martes, 10 de abril de 2018

SIONISMO CRIMINAL


En este mundo hipócrita hay casos que aún destacan entre el cinismo habitual. Aún en el asco permanente que produce seguir el curso de la política internacional, hay temas que sublevan el ánimo de cualquier persona con un mínimo de sentido de la justicia. Impelido por el hedor del discurso dominante impuesto por la gran superpotencia, vamos a dar un rápido repaso a la situación del conflicto israelopalestino, para enunciar algunas de esas verdades de Pero Grullo que, de puro obvias, se acaban olvidando.
La creación del Estado Israelí se produce en 1947, cuando la Asamblea General de la ONU excreta la resolución 181, concediéndole al futuro estado judío la mitad de los territorios de Palestina. Es notable que ninguno de los representantes de los países que, secundando la propuesta usamericana, votaron a favor de semejante desatino legal, cayera en la cuenta que estaban regalando algo que no les pertenecía. Avergonzados por la epidemia de antijudaísmo (alentado durante siglos por el cristianismo, con la acusación de deicidas) que acabó en la Shoah, en un curioso ejercicio de generosidad, las naciones occidentales decidieron ofrecer a los supervivientes del Holocausto nazi (sólo a los judíos, el paso de los gitanos, de los comunistas, homosexuales, francmasones, testículos de Jehová… por los campos de exterminio permanece en el limbo de los hechos históricos que no llegaron al gran público) un lugar donde formar un estado. Pero esa generosidad de ofrecer lo que no es tuyo tiene un problema: que para entregarle el óbolo al receptor necesitado, antes tienes que despojarle de ese bien a su antiguo dueño. En términos populares, ese proceso se conoce como desvestir a un santo para vestir a otro.
Es tan estúpida la idea, despojar a un pueblo de su tierra para cedérsela a un tercero, que es increíble que al primero que la tuvo no lo corriesen a gorrazos por los pasillos de la sede de la ONU en el East River. Es una de esas imbecilidades que se deben ver bien desde los despachos de una capital europea, pero que son el germen de sangrientos conflictos futuros (como diseñar fronteras en base a paralelos y meridianos, separando etnias en estados distintos y reuniendo en ellos a ancestrales enemigos, hutus y tutsis, suníes y chiíes, leoneses y castellanos…).
Este es el nivel de la alta política internacional ¿Se te ha roto tu coche? No te preocupes, yo te presto el de mi vecino. Tan intelectualmente grotesco que no llega ni a chiste, no pasa de chascarrillo.
Pero es que aún peor es la justificación de que tenga que ser precisamente ese territorio: porque su dios nacional así se lo concedió. Quien enarbola esa suprema mentecatez como si fuera un razonamiento en pleno siglo XXI es un completo disminuido mental. Cada pueblo que en la historia ha sido ha tenido su dios o dioses nacionales. Y en la cosmovisión que emana de su religión es común en muchos de ellos el relato del dios o dioses que crean el mundo y se lo entregan a ese pueblo (los verdaderos hombres) para su cuidado. Los conceptos de Pueblo Elegido y Tierra Prometida son comunes en pueblos desde la América precolombina a la Melanesia. Claro está, quizá es que se ha demostrado recientemente la existencia del dios hebreo, y no me he enterado por estar de viaje.
Que buena parte del libro sagrado del cristianismo sea la copia textual del libro sagrado de la religión nacional judía, además de una muestra del absurdo de las religiones (¿no sería más lógico que los europeos incluyesen en su libro sagrado la Guerra de las Galias, en vez del relato épico-mítico de un pueblo seminómada de tercera división que pululaba por el desierto Asirio?), no da mayor viso de credibilidad a su contenido. Si pretendemos que la epopeya mítica fundacional de un grupo de follacabras piojosos tenga algún valor en el derecho internacional del s.XXI, con mucha más razón podemos desempolvar la Ilíada para justificar una hipotética invasión de la Lidia (costa Occidental de la actual Turquía) por parte de tropas griegas.
En cuanto a la justificación de que sus ancestros provienen de tal lugar, antes buena parte de los israelíes podían haber pedido su pedacito de tierra en España (Sefarad), pues de su expulsión sólo hace cinco siglos. O ya puestos, la población gitana del mundo entero podría pedir, con más razón que la judía, el retorno al Punjab del cual salieron hace seis siglos. Perseguidos y exterminados a lo largo de la historia como probablemente ningún otro pueblo, merecerían de seguir la doctrina aplicada con Israel que la amable comunidad internacional convenciese a India (si acaso, con el uso de la fuerza) para que despejase a la población que actualmente reside en esa región para asentar ahí a las poblaciones gitanas provenientes de Europa, Oriente Medio y demás partes del mundo.
Si la propuesta te parece demencial, es porque seguramente lo es. Pero es exactamente el mismo razonamiento que llevó a la creación del estado hebreo.
Si ya la legitimidad del Estado de Israel de acuerdo a las fronteras de 1947 es cuanto menos dudosa ¿qué se puede decir de todo el proceso de ocupación de nuevas tierras, empujando a los indios nativos a reservas cada vez más exiguas? El proceso de conquista y usurpación de territorios a los pueblos nativos por parte de los estados europeos en el Nuevo Mundo, durante los siglos XVI a XIX, es remedado por el Estado de Israel a partir de la segunda mitad del XX.
Pero hay cosas que tras la Segunda Guerra Mundial, los horrores del nazismo, el fin del Apartheid y el advenimiento del nuevo siglo, ya no son permisibles. Y no es admisible todo el proceso de ocupación de tierras y limpieza étnica subsiguiente a la Nakba. Proceso que, por otra parte, ha tenido la colaboración estelar de los países árabes circundantes, especializados en iniciar guerras (la del 48, la Guerra de Suez, de los Seis Días, del Yom Kippur, las intifadas…) que, invariablemente, acaban con un estado hebreo cada vez más lato y poderoso. De cualquier forma, el papanatismo tradicional árabe no justifica la anexión de territorios y el desplazamiento de su población para crear un lebensraum judío y, así, buscar acomodo a poblaciones de las cuatro esquinas del mundo que emigran a Israel esperando recibir su trocito de tierra robada a la población autóctona.
La justificación de los territorios anexionados por el Estado de Israel en la Guerra de los Seis Días es pura y llanamente el derecho de conquista. El mismo derecho por el que el Tercer Reich se anexionó los Sudetes, y con mucha mayor legitimidad pues efectivamente, en esa región la población era mayoritariamente germánica, mientras que en el territorio invadido por Israel no había prácticamente nadie de religión judía. De ahí que, tras la invasión, se desarrollase la operación de limpieza étnica, con matanzas como las de Sabra y Chatila y deportaciones en masa, al más puro estilo nazi.
Y a nadie debería sorprender la asociación, plenamente justificada. Israel está reproduciendo la política alemana hasta 1939 (la Kristallnacht la ha sobrepasado con creces), y sólo les distancia (y, sin duda, no es poco) la Solución Final, los campos de exterminio y los crematorios. Pero la base ideológica de superioridad racial (en el caso judío, superioridad étnica) lleva en sus libros de oraciones (y, ridículamente, en los del mundo cristiano) desde treinta siglos antes del nacimiento de Hitler.
Sírvante pueblos,y naciones se inclinen ante ti.
