero (economía, finanzas, crisis, etc ...), la política, es decir, la forma en que se toman las decisiones, la religión y la ley, porque para los poderosos, la élite, son exactamente lo mismo. 

Fuente:http://astillasderealidad.blogspot.com/2016/03/el-documento-que-nos-convirtio-en.html

viernes, 1 de junio de 2018

POR QUE GRAN BRETAÑA PERTENECE AL VATICANO

Aclaración: Lejos estoy de odiar a judíos, católicos, budistas o a los seguidores gentiles o practicantes de cualquier religión, pero en verdad las religiones son masas de gran dinámica política y de un peso específico sin igual en la historia mundial. A plena luz o en tinieblas hacen y deshacen por mano directa, indirecta, o en operaciones de largo plazo que moldearon la sociedad y siguen hoy día haciéndolo. Aquí una referencia de análisis que comparto, de una compaginación histórica con pocas grietas. 



jueves, 31 de mayo de 2018

UN CHIRLO POR ACÁ, OTRO MAS ALLÁ, Y UN SOPAPO EN LA NUCA QUE BAJA Y SE PIERDE...








Da gusto como les refriega en el hocico en la mierda que están haciendo. Como cuando los cuzquitos
te garcan dentro de la casa y se lo hacés para educarlos.

martes, 29 de mayo de 2018

miércoles, 23 de mayo de 2018

NO TIENEN CARA





                                  Así los ahorcamos a todos si me das una mano, gato puto.



No estoy hablando de Maria Eugenia Vidal diciendo en un acto que se terminaron las inundaciones en no sé que localidad de la Provincia de Buenos Aires por las obras inauguradas y, a una semana de ello, enterarnos de que el intendente de esa localidad ordenó evacuar a los pobladores debido a las lluvias.
Tampoco hablo de Horacio Rodriguez Larreta mostrando piletas de natación dibujadas en el suelo.
Hablo del Fondo Monetario Internacional cuyos tres últimos directores, incluída la actual, más que currículum, tienen prontuario.
Rodrigo Rato en la justicia española por fraude, falsedad ideológica, estafa y apropiación indebida.
Dominique Strauss Kahn en la justicia francesa por proxeneta. Y ya había sido arrestado por agresión sexual a una empleada de un hotel neoyorkino, lo que le costó el cargo.
Y Christine Lagarde, hallada culpable de desvío de dinero público y absuelta por su "prestigio internacional". 140.000 franceses exigieron por carta que Lagarde comparezca ante un tribunal correccional ordinario ya que el "perdón" le fue otorgado por un tribunal ad hoc, compuesto por tres jueces y 12 parlamentarios.
En 2.008, cuando Lagarde era Ministra de finanzas del Presidente Nicolás Sarkozy, concedió una multimillonaria indemnización al dueño de Adidas lo cual la hizo culpable del DELITO de desvío de fondos públicos.
Por eso Carrió dice que el Fondo no es el mismo de hace quince años y apoya la llegada del F. M. I. a nuestro pais, cuando en Abril de 2.002 los consideraba personas no gratas. Es cierto. Es distinto.
Antes, para ser Director del F. M. I. alcanzaba con no tener un solo rasgo de sensibilidad social. O sea: Ser un hijo de puta. Ahora, además de esa condición, hay que ser delincuente.