Génesis 27:29
Ya que Yahveh te habrá bendecido, como te ha dicho, prestarás entonces a muchas naciones, mas tú no tomarás prestado; tendrás dominio sobre muchas naciones, pero sobre ti no tendrán dominio. 
Deuteronomio 15:6
Todo el mundo que se acerca a este conflicto hace muchísimo énfasis en que la religión no tiene nada que ver en este conflicto (ya que la religión es por definición algo noble y elevado que nos hace ser mejores, o eso nos han enseñado en la catequesis). Pues bien, yo sostengo que lejos de no tener nada que ver, está en el centro del problema, y lo lleva estando desde su origen hace miles de años.
Tras la rebelión de Bar Kojba, Roma estaba tan hasta las pelotas de los judíos (era la tercera guerra en menos de un siglo) que los distribuyó por las cuatro esquinas del Imperio, cometiendo el error fatal de dispersar la semilla del fanatismo religioso. Pero obviamente no se vació toda Judea, sino que fueron trasladados los judíos ultraortodoxos. El resto de la población, judíos helenizados y posteriormente romanizados, gente civilizada que iba aceptando los cambios políticos con mayor o menor resignación, y adoptando las formas e ideas según el signo de los tiempos, siguió habitando la región. Al igual que el resto de pueblos del mundo. Con la conquista omeya fueron islamizados, cuando recientemente ya estaban cambiando al cristianismo, religión del imperio. Luego pasaron a ser controlados por la Sublime Puerta y el colonialismo de unos tipos paliduchos y desgarbados. Esos son los palestinos de hoy, los filisteos (Φιλιστινοί, philistinoí) de los que habla el Tanaj (Antiguo Testamento), que ya estaban en la región cuando llegaron las tribus de Israel hace tres milenios, a disputarles el control del territorio.
Y la diáspora judía son los herederos de los fanáticos follacabras que fueron impermeables a toda cultura que no fuera la suya, contra la que reaccionaban con virulencia. En mil novecientos años hubo un núcleo fundamentalista que demostró ser inmiscible con las sociedades de acogida, aunque es de suponer que muchos de sus miembros acabaron diluyéndose en sus sociedades. Creo que es un caso único en la historia, que si bien desde un punto de vista etnográfico es una maravilla (conservar la religión y la lengua, aunque sólo sea con carácter litúrgico, durante diecinueve siglos en pequeñas comunidades aisladas), desde el social es la crónica de un fracaso de integración. Cuando señalo al islam como el principal obstáculo a la integración de la inmigración de Próximo y Medio Oriente, insistiendo a sus miembros en que son diferentes y deben mantener esa diferencia a toda costa (el orgullo paleto), podemos imaginarnos la misma cerrazón mental en las juderías de la Europa medieval y el Magreb. Por supuesto que el sectarismo religioso de aquellas poblaciones era su reflejo especular, retroalimentando la segregación, la desconfianza y, finalmente, la animadversión entre al fin y al cabo conciudadanos.
Os pongo un ejemplo. No sé si sabéis la historia de la embajada de Hasekura Tsunenaga. Fue una misión diplomática que en el s.XVII un poderoso daimyohizo llegar a España para entablar relaciones con el que era entonces el rey más poderoso del Orbe, Felipe III. La cuestión es que parte de esa embajada no regresó a Japón, sino que se asentó en el lugar de arribada de la nave, en Coria del Río (Sevilla). Hoy, tan sólo 300 años más tarde, no podemos encontrar en Coria nadie que hable japonés, coma con palillos o se siente en cuclillas. Tampoco encontramos trazas de los colonos germánicos con los que el emperador Carlos III repobló Sierra Morena, más allá de una cierta prevalencia de cabellos claros y ojos azules en la zona.
Pero no debiéramos sorprendernos, es lo normal. En un lugar de tanta emigración como Galicia, estamos cansados de verlo. El emigrante que marcha, por ejemplo a Alemania, por ejemplo mi tío. Sin duda toda su vida siguió manteniendo fuertes raíces aquí; aún hablando alemán perfectamente, en cuanto llegaba al pueblo cambiaba naturalmente al gallego. Y cuando se jubiló, se hizo una casita y se vino aquí (aparte de que en la aldea cunde muchísimo más una pensión teutona). Sus hijos, mis primos, venían de vacaciones todos los años, también para que sus padres pudieran ver a los nietos. A pesar de ser alemanes guardaban aún una explicable referencia cultural gallega. Una vez fallecidos mís tíos, por aquí ya no han vuelto más que en contadas ocasiones, empezando porque a sus parejas alemanas no les hace ni maldita gracia venir a palurdolandia, donde para empezar ni siquiera entienden lo que dice la gente (eso que salen ganando, por otra parte). Y ya la tercera generación, los hijos de mis primos, han roto cualquier lazo con esta tierra y forman parte plenamente, como es natural, de la sociedad alemana. Todo ello en el curso de tres generaciones, poco más de medio siglo.
¿Comprendéis ahora la anormalidad de vivir durante diecinueve siglos en una sociedad y seguir considerándote ajeno a ella, un elemento especial, esencialmente distinto? Nada de esto sería posible sin el veneno de la religión hebrea, que desparramó su ponzoña por el mundo de la mano de sus dos hijastras, las cuales heredaron sus rasgos irracionales y sus impulsos más criminales, intolerantes y liberticidas.
Estas tres aberraciones de la razón, que son una sola a modo de desgraciada trinidad, están detrás del conflicto israelopalestino y de buena parte de las barbaridades y desgracias que han aquejado a la Humanidad estos últimos treinta siglos (los diez primeros, el mal estuvo acotado al tratarse de una religión nacional); generando diferencias artificiales y dinamitando la convivencia entre los pueblos, y dentro de los mismos (desgraciadamente me sobran los ejemplos, incluso actuales, Siria, Turquía, Yemen…).
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Impresionante la entereza de esta cría.
Ha dejado a todo un Estado a la altura del betún (posición a la que, por cierto, en España vamos cogiendo práctica, con las pulsiones fascistas que desata en buena parte de la población todo lo que tenga que ver con Catalunya), con un tribunal absolutamente ilegítimo condenándola por propinar un guantazo a un soldado completamente armado, tribunal que es incapaz de apreciar la injusticia de precisamente la misma presencia de ese soldado armado en territorio extranjero. Y es incapaz de apreciarla porque está en la misma esencia del Estado que le confiere autoridad (que no legitimidad).
Nos reiteramos: la única legitimidad que tenían esos dos mierdas en estar delante del domicilio de la familia Tamimi es el derecho de conquista. ¿Sabemos a qué mundo volveríamos de dar por bueno ese derecho? Imaginad dedicar buena parte de los recursos de nuestro Estado a fortificar los Pirineos con casamatas para defendernos de una hipotética invasión del poderoso vecino del Norte, de nuevo convertido en enemigo y potencial amenaza. También tendríamos que cavar trincheras en torno a Olivença, no fuera que a los portugueses les diera por recuperar ese territorio ganado durante la Guerra de las Naranjas. U orlar las playas y acantilados de baterías costeras para prevenir una invasión de la pérfida Albión o de piratas berberiscos. En suma, un mundo en el que se dé por bueno el derecho de conquista, el que hace valer Israel en Cisjordania, es una porquería de mundo, es volver a la barbarie de la fuerza elevada a la categoría de razón de Estado, a dedicar vidas y bienes a defenderse del resto de naciones o a atacarlas si se tiene la oportunidad. Es retroceder el calendario a Annual, al Somme, a Nanking, a los episodios más desgraciados de nuestra especie.
Es especialmente miserable la exigencia internacional, de la misma comunidad internacional culpable de la Nakba, a que las protestas palestinas sean pacíficas. Sin embargo, no existe una ocupación pacífica. Si mañana unos hombres fuertemente armados asaltan tu casa y expulsan a tu familia, no se puede decir que haya sido una acción pacífica aunque no haya habido ni un disparo, acaso ni siquiera un empujón ante la enorme disparidad de fuerzas. La ocupación es un acto violento continuo en el tiempo (igual que un secuestro), cuyo fin último es precisamente valerse del tiempo como legitimador del statu quo. Esta es la clave de bóveda del proceder israelí en el conflicto, lo sabe hasta un niño, sin embargo no lo encontraréis en las crónicas periodísticas de los monigotes que de la realidad no pasan del envoltorio. Con el curso del tiempo, mayor es el arraigo de los colonos y mayor el desarraigo de los exiliados, que acaban reconstruyendo su vida en otras partes del mundo. El engaño de las conversaciones de paz, tan cacareadas por la escoria periodística, son a todas luces un juego de trileros para ganar tiempo y afianzar las conquistas, parte de una estrategia de hechos consumados. Israel sabe que tiene la sartén por el mango, y que no tiene más que mover el balón y dejar que corran los minutos para ganar el partido.
Quien exige una respuesta pacífica a la ocupación está legitimando la agresión, negando el derecho de defensa. Porque la respuesta a una agresión debe ser proporcional, un intento de violación no justifica coser al agresor a tiros, si hay otra forma de repeler la agresión causando un daño no letal. Esa inmoralidad de justificar liarse a tiros contra cualquiera que, por ejemplo, penetre en tu domicilio puede valer en EEUU, pero no en un país civilizado. Ahora bien, que la defensa ante esos ejemplos de una violación o un robo tenga que ser proporcional a la amenaza, no implica que no pueda uno defenderse. Si se puede solventar con buenas palabras y mejores razones, mejor que emplear la violencia. Y la agresión que se puede repeler con un tiro al aire, con un golpe o con un disparo a partes no vitales, no justifica asesinar a alguien. Ahora bien, honestamente ¿alguien cree que con buenas razones se puede forzar a Israel a que se retire de los territorios ocupados? ¿Se les va a amedrentar disparando al aire, o de alguna otra forma no letal? La respuesta debe ser proporcional a la amenaza, y empleando la menor capacidad ofensiva posible. Pero es que repeler la agresión de un ejército con el armamento más sofisticado implica, no nos engañemos, emplear un poder militar igual o superior. Se ha intentado, por activa y por pasiva, sin violencia, con violencia de baja intensidad (piedras en las intifadas). Ya sólo queda el recurso a la violencia sistematizada. No es sólo el derecho del pueblo palestino, es su obligación.
Puesto en otros términos, si la cría de pelo turbulento, en vez de un hostión, hubiera volado la cabeza de ese par de niñatos con una recortada, estaría en su legítimo derecho. La acción sería más o menos inteligente (seguramente, mucho menos eficaz que el guantazo), pero perfectamente legítima, porque está repeliendo la agresión de unos individuos armados en la misión de ejercer un control efectivo sobre territorio extranjero. Igual que Boudica, Zenobia, Juana de Arco, Agustina de Aragón o María Pita, por citar el nombre de algunas conocidas heroínas. Por supuesto que también esos soldados tienen derechos. Tienen derecho a dar media vuelta y volver a su territorio, tras la frontera de 1947, que es en todo caso la legalmente establecida (y ya, como decimos, pueden darse por bien servidos pues es mucho más de lo que en buena lógica les corresponde). No hay, ni puede haber, reconocimiento del derecho de conquista. Entonces sí, tendrán legitimidad para defender su vida y su territorio. En invadiendo el de otros, es de elemental lógica que pueden ser sometidos al tratamiento al que todo ladrón se expone, y no pueden reclamar justicia (más que ante un cónclave de ladrones) ya que, en primer lugar, no deberían estar allí.
Es terrible reconocer que está justificado matar a alguien pues la violencia debe ser la última opción. Pero es que Israel no ha dejado otra opción, y someterse a su invasión y la limpieza étnica subsiguiente no puede ser una opción para nadie con dignidad.
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Nota: Hay un canal de YouTube muy interesante, en el que un fulano (canadiense, étnicamente judío y religiosamente ateo) intenta ilustrar el conflicto proponiendo preguntas sugeridas por los lectores a ambos bandos.
Para sorpresa de forofos de uno y otro bando: no hay seres de luz, a un lado ni otro del ominoso muro. Unos tiran de cinismo para eludir el dilema moral de fundar su prosperidad sobre el producto de un saqueo, con la altanería que da saberse con la sartén por el mango y el viento a favor (por ahora, pero a largo plazo la estrategia de granjearse el odio de todos tus vecinos es suicida). Los otros, una banda de garrulos alienados por el islamofascismo, el cual opera en las sociedades que infecta a modo de una lobotomia colectiva. Lo cierto es que el sumatorio de unos y otros podría ser una buena representación del paisanaje de cualquier rincón de España, paletos y granujas.
Por supuesto, como en cualquier rincón del mundo, también te puedes encontrar con personas inteligentes e íntegras, pero… son siempre una minoría que bastante tiene con sobrevivir entre lobos, incapaz de influir en el devenir de su nación.
No es cuestión de simpatías por unos u otros; sin duda los israelíes nos resultan más próximos por su nivel cultural equivalente (o superior) al europeo y su menor exposición al fanatismo religioso (aquí una muestra de tolerancia islámica entre la población palestina). Luego están las cucarachas ultraortodoxas, a los que hay que dar de comer aparte. Podrán ser más abiertos, liberales, cosmopolitas e incluso muchos de ellos paliduchos: pero nada de eso justifica la invasión de un territorio y la deportación de sus habitantes.
Amicus Plato sed magis amica veritas
Por cierto, y ya que declaro mi amistad, quiero creer que valiente y sincera. En los vídeos es continuo el lloriqueo de la parte palestina por la ocupación, causa primera y última de todos sus males. En realidad, de no haber existido nunca esa malhadada resolución 181 de la ONU, es más que seguro que hoy tendrían la misma mierda de vida que cualquier otro ciudadano de país árabe o arabófono ¿Por qué habría de ser diferente, si mucho antes del 47 ya Palestina era el actor más débil y despreciado dentro del mundo árabe? De hecho, y sin infravalorar las políticas segregacionistas (especialmente en vivienda) llevadas a cabo contra los árabes israelíes, hay que reconocer que bajo el yugo del ocupante judío disfrutan de una seguridad jurídica, de un abanico de derechos y libertades mucho más amplios que los que puede soñar cualquier ciudadano bajo un gobierno árabe. De hecho, el Estado de Israel ofrece más oportunidades (de educación y desarrollo personal) a sus indeseados ciudadanos árabes que las que disfruta cualquier joven jordano, sirio o egipcio, por poner un ejemplo. Y es como para hacérselo mirar. Porque cada pueblo tiene lo que se merece.