Doctor Puteador

martes, 10 de abril de 2018

SIONISMO CRIMINAL


En este mundo hipócrita hay casos que aún destacan entre el cinismo habitual. Aún en el asco permanente que produce seguir el curso de la política internacional, hay temas que sublevan el ánimo de cualquier persona con un mínimo de sentido de la justicia. Impelido por el hedor del discurso dominante impuesto por la gran superpotencia, vamos a dar un rápido repaso a la situación del conflicto israelopalestino, para enunciar algunas de esas verdades de Pero Grullo que, de puro obvias, se acaban olvidando.
La creación del Estado Israelí se produce en 1947, cuando la Asamblea General de la ONU excreta la resolución 181, concediéndole al futuro estado judío la mitad de los territorios de Palestina. Es notable que ninguno de los representantes de los países que, secundando la propuesta usamericana, votaron a favor de semejante desatino legal, cayera en la cuenta que estaban regalando algo que no les pertenecía. Avergonzados por la epidemia de antijudaísmo (alentado durante siglos por el cristianismo, con la acusación de deicidas) que acabó en la Shoah, en un curioso ejercicio de generosidad, las naciones occidentales decidieron ofrecer a los supervivientes del Holocausto nazi (sólo a los judíos, el paso de los gitanos, de los comunistas, homosexuales, francmasones, testículos de Jehová… por los campos de exterminio permanece en el limbo de los hechos históricos que no llegaron al gran público) un lugar donde formar un estado. Pero esa generosidad de ofrecer lo que no es tuyo tiene un problema: que para entregarle el óbolo al receptor necesitado, antes tienes que despojarle de ese bien a su antiguo dueño. En términos populares, ese proceso se conoce como desvestir a un santo para vestir a otro.
Es tan estúpida la idea, despojar a un pueblo de su tierra para cedérsela a un tercero, que es increíble que al primero que la tuvo no lo corriesen a gorrazos por los pasillos de la sede de la ONU en el East River. Es una de esas imbecilidades que se deben ver bien desde los despachos de una capital europea, pero que son el germen de sangrientos conflictos futuros (como diseñar fronteras en base a paralelos y meridianos, separando etnias en estados distintos y reuniendo en ellos a ancestrales enemigos, hutus y tutsis, suníes y chiíes, leoneses y castellanos…).
Este es el nivel de la alta política internacional ¿Se te ha roto tu coche? No te preocupes, yo te presto el de mi vecino. Tan intelectualmente grotesco que no llega ni a chiste, no pasa de chascarrillo.
Pero es que aún peor es la justificación de que tenga que ser precisamente ese territorio: porque su dios nacional así se lo concedió. Quien enarbola esa suprema mentecatez como si fuera un razonamiento en pleno siglo XXI es un completo disminuido mental. Cada pueblo que en la historia ha sido ha tenido su dios o dioses nacionales. Y en la cosmovisión que emana de su religión es común en muchos de ellos el relato del dios o dioses que crean el mundo y se lo entregan a ese pueblo (los verdaderos hombres) para su cuidado. Los conceptos de Pueblo Elegido y Tierra Prometida son comunes en pueblos desde la América precolombina a la Melanesia. Claro está, quizá es que se ha demostrado recientemente la existencia del dios hebreo, y no me he enterado por estar de viaje.
Que buena parte del libro sagrado del cristianismo sea la copia textual del libro sagrado de la religión nacional judía, además de una muestra del absurdo de las religiones (¿no sería más lógico que los europeos incluyesen en su libro sagrado la Guerra de las Galias, en vez del relato épico-mítico de un pueblo seminómada de tercera división que pululaba por el desierto Asirio?), no da mayor viso de credibilidad a su contenido. Si pretendemos que la epopeya mítica fundacional de un grupo de follacabras piojosos tenga algún valor en el derecho internacional del s.XXI, con mucha más razón podemos desempolvar la Ilíada para justificar una hipotética invasión de la Lidia (costa Occidental de la actual Turquía) por parte de tropas griegas.
En cuanto a la justificación de que sus ancestros provienen de tal lugar, antes buena parte de los israelíes podían haber pedido su pedacito de tierra en España (Sefarad), pues de su expulsión sólo hace cinco siglos. O ya puestos, la población gitana del mundo entero podría pedir, con más razón que la judía, el retorno al Punjab del cual salieron hace seis siglos. Perseguidos y exterminados a lo largo de la historia como probablemente ningún otro pueblo, merecerían de seguir la doctrina aplicada con Israel que la amable comunidad internacional convenciese a India (si acaso, con el uso de la fuerza) para que despejase a la población que actualmente reside en esa región para asentar ahí a las poblaciones gitanas provenientes de Europa, Oriente Medio y demás partes del mundo.