viernes, 9 de marzo de 2018

CHINA: TROLLEANDO EL SISTEMA

Hace ya unos años empecé a percatarme que al timón del inmenso navío que es la economía china, una vez escarmentados de florituras ideológicas, habían situado a gente realmente competente. Libres de los prejuicios y supersticiones que la doctrina neoliberal impone en Occidente, haciendo del pragmatismo bandera, han hecho suya la máxima de gato negro, gato blanco, lo importante es que cace ratones.
En China, la propiedad del suelo es pública (el Estado concede permisos para su uso), sin embargo, empresas públicas chinas salen con los bolsillos llenos a comprar grandes extensiones de tierras fértiles y bien irrigadas en países pobres.
Hace poco comentaba cómo la china Geely se había convertido en la mayor accionista de Daimler AG (Mercedes-Benz…), después de tragarse otras míticas marcas europeas: Lotus y Volvo. Sin embargo, si una compañía extranjera quiere producir coches en China, tiene que asociarse a una local (para aprovecharse del conlcimiento adquirido en ese maridaje forzado). Ni hablar por supuesto de intentar hacerse con el control de una compañía china (muchas de las cuales son, de hecho, de propiedad estatal).
Sin salir del ámbito de la automoción, China National Chemical Corp (ChemChina) compró en 2015 la italiana Pirelli, y poco después la misma compañía dió la gran campanada anunciando la compra del gigante Syngenta , líder en biotecnología. ChemChina es, por cierto, una empresa de capital público (de esas que se dice que no funcionan y hay que privatizar).
Y la jugada maestra de todas estas adquisiciones, aprovechándose que las economías occidentales están sumidas en el fervor liberalista mientras China aplica un inteligente proteccionismo, es con qué dinero se han realizado todas estas compras: deuda. Montañas de deuda que llevan los múltiplos de endeudamiento de las empresas chinas a un extremo más allá del absurdo, en el terreno de lo grotesco. Empresas públicas enchufadas directamente al grifo de crédito de una banca también controlada por el Estado, un Estado que tiene la capacidad de “imprimir” todos los yuan que desee. El truco es tan sencillo y poderoso como que el Estado chino “imprima papelitos” (aún más simple, porque la inmensa mayoría de la masa monetaria son apuntes en cuenta, así que sólo hay que teclear una cifra en el ordenador), dárselos a tu banco para que a su vez se los preste a tu empresa, guardando así las apariencias frente al enemigo de narices gordas, cambiar esos papelitos a los que el mismo Estado dota de valor por euros o dólares y, con los bolsillos llenos, salir por el mundo adelante haciendo compras de activos estratégicos para el futuro de la economía china.
Imprimir papelitos a mansalva tiene, bien es verdad, un pequeño inconveniente: induce la depreciación de la divisa local (además de producir inflación, pero como esos yuanes van camino del exterior, en todo caso exportan inflación a los mercados de capitales extranjeros). Pero realmente, esta depreciación (en cualquier caso, controlada, por la cotización del remimbi es de fluctuación sucia) es un fenómeno deseable, pues contrarresta la tendencia a la apreciación del remimbi fruto del generoso superávit comercial que mantiene China con el resto del mundo, apreciación que erosionaría la competitividad de la economía china.
Dicho de otra forma, a China le sale gratis lanzarse a comprar activos en el resto del mundo, financiándolos con una ilimitada capacidad de generar deuda. De hecho, el problema sería no hacerlo, pues revalorizaría el remimbi y sufriría su maquinaria exportadora.
Un sistema tan simple y poderoso como un fenómeno atmosférico, que ha identificado y se aprovecha de las debilidades del paradigma económico dominante en el mundo. Chapeau!
La cuestión es que, para poder defenderse, la víctima tendría que abjurar de su credo y, por ahora, prefiere ser fagocitada a cuestionarse el dogma.
Cada pueblo…

miércoles, 7 de marzo de 2018

DESDE ESPAÑA

El cardenal Osoro y el Opus Dei se solidarizan con la huelga patronal encubierta del 8 de marzo



Si el apoyo masivo de los medios de comunicación de masas capitalistas a la huelga feminista del 8 de marzo ya nos daba una gran pista sobre los intereses que se esconden detrás de la promoción de este evento (
Las periodistas que todos los días defienden el liberalismo económico se suman a la huelga del 8 de marzo), el apoyo público de otro de los grandes aparatos ideológicos del Estado, la iglesia, es ya la prueba definitiva del interés del Estado y del capitalismo en la huelga del 8 de marzo.

Parece que el esfuerzo adoctrinador del izquierdismo paraestatal (con los troskistas postmodernos de Podemos a la cabeza) no ha sido suficiente para convencer a las masas obreras (al menos a la parte más consciente) del absurdo que supone secundar una huelga que va totalmente en contra de sus intereses, cuyo objetivo es pedir más capitalismo y más explotación, y para lo cual pretende utilizar a las mujeres de la clase obrera como esquiroles contra los hombres (es decir, contra sus hijos, hermanos, padres y amantes). Debido a lo difícil que resulta conseguir algo así, al Estado no le ha quedado más remedio que recurrir a medidas extremas para intimidar a las masas, a riesgo de que con ello se le acabe viendo el "plumero". Y es que ¿qué mejor que recurrir a algo que durante tanto tiempo le ha dado tantos y tan buenos resultados? A los propagadores por excelencia del miedo irracional y de la superstición: El Cardenal Osoro dice en un acto del Opus Dei que hay que apoyar la huelga feminista porque hasta la virgen María lo haría


El cristianismo encaja perfectamente con el carácter negador de la vida que subyace bajo el capitalismo; por eso, desde su aparición, el capitalismo ha tenido en el cristianismo a uno de sus mejores aliados. De igual modo, el deseo de anular, por parte del feminismo, las pulsiones instintivas que mueven a hombres y a mujeres de un modo diferente, es exactamente lo mismo que ha buscado desde hace siglos el puritanismo religioso. Por todo ello, era sólo cuestión de tiempo que los caminos del feminismo, del capitalismo y del cristianismo terminaran confluyendo, con el fin de unir fuerzas en la consecución de un objetivo común (El feminismo tiene un nuevo aliado: el Papa Francisco).

El feminismo ha alcanzado en nuestros días la categoría de dogma incuestionable, demostrando con ello el espíritu oscurantista, conservador y reaccionario propio de una religión. El feminismo actúa hoy como un prejuicio de tipo religioso entre muchas personas y agrupaciones que dicen oponerse al capitalismo, impidiéndoles así analizar y cuestionar de un modo objetivo la realidad (desvía la atención del verdadero problema), lo cual facilita -como se ha facilitado siempre mediante otros métodos- la perpetuación del orden establecido.