Si la propuesta te parece demencial, es porque seguramente lo es. Pero es exactamente el mismo razonamiento que llevó a la creación del estado hebreo.
Si ya la legitimidad del Estado de Israel de acuerdo a las fronteras de 1947 es cuanto menos dudosa ¿qué se puede decir de todo el proceso de ocupación de nuevas tierras, empujando a los indios nativos a reservas cada vez más exiguas? El proceso de conquista y usurpación de territorios a los pueblos nativos por parte de los estados europeos en el Nuevo Mundo, durante los siglos XVI a XIX, es remedado por el Estado de Israel a partir de la segunda mitad del XX.
Pero hay cosas que tras la Segunda Guerra Mundial, los horrores del nazismo, el fin del Apartheid y el advenimiento del nuevo siglo, ya no son permisibles. Y no es admisible todo el proceso de ocupación de tierras y limpieza étnica subsiguiente a la Nakba. Proceso que, por otra parte, ha tenido la colaboración estelar de los países árabes circundantes, especializados en iniciar guerras (la del 48, la Guerra de Suez, de los Seis Días, del Yom Kippur, las intifadas…) que, invariablemente, acaban con un estado hebreo cada vez más lato y poderoso. De cualquier forma, el papanatismo tradicional árabe no justifica la anexión de territorios y el desplazamiento de su población para crear un lebensraum judío y, así, buscar acomodo a poblaciones de las cuatro esquinas del mundo que emigran a Israel esperando recibir su trocito de tierra robada a la población autóctona.
La justificación de los territorios anexionados por el Estado de Israel en la Guerra de los Seis Días es pura y llanamente el derecho de conquista. El mismo derecho por el que el Tercer Reich se anexionó los Sudetes, y con mucha mayor legitimidad pues efectivamente, en esa región la población era mayoritariamente germánica, mientras que en el territorio invadido por Israel no había prácticamente nadie de religión judía. De ahí que, tras la invasión, se desarrollase la operación de limpieza étnica, con matanzas como las de Sabra y Chatila y deportaciones en masa, al más puro estilo nazi.
Y a nadie debería sorprender la asociación, plenamente justificada. Israel está reproduciendo la política alemana hasta 1939 (la Kristallnacht la ha sobrepasado con creces), y sólo les distancia (y, sin duda, no es poco) la Solución Final, los campos de exterminio y los crematorios. Pero la base ideológica de superioridad racial (en el caso judío, superioridad étnica) lleva en sus libros de oraciones (y, ridículamente, en los del mundo cristiano) desde treinta siglos antes del nacimiento de Hitler.
Sírvante pueblos,y naciones se inclinen ante ti.
Génesis 27:29
Ya que Yahveh te habrá bendecido, como te ha dicho, prestarás entonces a muchas naciones, mas tú no tomarás prestado; tendrás dominio sobre muchas naciones, pero sobre ti no tendrán dominio. 
Deuteronomio 15:6
Todo el mundo que se acerca a este conflicto hace muchísimo énfasis en que la religión no tiene nada que ver en este conflicto (ya que la religión es por definición algo noble y elevado que nos hace ser mejores, o eso nos han enseñado en la catequesis). Pues bien, yo sostengo que lejos de no tener nada que ver, está en el centro del problema, y lo lleva estando desde su origen hace miles de años.
Tras la rebelión de Bar Kojba, Roma estaba tan hasta las pelotas de los judíos (era la tercera guerra en menos de un siglo) que los distribuyó por las cuatro esquinas del Imperio, cometiendo el error fatal de dispersar la semilla del fanatismo religioso. Pero obviamente no se vació toda Judea, sino que fueron trasladados los judíos ultraortodoxos. El resto de la población, judíos helenizados y posteriormente romanizados, gente civilizada que iba aceptando los cambios políticos con mayor o menor resignación, y adoptando las formas e ideas según el signo de los tiempos, siguió habitando la región. Al igual que el resto de pueblos del mundo. Con la conquista omeya fueron islamizados, cuando recientemente ya estaban cambiando al cristianismo, religión del imperio. Luego pasaron a ser controlados por la Sublime Puerta y el colonialismo de unos tipos paliduchos y desgarbados. Esos son los palestinos de hoy, los filisteos (Φιλιστινοί, philistinoí) de los que habla el Tanaj (Antiguo Testamento), que ya estaban en la región cuando llegaron las tribus de Israel hace tres milenios, a disputarles el control del territorio.