martes, 13 de febrero de 2018

ROMANTICOS Y REBELDES

Aunque el Romanticismo como movimiento cultural se da por finalizado en la mitad del siglo XIX, su espíritu se ha mantenido hasta nuestros días y reaparece cada vez que se persigue una utopía, cada vez que se intenta incorporar un poco de fantasía en una realidad estática y estricta.
Eugène Delacroix - La liberté guidant le peuple
Poeta, aristócrata, viajero, extravagante, despilfarrador, licencioso y apasionado, Lord Byron es uno de los iconos del Romanticismo. Murió joven, consumido por unas fiebres extrañas y sangrado por los médicos, en un pueblo perdido de Grecia, mientras participaba en la guerra de independencia de este país contra el Imperio Otomano. Una muerte trágica, como la de Poe, alcoholizado, la de Larra, volándose la cabeza, o la de Keats, de tuberculosis con 27 años. Todos ellos con vidas intensas y atormentadas.
Individualistas, subjetivos, contrarios a las normas y las convenciones y celosos de su libertad, los románticos, ante todo, eran unos inadaptados. Y resulta paradójico que el Romanticismo, en sus orígenes, fuera un movimiento conservador; un movimiento de rechazo de todo lo francés, después de 15 años de Guerras Napoleónicas.
Con la Restauración y el retorno de las monarquías absolutas, también se pretendía recuperar las tradiciones y valores de un pasado idealizado, previo a la Ilustración y su ideología. Frente a la razón, la industrialización y el Clasicismo, se anteponía lo medieval, lo exótico, lo sobrenatural, los sentimientos y lo subjetivo.
El Romanticismo se podría interpretar como un movimiento de resistencia frente al sistema de valores, ideas y funcionamiento social que, desde el Renacimiento, iba imponiendo la burguesía. Para los románticos, antes que ciudadanos, los seres humanos eran individuos. Irónicamente, en su defensa apasionada de la libertad, los románticos contribuyeron, apasionadamente, a todas las revoluciones liberales; esto es, a los sucesivos intentos burgueses de terminar con el Antiguo Régimen.
Para los románticos, antes que ciudadanos, los seres humanos eran individuos
Y esta reivindicación de la libertad individual se transfería a las naciones, reclamando su independencia frente a los imperios. La exaltación del individualismo coexistía con la entrega incondicional al ideal de la patria; al fin y al cabo los nacionalismos tienen un fuerte componente emocional, el que proporcionan la lengua, el folklore, las costumbres y los vínculos afectivos de los que sienten que pertenecen a un lugar.
Desencantados de la razón y de la realidad prosaica y vulgar, tan alejada de sus aspiraciones, los románticos persiguen absolutos; en el amor, el sentido de la existencia o la política. Insatisfechos, permanentemente infelices, necesitan de la acción, tienen que poner su vitalismo al servicio de una causa. Sea esta el amor de Margarita, la lealtad a un rey normando, la independencia de Suiza o la caza de una ballena.
Las revoluciones de 1848, la llamada Primavera de los Pueblos, acabaron finalmente con la Europa de la Restauración y se consideran las últimas revoluciones liberales. Las siguientes ya serían revoluciones obreras, campesinas o proletarias. El final del Romanticismo se sitúa en esa época. Y no deja de ser poético que el Manifiesto comunista se publicara en Londres, el 21 de febrero de ese mismo año.
La literatura posterior es la de Dickens, Tolstoi, Dostoyevski o Galdós; en la que ya no se habla de aparecidos, bandoleros o criaturas creadas con electricidad y trozos de cadáveres, sino de miseria, huérfanos, marginados e injusticia social. Consolidada la burguesía como clase dominante, creciendo las ciudades y las fábricas, desde la subjetividad se regresa a la descripción objetiva y precisa de la realidad.
Y así se van alternando lo personal y lo social, lo individual y lo colectivo, a lo largo de la Historia. Se van sucediendo movimientos culturales en los que cada movimiento nuevo suele ser una reacción contra el que le precede: el Neoclasicismo contra los supuestos excesos del Barroco, el Romanticismo frente a las reglas y convenciones del Neoclasicismo, el Realismo ante la irracionalidad del Romanticismo, el Simbolismo ante lo sórdido del Realismo y así sucesivamente. En un lado lo pragmático, la ciencia y la lógica y en el otro el ideal, la espiritualidad, la imaginación y los sueños.
Y aunque el Romanticismo como movimiento cultural se da por finalizado en la mitad del siglo XIX, su espíritu se ha mantenido hasta nuestros días y reaparece cada vez que se persigue una utopía, cada vez que se intenta incorporar un poco de fantasía en una realidad estática y estricta, siempre que hay un malestar general y permanente con la normalidad. Se manifiesta cada vez que se precisa reencantar el mundo.
El espíritu del Romanticismo reaparece cada vez que se precisa reencantar el mundo
Podemos encontrar ingredientes románticos, aunque solo sea como ornamento o como recurso útil para manipular las emociones, en muchos de los movimientos sociales y políticos de los dos últimos siglos, desde el nazismo hasta las revueltas libertarias del 68. El Valhalla, Sigfrido, el Grial, el Sacro Imperio, por citar algunos, son componentes románticos; como también lo son la mística oriental, la marihuana y el LSD, la comuna y el amor libre o el redescubrimiento de las culturas mayas, salvando las enormes diferencias y situando tanto los primeros como los segundos en su contexto.
Entre todas las convulsiones del 68 (la lucha por los derechos civiles, el intento de implantar un comunismo democrático, la masacre de los estudiantes mexicanos, la rebeldía de los hippies contra el estilo de vida de sus mayores, los enfrentamientos entre los estudiantes y la policía de Berlín…) el mayo francés no fue el de mayor importancia relativa, pero sí el que ha pasado a la historia como el más representativo de una época. Y aunque no ganó la batalla política (un mes después de las revueltas, De Gaulle, con 78 años, ganó las elecciones por abrumadora mayoría) muchas de sus ideas terminaron instalándose en el paradigma social.
El pacifismo, la liberación sexual, el rock, la pedagogía antiautoritaria, el ecologismo… ya forman parte del ideario colectivo. Pero el modelo sigue siendo capitalista y ha sabido tolerar e integrar este ideario en su provecho. Después del 68, el sistema se ha reinventado y es más capitalista que antes.
La búsqueda de la realización personal, la provocación imaginativa y la reivindicación del sentido placentero y divertido de la vida, se han reciclado en la exaltación del emprendimiento y el éxito individual, en múltiples formas de evasión y en la trivialización de la cultura. Las inquietudes y aspiraciones juveniles, la necesidad de distinguirse y de romper con lo establecido, se han transformado en fetiches culturales y en objetos de consumo.
Entre las múltiples interpretaciones que se han hecho del 68, hay una que afirma que se trató de una revuelta contra el aburrimiento de los jóvenes más acomodados del planeta. En cualquier caso, sí que fue una rebelión contra el estilo de vida de sus mayores. Otros encuentran paralelismos entre el mayo francés y el 15 M, o ven su continuación en los actuales movimientos antisistema. Todos ellos comparten, para bien y para mal, un cierto espíritu romántico y tienen más de protesta que de alternativa. En muchos casos lo que consiguen, después de sacudirlo, es que lo establecido se reforme y se refuerce. Los modelos necesitan de los rebeldes para reafirmarse.
Los modelos necesitan de los rebeldes para reafirmarse
En lo que tienen de desafío, de provocación y de enfrentamiento, las rebeliones suelen obligar a que el poder reaccione, extremando su postura o cediendo en aquello que no le resulta esencial para mantenerse. La rebeldía, además, suele ser una válvula de escape, necesaria para liberar las tensiones del sistema.
Es más, lo que en otro tiempo pudieron ser propuestas revolucionarias ahora son causas estándar contra las que rebelarse. Erradicar el sexismo, el racismo, la homofobia, el deterioro del medio ambiente, etcétera son ajustes sociales que al sistema le convienen, para eliminar conflictos en un mundo globalizado en el que se necesita la cooperación, la integración y la tolerancia. Desviando el impulso de rebelarse hacia esas reivindicaciones, el sistema convierte la rebelión en algo de lo que sacar provecho; consigue que los activistas colaboren en la erradicación de valores que ya no le son útiles y en la implantación de otros nuevos que el sistema necesita. Y consigue que el rechazo social que pueda provocar esta transición se dirija contra los activistas que la promueven y no contra el sistema mismo. De esta manera, al enfadar a los miembros más reaccionarios y refractarios ante los cambios, los rebeldes piensan que están luchando contra el modelo y en realidad le están haciendo el trabajo.

martes, 6 de febrero de 2018

INTELIGENCIA Y ATEÍSMO

Los británicos R. Lynn y J. Harvey, y el danés H. Nyborg, se preguntaron si la idea que Richard Dawkins expresa en The God Delusion de que no es inteligente creer en la existencia de Dios es o no correcta. Y la respuesta a esa pregunta la publicaron en abril de 2008 en la edición digital (en 2009 en papel) de la revista Intelligence en un artículo titulado Average intelligence predicts atheism rates across 137 nations. El estudio da cuenta de la existencia de una correlación negativa significativa entre la inteligencia (expresada mediante el índice “g” de inteligencia general) y el grado de religiosidad de la población de diferentes países.
Los autores, en su introducción, revisaron los trabajos anteriores sobre este mismo tema, e indicaron que las evidencias de la existencia de una relación negativa entre inteligencia y fe religiosa proceden de cuatro fuentes diferentes: 1) Existencia de correlación negativa entre las dos variables; como ejemplo, en un estudio realizado con más de 14.000 norteamericanos jóvenes el IQ varió de la siguiente forma: no religiosos = 103’09; algo religiosos = 99’34; bastante religiosos = 98’28; muy religiosos = 97’14. 2) Menores porcentajes de personas con creencias religiosas entre las personas más inteligentes que en el conjunto de la población. 3) Disminución de las creencias religiosas de niños y adolescentes conforme crecen y desarrollan sus habilidades cognitivas. 4) Disminución de la creencia religiosa durante el siglo XX conforme aumentaba la inteligencia de la población.
Los resultados del estudio se resumen en que la correlación entre el nivel de inteligencia general “g” y la variable “incredulidad religiosa” (religious disbelief) era de 0’60 para un conjunto de 137 países. Si se analizaban por separado los segmentos superior e inferior en que puede dividirse el conjunto de datos (para comprobar si la relación es consistente en todo el rango) se obtenían correlaciones positivas en ambos, aunque esa correlación era alta en el tramo superior y baja en el inferior. O sea, la máxima variación se producía entre los países con mayor nivel de inteligencia y mayor “incredulidad religiosa”.
Un último elemento de interés de ese trabajo es que los autores atribuían las diferencias observadas a factores de naturaleza genética e indicaban que la religiosidad (o creencias religiosas) es altamente heredable (heredabilidad de 0’4-0’5)1.
Los resultados comentados en los párrafos anteriores no constituyen ninguna excepción, sino que se han visto confirmados en diferentes ocasiones y en contextos muy diferentes. Por otro lado, se ha comprobado también que la religiosidad influye en el estilo cognitivo. De acuerdo con la denominada “hipótesis del procesamiento dual”, la cognición tiene una componente intuitiva (rápida) y otra componente lógica (lenta). Y recientemente se han obtenido pruebas experimentales que demuestran un vínculo entre religiosidad y estilo cognitivo. Por ello, se ha sugerido que el efecto de la religiosidad sobre la inteligencia se sustenta en sesgos cognitivo-comportamentales que dan lugar a dificultades al detectar situaciones en las que la intuición y la lógica entran en conflicto. En otras palabras, los individuos religiosos tienden a hacer uso de la componente lógica de la cognición en menor medida que los no religiosos y detectan peor contradicciones entre el razonamiento y la intuición. Y por esa razón obtendrían peores resultados en los test psicométricos.
Richard E. Daws y Adam Hampshire, del Imperial College de Londres, han publicado hace unas semanas en la revista Frontiers of Psycology las conclusiones de un trabajo en el que han sometido a contraste empírico la hipótesis recogida en el párrafo anterior; y sus resultados parecen avalarla.
Su investigación confirma que, en promedio, las personas no religiosas realizan mejor las tareas cognitivas que las religiosas. La magnitud del efecto es pequeña pero significativa, y es acorde con una diferencia de 2-4 puntos en el cociente de inteligencia (CI), tal y como habían puesto de manifiesto estudios psicométricos anteriores a gran escala. La comparación entre ateos y creyentes más dogmáticos llega a arrojar una diferencia de 6.45 puntos en el CI.
Según los autores del estudio, el sesgo cognitivo-comportamental antes descrito sería el causante del efecto de la religiosidad sobre los resultados de los test de inteligencia y no obedecería, por lo tanto, a una menor inteligencia por sí misma. Esa conclusión se ve reforzada por el hecho de que el efecto de la religiosidad se relaciona de forma significativa con los componentes de los test relativos al razonamiento y apenas tiene relación con la memoria de trabajo. Los fallos de razonamiento surgirían cuando los procesos intuitivos rápidos no son contrarrestados por los procesos lógicos lentos. Las diferencias en la calidad del razonamiento serían, por lo tanto, relativas a la capacidad y estilo cognitivo de los individuos, no a su inteligencia.
En conclusión, de acuerdo con el trabajo reseñado, la religiosidad estaría asociada con un peor desempeño en las tareas que provocan un conflicto cognitivo. Ese efecto puede reflejar sesgos cognitivos-comportamentales aprendidos que propician una toma de decisiones basada en mayor medida en intuiciones; y no sería consecuencia de una menor capacidad para entender reglas lógicas complejas o para mantener información en la memoria de trabajo.
Sobre el autor: Juan Ignacio Pérez (@Uhandrea) es catedrático de Fisiología y coordinador de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU
Nota:
1 Se entiende por heredebailidad el porcentaje de la variabilidad observada en un rasgo dado que es atribuible a la herencia genética.

viernes, 8 de diciembre de 2017

NUNCA HUBO FARAONES EN EGIPTO

El video es de 35 minutos de análisis exhaustivo,  pero vale la pena, es casi una novela con un final sorprendente.