Y la diáspora judía son los herederos de los fanáticos follacabras que fueron impermeables a toda cultura que no fuera la suya, contra la que reaccionaban con virulencia. En mil novecientos años hubo un núcleo fundamentalista que demostró ser inmiscible con las sociedades de acogida, aunque es de suponer que muchos de sus miembros acabaron diluyéndose en sus sociedades. Creo que es un caso único en la historia, que si bien desde un punto de vista etnográfico es una maravilla (conservar la religión y la lengua, aunque sólo sea con carácter litúrgico, durante diecinueve siglos en pequeñas comunidades aisladas), desde el social es la crónica de un fracaso de integración. Cuando señalo al islam como el principal obstáculo a la integración de la inmigración de Próximo y Medio Oriente, insistiendo a sus miembros en que son diferentes y deben mantener esa diferencia a toda costa (el orgullo paleto), podemos imaginarnos la misma cerrazón mental en las juderías de la Europa medieval y el Magreb. Por supuesto que el sectarismo religioso de aquellas poblaciones era su reflejo especular, retroalimentando la segregación, la desconfianza y, finalmente, la animadversión entre al fin y al cabo conciudadanos.
Os pongo un ejemplo. No sé si sabéis la historia de la embajada de Hasekura Tsunenaga. Fue una misión diplomática que en el s.XVII un poderoso daimyohizo llegar a España para entablar relaciones con el que era entonces el rey más poderoso del Orbe, Felipe III. La cuestión es que parte de esa embajada no regresó a Japón, sino que se asentó en el lugar de arribada de la nave, en Coria del Río (Sevilla). Hoy, tan sólo 300 años más tarde, no podemos encontrar en Coria nadie que hable japonés, coma con palillos o se siente en cuclillas. Tampoco encontramos trazas de los colonos germánicos con los que el emperador Carlos III repobló Sierra Morena, más allá de una cierta prevalencia de cabellos claros y ojos azules en la zona.
Pero no debiéramos sorprendernos, es lo normal. En un lugar de tanta emigración como Galicia, estamos cansados de verlo. El emigrante que marcha, por ejemplo a Alemania, por ejemplo mi tío. Sin duda toda su vida siguió manteniendo fuertes raíces aquí; aún hablando alemán perfectamente, en cuanto llegaba al pueblo cambiaba naturalmente al gallego. Y cuando se jubiló, se hizo una casita y se vino aquí (aparte de que en la aldea cunde muchísimo más una pensión teutona). Sus hijos, mis primos, venían de vacaciones todos los años, también para que sus padres pudieran ver a los nietos. A pesar de ser alemanes guardaban aún una explicable referencia cultural gallega. Una vez fallecidos mís tíos, por aquí ya no han vuelto más que en contadas ocasiones, empezando porque a sus parejas alemanas no les hace ni maldita gracia venir a palurdolandia, donde para empezar ni siquiera entienden lo que dice la gente (eso que salen ganando, por otra parte). Y ya la tercera generación, los hijos de mis primos, han roto cualquier lazo con esta tierra y forman parte plenamente, como es natural, de la sociedad alemana. Todo ello en el curso de tres generaciones, poco más de medio siglo.
¿Comprendéis ahora la anormalidad de vivir durante diecinueve siglos en una sociedad y seguir considerándote ajeno a ella, un elemento especial, esencialmente distinto? Nada de esto sería posible sin el veneno de la religión hebrea, que desparramó su ponzoña por el mundo de la mano de sus dos hijastras, las cuales heredaron sus rasgos irracionales y sus impulsos más criminales, intolerantes y liberticidas.
Estas tres aberraciones de la razón, que son una sola a modo de desgraciada trinidad, están detrás del conflicto israelopalestino y de buena parte de las barbaridades y desgracias que han aquejado a la Humanidad estos últimos treinta siglos (los diez primeros, el mal estuvo acotado al tratarse de una religión nacional); generando diferencias artificiales y dinamitando la convivencia entre los pueblos, y dentro de los mismos (desgraciadamente me sobran los ejemplos, incluso actuales, Siria, Turquía, Yemen…).
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Impresionante la entereza de esta cría.