sábado, 21 de octubre de 2017

SE SABÍA. SE SABÍA

• Más de un mes, diciendo todos en el gobierno que no era seguro que Santiago hubiera estado con los Mapuches el día que Gendarmería NACIONAL desalojó la ruta 40 por la fuerza.
• Patricia Bullrich dijo que ponía las manos en el fuego por Gendarmeria.
• Patricia Bullrich le dió visos de credibilidad a la hipótesis de la puñalada a Santiago de parte del puestero de Benetton. Los análisis de la sangre hallada la desmintieron.
• Se dijo que Santiago viajaba mucho a dedo y esto dificultaba su búsqueda. 
• Se dijo que Santiago era pariente de Vaca Narvaja, de Cristina Kirchner y de vaya uno a saber quien mas. Algo incomprobable y desmentido rotundamente en la página oficial por la familia Maldonado.
• Se dijo que Santiago había sido visto confundido a pie y en bicicleta, en localidades vecinas al lugar de su desaparición.
• Se dijo que podía estar en Chile y que alli las fuerzas de seguridad de nuestro pais no podían buscarlo.
• Un camionero dijo que lo había encontrado en Ceibas, Entre Rios.
• Una pareja de fueguinos que se presentó en una comisaría de Rio Grande dijo que lo levantaron en la ruta.
• Se dijo que lo podian haber matado los Mapuches.
• Se dijo que podía estar vivo con otra identidad, con el pelo y la barba cortados.
• Una peluqueria de Villa Mercedes, San Luis, fue allanada por orden del juez Otranto, tras la versión de que Santiago se había cortado el pelo en ese lugar. Poco después apareció el joven que se había cortado allí el pelo y dijo que la persona en cuestion era el y no Santiago.
• El juez Otranto ordenó peritar los vehículos de Gendarmeria NACIONAL sindicados por los Mapuches como transporte del cuerpo de Santiago el mismo dia de su desaparición. Pero, avisó dias antes a la fuerza. Cuando se peritaron, los vehículos habian sido prolija y minuciosamente lavados.
• El juez Guido Otranto afirmó en declaraciones periodísticas que lo mas razonable era que Santiago se hubiese ahogado en el rio. Este prejuzgamiento le costó que lo apartaran del caso.
• El gobierno de MAURICIO MACRI se negó a recibir la colaboración de expertos de la ONU.
• (cada vez que digo "se dijo", quiero decir: medios afines al gobierno dijeron o, funcionarios del gobierno dijeron o, referentes de Cambiemos dijeron. Hecha la aclaración, continúo)
• Se dijo que el cuerpo apareció por una interna Mapuche.
• El gobierno ofrecía 2 millones de pesos a quien diera datos ciertos sobre Santiago. Hubo un llamado al juez indicando el sitio donde estaba el cuerpo? Quien llamo no quería la recompensa? Estaba implicado en el hecho?
• El Ministro de Justicia Germán Garavano dijo que era llamativo que el cuerpo apareciera justo tres dias antes de las elecciones. En serio será la oposición partidaria a Cambiemos la que politiza el caso?
• Carrió dijo que era un 20% probable que "este chico" (por Santiago) estuviera en Chile. No contenta con dicha barbaridad sin asidero alguno, tras el hallazgo del cuerpo, afirmó que el cadáver podía ser como el de Walt Disney, por el frio de las aguas del rio Chubut. Hasta sus aliados le pidieron que se disculpe y se calle.
• Al día siguiente del hallazgo del cadáver se hizo una encuesta telefónica en Rosario con 15 preguntas. Una de ellas apuntaba a saber si el hallazgo del cuerpo le haría cambiar su voto al encuestado. Una vergüenza. El diputado provincial santafesino del socialismo, Joaquín Blanco, hizo una presentación a la justicia para, entre otras cosas, determinar quien habia encargado la encuesta.
• Germán Garavano dijo que Macri había tenido una "buena charla" con la madre de Santiago. La llamada de Macri fue calificada de hipócrita por Sergio, hermano de Santiago. En la "buena charla" hubo mas reclamos que otra cosa de parte de la madre de Santiago.
• Lo que NO SE DIJO es que hubo un gigantesco encubrimiento del que muy posiblemente hayan participado los gendarmes y el jefe del operativo de desalojo de la ruta 40 el día de la desaparición de Santiago, el jefe de Gendarmería NACIONAL, los ministros Patricia Bullrich, Germán Garavano, Claudio Avruj, el Jefe de gabinete de Ministros Marcos Peña, la Vicepresidenta Gabriela Micheti y el Presidente Mauricio Macri. 
• LO QUE NO SE DIJO es que el PRO le habría pagado a un ejército de trols para sembrar pistas falsas, para desprestigiar y demonizar a los Mapuches y para hablar mal de la familia de Santiago. Y le habría pagado a personas que desde un call center llamaban a Sergio Maldonado para insultarlo, decirle lacra, basura, operador político del kirchnerismo, conspirador de izquierda, etc.
• LO QUE NO SE DIJO es que Durán Barba y Marcos Peña trabajaron, y siguen trabajando, para que la opinión pública sobre el caso Maldonado impacte lo mas suave posible al Gobierno Nacional y no le haga perder votos a Cambiemos en las elecciones de mañana. Eso les importa mucho mas que la vida/muerte de Santiago, por eso las horas extras de Marquitos y el ecuatoriano.
LO QUE NO SE DIJO es que la lucha de los Mapuches es por SU territorio, que fuera vendido por Carlos Saul 1ro de Anillaco a Benetton con ellos adentro. Por ello, no por otra cosa, es que sigue preso Facundo Jones Huala.
• LO QUE NO SE DIJO es que el "clima de época" engendrado por este gobierno es la "mano dura" y eso inexorablemente conduce a casos como el de Santiago, desaparición forzada seguida de muerte. No es desaparición sistemática. El gobierno no salió a matar a 30.000 como otrora. Pero la fuerza que lo hizo desaparecer y lo mató a Santiago es altamente probable que sea Gendarmería NACIONAL. Siempre nacional con mayúsculas, para que se entienda. Una fuerza DEL ESTADO NACIONAL. Por eso está bien catalogado el caso. DESAPARICIÓN FORZADA ahora SEGUIDA DE MUERTE. 
• Y, por último, asi simplemente se haya ahogado sin recibir golpe alguno de un gendarme, puede ser visto como menos atroz pero fue en medio de un operativo represivo de Gendarmería, o sea que ésta es la CULPABLE de la muerte. En definitiva: Se sabía, se sabía...

Ricardo Aricó

jueves, 12 de octubre de 2017

MACRI, MESSI, MALDONADO...

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• ¿Nadie va a decir que una de las principales preocopaciones de "La Rosada" era que Argentina quedara fuera del mundial? (Si no hay pan, debe haber circo) Macri llamó a Messi tras el partido y estaba mas feliz que el 10.
• ¿Nadie va a sospechar de la vergonzosa actitud de Ecuador, faltándole el respeto a las selecciones que pugnaban con Argentina por un lugar en Rusia, al armar un equipo de novatos del ámbito ecuatoriano, de los cuales estaba solo el arquero suplente del plantel que nos había ganado 2 a 0 en Buenos Aires, en estas mismas eliminatorias?
• ¿Nadie va a mencionar que en la AFA, donde el que firma es Tapia pero el verdadero presidente es Angelici, amigo de Macri, se manejan las relaciones con las otras asociaciones de futbol, entre ellas la de Ecuador?
•¿Nadie va a destacar la dignidad de Brasil, que sin necesitar ni un punto para ser 1ro, le hizo 3 goles a Chile, ni la de Venezuela que, como Ecuador, no tenía chance de clasificar y, sin embargo, le ganó a Paraguay en Asunción?
•¿Nadie va a recordar que Chile reclamó por la inclusión de un jugador (que no incidió en el resultado) en la selección boliviana al que le faltaban unos dias para el plazo legal de ciudadanía, le dieron la razón, le quitaron puntos a Bolivia pero le agregaron 3 a Perú, que por eso dejó afuera del repechaje justamente a Chile, que quiere seguir ganando en los escritorios, ahora a expensas de Colombia y Perú?
En fin...
• Ojalá Messi reafirme su cualidad de crack y de mejor del mundo, para lo cual deberá dejar de ser ese niño caprichoso que baja la cabeza cuando no le salen las cosas. Si se recibe de hombre, el mundial puede ser nuestro. Y el logrará esa asignatura pendiente.
• Ojalá no lo convoquen nunca mas a Higuaín (ni olvido ni perdón) ni a su sucesor, Benedetto.
• Ojalá el futbol no nos tape lo importante. A propósito, ojalá, en los amistosos por venir, los jugadores se pongan la camiseta con la cara de Santiago Maldonado, para contrarrestar las guachadas de Bullrrich ("La ONU debe tener la voz no solamente de un grupo que puede tener intenciones politicas en el caso, sino la voz de todos") y de Carrió ("Es un 20% probable que Maldonado esté en Chile"), principales encubridoras, junto a Macri, de un asesinato.
Ah! Y volviendo a lo banal. Con el peor pais del mundo eliminado del mundial , que no deberá jugar a lo que no sabe y cuya gente seguirá hablando de la NBA, el beisbol o el futbol americano, se me antoja cantar: "Es para Donald que lo mira por T V".