Ha dejado a todo un Estado a la altura del betún (posición a la que, por cierto, en España vamos cogiendo práctica, con las pulsiones fascistas que desata en buena parte de la población todo lo que tenga que ver con Catalunya), con un tribunal absolutamente ilegítimo condenándola por propinar un guantazo a un soldado completamente armado, tribunal que es incapaz de apreciar la injusticia de precisamente la misma presencia de ese soldado armado en territorio extranjero. Y es incapaz de apreciarla porque está en la misma esencia del Estado que le confiere autoridad (que no legitimidad).
Nos reiteramos: la única legitimidad que tenían esos dos mierdas en estar delante del domicilio de la familia Tamimi es el derecho de conquista. ¿Sabemos a qué mundo volveríamos de dar por bueno ese derecho? Imaginad dedicar buena parte de los recursos de nuestro Estado a fortificar los Pirineos con casamatas para defendernos de una hipotética invasión del poderoso vecino del Norte, de nuevo convertido en enemigo y potencial amenaza. También tendríamos que cavar trincheras en torno a Olivença, no fuera que a los portugueses les diera por recuperar ese territorio ganado durante la Guerra de las Naranjas. U orlar las playas y acantilados de baterías costeras para prevenir una invasión de la pérfida Albión o de piratas berberiscos. En suma, un mundo en el que se dé por bueno el derecho de conquista, el que hace valer Israel en Cisjordania, es una porquería de mundo, es volver a la barbarie de la fuerza elevada a la categoría de razón de Estado, a dedicar vidas y bienes a defenderse del resto de naciones o a atacarlas si se tiene la oportunidad. Es retroceder el calendario a Annual, al Somme, a Nanking, a los episodios más desgraciados de nuestra especie.
Es especialmente miserable la exigencia internacional, de la misma comunidad internacional culpable de la Nakba, a que las protestas palestinas sean pacíficas. Sin embargo, no existe una ocupación pacífica. Si mañana unos hombres fuertemente armados asaltan tu casa y expulsan a tu familia, no se puede decir que haya sido una acción pacífica aunque no haya habido ni un disparo, acaso ni siquiera un empujón ante la enorme disparidad de fuerzas. La ocupación es un acto violento continuo en el tiempo (igual que un secuestro), cuyo fin último es precisamente valerse del tiempo como legitimador del statu quo. Esta es la clave de bóveda del proceder israelí en el conflicto, lo sabe hasta un niño, sin embargo no lo encontraréis en las crónicas periodísticas de los monigotes que de la realidad no pasan del envoltorio. Con el curso del tiempo, mayor es el arraigo de los colonos y mayor el desarraigo de los exiliados, que acaban reconstruyendo su vida en otras partes del mundo. El engaño de las conversaciones de paz, tan cacareadas por la escoria periodística, son a todas luces un juego de trileros para ganar tiempo y afianzar las conquistas, parte de una estrategia de hechos consumados. Israel sabe que tiene la sartén por el mango, y que no tiene más que mover el balón y dejar que corran los minutos para ganar el partido.
Quien exige una respuesta pacífica a la ocupación está legitimando la agresión, negando el derecho de defensa. Porque la respuesta a una agresión debe ser proporcional, un intento de violación no justifica coser al agresor a tiros, si hay otra forma de repeler la agresión causando un daño no letal. Esa inmoralidad de justificar liarse a tiros contra cualquiera que, por ejemplo, penetre en tu domicilio puede valer en EEUU, pero no en un país civilizado. Ahora bien, que la defensa ante esos ejemplos de una violación o un robo tenga que ser proporcional a la amenaza, no implica que no pueda uno defenderse. Si se puede solventar con buenas palabras y mejores razones, mejor que emplear la violencia. Y la agresión que se puede repeler con un tiro al aire, con un golpe o con un disparo a partes no vitales, no justifica asesinar a alguien. Ahora bien, honestamente ¿alguien cree que con buenas razones se puede forzar a Israel a que se retire de los territorios ocupados? ¿Se les va a amedrentar disparando al aire, o de alguna otra forma no letal? La respuesta debe ser proporcional a la amenaza, y empleando la menor capacidad ofensiva posible. Pero es que repeler la agresión de un ejército con el armamento más sofisticado implica, no nos engañemos, emplear un poder militar igual o superior. Se ha intentado, por activa y por pasiva, sin violencia, con violencia de baja intensidad (piedras en las intifadas). Ya sólo queda el recurso a la violencia sistematizada. No es sólo el derecho del pueblo palestino, es su obligación.
Puesto en otros términos, si la cría de pelo turbulento, en vez de un hostión, hubiera volado la cabeza de ese par de niñatos con una recortada, estaría en su legítimo derecho. La acción sería más o menos inteligente (seguramente, mucho menos eficaz que el guantazo), pero perfectamente legítima, porque está repeliendo la agresión de unos individuos armados en la misión de ejercer un control efectivo sobre territorio extranjero. Igual que Boudica, Zenobia, Juana de Arco, Agustina de Aragón o María Pita, por citar el nombre de algunas conocidas heroínas. Por supuesto que también esos soldados tienen derechos. Tienen derecho a dar media vuelta y volver a su territorio, tras la frontera de 1947, que es en todo caso la legalmente establecida (y ya, como decimos, pueden darse por bien servidos pues es mucho más de lo que en buena lógica les corresponde). No hay, ni puede haber, reconocimiento del derecho de conquista. Entonces sí, tendrán legitimidad para defender su vida y su territorio. En invadiendo el de otros, es de elemental lógica que pueden ser sometidos al tratamiento al que todo ladrón se expone, y no pueden reclamar justicia (más que ante un cónclave de ladrones) ya que, en primer lugar, no deberían estar allí.
Es terrible reconocer que está justificado matar a alguien pues la violencia debe ser la última opción. Pero es que Israel no ha dejado otra opción, y someterse a su invasión y la limpieza étnica subsiguiente no puede ser una opción para nadie con dignidad.
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Nota: Hay un canal de YouTube muy interesante, en el que un fulano (canadiense, étnicamente judío y religiosamente ateo) intenta ilustrar el conflicto proponiendo preguntas sugeridas por los lectores a ambos bandos.
Para sorpresa de forofos de uno y otro bando: no hay seres de luz, a un lado ni otro del ominoso muro. Unos tiran de cinismo para eludir el dilema moral de fundar su prosperidad sobre el producto de un saqueo, con la altanería que da saberse con la sartén por el mango y el viento a favor (por ahora, pero a largo plazo la estrategia de granjearse el odio de todos tus vecinos es suicida). Los otros, una banda de garrulos alienados por el islamofascismo, el cual opera en las sociedades que infecta a modo de una lobotomia colectiva. Lo cierto es que el sumatorio de unos y otros podría ser una buena representación del paisanaje de cualquier rincón de España, paletos y granujas.
Por supuesto, como en cualquier rincón del mundo, también te puedes encontrar con personas inteligentes e íntegras, pero… son siempre una minoría que bastante tiene con sobrevivir entre lobos, incapaz de influir en el devenir de su nación.
No es cuestión de simpatías por unos u otros; sin duda los israelíes nos resultan más próximos por su nivel cultural equivalente (o superior) al europeo y su menor exposición al fanatismo religioso (aquí una muestra de tolerancia islámica entre la población palestina). Luego están las cucarachas ultraortodoxas, a los que hay que dar de comer aparte. Podrán ser más abiertos, liberales, cosmopolitas e incluso muchos de ellos paliduchos: pero nada de eso justifica la invasión de un territorio y la deportación de sus habitantes.
Amicus Plato sed magis amica veritas
Por cierto, y ya que declaro mi amistad, quiero creer que valiente y sincera. En los vídeos es continuo el lloriqueo de la parte palestina por la ocupación, causa primera y última de todos sus males. En realidad, de no haber existido nunca esa malhadada resolución 181 de la ONU, es más que seguro que hoy tendrían la misma mierda de vida que cualquier otro ciudadano de país árabe o arabófono ¿Por qué habría de ser diferente, si mucho antes del 47 ya Palestina era el actor más débil y despreciado dentro del mundo árabe? De hecho, y sin infravalorar las políticas segregacionistas (especialmente en vivienda) llevadas a cabo contra los árabes israelíes, hay que reconocer que bajo el yugo del ocupante judío disfrutan de una seguridad jurídica, de un abanico de derechos y libertades mucho más amplios que los que puede soñar cualquier ciudadano bajo un gobierno árabe. De hecho, el Estado de Israel ofrece más oportunidades (de educación y desarrollo personal) a sus indeseados ciudadanos árabes que las que disfruta cualquier joven jordano, sirio o egipcio, por poner un ejemplo. Y es como para hacérselo mirar. Porque cada pueblo tiene lo que se merece.

viernes, 9 de marzo de 2018

CHINA: TROLLEANDO EL SISTEMA

Hace ya unos años empecé a percatarme que al timón del inmenso navío que es la economía china, una vez escarmentados de florituras ideológicas, habían situado a gente realmente competente. Libres de los prejuicios y supersticiones que la doctrina neoliberal impone en Occidente, haciendo del pragmatismo bandera, han hecho suya la máxima de gato negro, gato blanco, lo importante es que cace ratones.
En China, la propiedad del suelo es pública (el Estado concede permisos para su uso), sin embargo, empresas públicas chinas salen con los bolsillos llenos a comprar grandes extensiones de tierras fértiles y bien irrigadas en países pobres.
Hace poco comentaba cómo la china Geely se había convertido en la mayor accionista de Daimler AG (Mercedes-Benz…), después de tragarse otras míticas marcas europeas: Lotus y Volvo. Sin embargo, si una compañía extranjera quiere producir coches en China, tiene que asociarse a una local (para aprovecharse del conlcimiento adquirido en ese maridaje forzado). Ni hablar por supuesto de intentar hacerse con el control de una compañía china (muchas de las cuales son, de hecho, de propiedad estatal).
Sin salir del ámbito de la automoción, China National Chemical Corp (ChemChina) compró en 2015 la italiana Pirelli, y poco después la misma compañía dió la gran campanada anunciando la compra del gigante Syngenta , líder en biotecnología. ChemChina es, por cierto, una empresa de capital público (de esas que se dice que no funcionan y hay que privatizar).
Y la jugada maestra de todas estas adquisiciones, aprovechándose que las economías occidentales están sumidas en el fervor liberalista mientras China aplica un inteligente proteccionismo, es con qué dinero se han realizado todas estas compras: deuda. Montañas de deuda que llevan los múltiplos de endeudamiento de las empresas chinas a un extremo más allá del absurdo, en el terreno de lo grotesco. Empresas públicas enchufadas directamente al grifo de crédito de una banca también controlada por el Estado, un Estado que tiene la capacidad de “imprimir” todos los yuan que desee. El truco es tan sencillo y poderoso como que el Estado chino “imprima papelitos” (aún más simple, porque la inmensa mayoría de la masa monetaria son apuntes en cuenta, así que sólo hay que teclear una cifra en el ordenador), dárselos a tu banco para que a su vez se los preste a tu empresa, guardando así las apariencias frente al enemigo de narices gordas, cambiar esos papelitos a los que el mismo Estado dota de valor por euros o dólares y, con los bolsillos llenos, salir por el mundo adelante haciendo compras de activos estratégicos para el futuro de la economía china.
Imprimir papelitos a mansalva tiene, bien es verdad, un pequeño inconveniente: induce la depreciación de la divisa local (además de producir inflación, pero como esos yuanes van camino del exterior, en todo caso exportan inflación a los mercados de capitales extranjeros). Pero realmente, esta depreciación (en cualquier caso, controlada, por la cotización del remimbi es de fluctuación sucia) es un fenómeno deseable, pues contrarresta la tendencia a la apreciación del remimbi fruto del generoso superávit comercial que mantiene China con el resto del mundo, apreciación que erosionaría la competitividad de la economía china.
Dicho de otra forma, a China le sale gratis lanzarse a comprar activos en el resto del mundo, financiándolos con una ilimitada capacidad de generar deuda. De hecho, el problema sería no hacerlo, pues revalorizaría el remimbi y sufriría su maquinaria exportadora.
Un sistema tan simple y poderoso como un fenómeno atmosférico, que ha identificado y se aprovecha de las debilidades del paradigma económico dominante en el mundo. Chapeau!
La cuestión es que, para poder defenderse, la víctima tendría que abjurar de su credo y, por ahora, prefiere ser fagocitada a cuestionarse el dogma.
Cada pueblo…

miércoles, 7 de marzo de 2018

DESDE ESPAÑA

El cardenal Osoro y el Opus Dei se solidarizan con la huelga patronal encubierta del 8 de marzo



Si el apoyo masivo de los medios de comunicación de masas capitalistas a la huelga feminista del 8 de marzo ya nos daba una gran pista sobre los intereses que se esconden detrás de la promoción de este evento (
Las periodistas que todos los días defienden el liberalismo económico se suman a la huelga del 8 de marzo), el apoyo público de otro de los grandes aparatos ideológicos del Estado, la iglesia, es ya la prueba definitiva del interés del Estado y del capitalismo en la huelga del 8 de marzo.

Parece que el esfuerzo adoctrinador del izquierdismo paraestatal (con los troskistas postmodernos de Podemos a la cabeza) no ha sido suficiente para convencer a las masas obreras (al menos a la parte más consciente) del absurdo que supone secundar una huelga que va totalmente en contra de sus intereses, cuyo objetivo es pedir más capitalismo y más explotación, y para lo cual pretende utilizar a las mujeres de la clase obrera como esquiroles contra los hombres (es decir, contra sus hijos, hermanos, padres y amantes). Debido a lo difícil que resulta conseguir algo así, al Estado no le ha quedado más remedio que recurrir a medidas extremas para intimidar a las masas, a riesgo de que con ello se le acabe viendo el "plumero". Y es que ¿qué mejor que recurrir a algo que durante tanto tiempo le ha dado tantos y tan buenos resultados? A los propagadores por excelencia del miedo irracional y de la superstición: El Cardenal Osoro dice en un acto del Opus Dei que hay que apoyar la huelga feminista porque hasta la virgen María lo haría


El cristianismo encaja perfectamente con el carácter negador de la vida que subyace bajo el capitalismo; por eso, desde su aparición, el capitalismo ha tenido en el cristianismo a uno de sus mejores aliados. De igual modo, el deseo de anular, por parte del feminismo, las pulsiones instintivas que mueven a hombres y a mujeres de un modo diferente, es exactamente lo mismo que ha buscado desde hace siglos el puritanismo religioso. Por todo ello, era sólo cuestión de tiempo que los caminos del feminismo, del capitalismo y del cristianismo terminaran confluyendo, con el fin de unir fuerzas en la consecución de un objetivo común (El feminismo tiene un nuevo aliado: el Papa Francisco).

El feminismo ha alcanzado en nuestros días la categoría de dogma incuestionable, demostrando con ello el espíritu oscurantista, conservador y reaccionario propio de una religión. El feminismo actúa hoy como un prejuicio de tipo religioso entre muchas personas y agrupaciones que dicen oponerse al capitalismo, impidiéndoles así analizar y cuestionar de un modo objetivo la realidad (desvía la atención del verdadero problema), lo cual facilita -como se ha facilitado siempre mediante otros métodos- la perpetuación del orden establecido.