Balonpié amateur

lunes, 9 de octubre de 2017

LA COMODA FALACIA DEL ESTILO DE VIDA

Los principios de la neolengua: "La intención de la neolengua no era solamente proveer un medio de expresión a la cosmovisión y hábitos mentales propios de los devotos del Ingsoc, sino también imposibilitar otras formas de pensamiento. Lo que se pretendía era que una vez la neolengua fuera adoptada' de una vez por todas y la vieja lengua olvidada, cualquier pensamiento herético, es decir, un pensamiento divergente de los principios del Ingsoc, fuera  literalmente impensable, o por lo menos en tanto que el pensamiento depende de las palabras". George Orwell, 1984
La cómoda falacia del “estilo de vida”
Una cultura se define por el conjunto de ideas y valores que encarna. En su interior, el sentido común opera como un marco teórico tácito que orienta nuestras evaluaciones de lo que la realidad nos ofrece. Esto no solo incluye los juicios que nos formamos acerca delos hechos sino algo mucho más profundo y contraintuitivo: configura nuestras percepciones acerca de ellos. No se trata solo del modo en que evaluamos lo que ocurre sino del modo en que lo vemos (percibimos). Saberlo, y estar advertido de este sesgo nos hace libres y privilegia el abordaje racional de los problemas. Ignorarlo, nos convierte en sujetos propicios para la manipulación y la servidumbre.
La medicina no es ajena a estos riesgos. La ciencia sobre la que se funda produce “evidencias” (pruebas) que el clínico deberá emplear para orientar sus intervenciones. Pero, entre unas y otras, media un proceso que requiere de una operación intelectual de alto nivel: contextualización, personalización, respeto por los valores y preferencias, decisiones compartidas. Este paso no es de menor jerarquía epistemológica que la ciencia pura, es, por el contrario, de un valor superior, ya que involucra a personas y no solo a datos.
La Medicina Basada en Evidencias es una de las transformaciones más auspiciosas en la historia de la medicina. Sus aportes son indiscutibles tanto en su propuesta metodológica como en sus resultados epidemiológicos. Pero el culto dogmático a las evidencias se desliza a menudo hacia el riesgo del empirismo más elemental.
Señala Mario Bunge: “La Medicina Basada en Pruebas tiene un límite y un peligro epistémico: se expone a conformarse con datos y generalizaciones empíricas, mientras que la buena ciencia también involucra hipótesis y teorías”.1
La práctica de la medicina debe recuperar su jerarquía intelectual, empezando por la valoración que los propios médicos tenemos de nuestra tarea cotidiana
Basta recorrer algunas de las ideas más aceptadas en el pensamiento médico actual -con todo su bagaje científico- para encontrar que gran parte de lo aceptado sin crítica se basa solo en meras correlaciones, suposiciones y conjeturas. En muchos casos las asociaciones son verdaderas, pero la atribución de causalidad acerca de ellas es falsa. No reconocer la frontera entre ciencia y clínica es un grave inconveniente; pero ignorar la que separa a los meros datos de las hipótesis y teorías que los explican y justifican así como de las pruebas que los confirman o refutan, es más grave todavía. No existe ciencia ateórica. El conocimiento científico no consiste en la acumulación de datos que “co-varian”sino en desentrañar los vínculos que producen esa asociación (y que pocas veces son causales). La práctica de la medicina debe recuperar su jerarquía intelectual, empezando por la valoración que los propios médicos tenemos de nuestra tarea cotidiana.
El “estilo de vida”, el pensamiento débil y la pereza intelectual
No cabe duda de que gran parte de las enfermedades crónicas del presente están vinculadas con los modos en que vivimos. Sin embargo, también la denominación de“estilo de vida” oculta más de que lo que muestra. El lenguaje encierra connotaciones, no solo denotaciones, y ambas orientan la práctica. Las palabras nunca son inocentes, la ingenuidad procede de su uso irreflexivo y acrítico.
¿Qué entendemos por “estilo de vida?
Los datos de la epidemiología muestran una asociación muy fuerte entre determinadas características de la vida contemporánea y la emergencia de enfermedades crónicas no transmisibles. Pero, ¿son estas asociaciones el resultado de una decisión individual de las personas? ¿Son la consecuencia de un fallo moral y de la voluntad que ha adquirido dimensiones planetarias? ¿Somos más glotones perezosos que nuestros antepasados? ¿Es una elección o un “estilo” lo que explica la conducta de miles de millones de personas?
Una primera distinción pertinente podría ser diferenciar  las “condiciones” del “estilo” de vida.
Condiciones de vida
  • Condiciones materiales necesarias para la subsistencia
  • Nutrición
  • Vivienda
  • Saneamiento
  • Ambiente
Estilo de vida
  • Formas social y culturalmente determinadas de vivir
  • Ejercicio y deportes
  • Dieta
  • Hábitos
  • Tabaco
  • Alcohol
La adopción de determinadas formas de existencia no puede confinarse al ámbito de la decisión individual, voluntaria y deliberada de las personas. Son las “condiciones” estructurales las que producen los “estilos” personales. Las primeras escapan a la decisión individual y las segundas son configuradas por el mundo cultural y sus determinantes simbólicos. Reducir la forma de vivir a un problema individual implica desconocer el papel de las estructuras económicas, sociales y culturales donde esas vidas se desarrollan. La supuesta “elección” de ciertas conductas se encuentra constreñida también por el sistema de derechos, de posibilidades de acceso y por la educación necesaria para decidir con conocimiento y libertad.
Corren tiempos insolidarios de soluciones individuales y de descrédito de las empresas colectivas. Esto hace "creíbles", también en la medicina, las propuestas que suponen poder resolver en los individuos los problemas sociales. Estas ideas, pese a su aceptación generalizada, no solo son interesadas sino ignorantes. La humanidad ha evolucionado en comunidad desde tiempos inmemoriales. Desde la encefalización al arte, desde el uso del fuego a las ciencias; sus logros han sido siempre el producto de acciones del grupo y no de iluminados ni meritócratas, ni mucho menos de titáncos esfuerzos de la voluntad de cada uno de sus miembros aislados de sus semejantes. Confinar los hábitos y costumbres al terreno individual culpabiliza a las víctimas y desresponsabilliza a los Estados y a las instituciones. Y en nuestro caso, hace estéril el esfuerzo profesional y nos condena a la inercia clínica.
Los factores de riesgo han sido a lo largo de la historia el producto de las condiciones sociales que los producen en constelaciones clínicas que predisponen a unas enfermedades más que a otras. Son, precisamente, estos procesos que involucran a la sociedad en su conjunto los que exponen a los sujetos a los determinantes de enfermedad. Las elecciones de las personas no son ni tan libres ni tan infinitas como la denominación“estilo de vida” sugiere. Podemos elegir determinadas conductas pero no todas las que creemos.  Las “condiciones” (económicas, educativas, jerárquicas) producen activamente los “estilos”. Las propias percepciones de los sujetes se encuentran condicionadas y restringen el campo de lo posible a lo dado para cada situación particular.
Afirma la antropóloga Patricia Aguirre en su libro: “Una historia social de la comida” “A pesar de todas las evidencias empíricas, se insiste en divorciar el comportamiento individual de su base social, como si cada individuo fuese un Robinson Crusoe en su isla, separado de la dinámica que lo rodea”.
Incluso las preferencias que adquieren la ilusión de ser completamente personales ocultan y reproducen su origen social. Las personas “eligen” como si fuera propio lo que corresponde al grupo de pertenencia, según señala el sociólogo Pierre Bourdieu (1985)refiriéndose a lo que genéricamente denominamos “gusto”. La educación y la socialización en el interior de determinado segmento social condicionan la percepción de las elecciones posibles.
Patricia Aguirre: "Una historia social de la comida"2
  • El "nicho social obesogénico" genera al mismo tiempo la susceptibilidad (metabólica) y la exposición (ambiental) que producen obesidad.
     
  • Un "nicho obesogénico" tiene efectos transgeneracionales al favorecer determinado fenotipo; es lo que algunos denominan "gueto metabólico".
     
  • Los productores industriales de comida deciden por el consumidor que cree que decide por sí mismo lo que está obligado a elegir.
     
  • ¿Cómo manipular elección alimentos? Conductual (publicidad), económica (precio), restricción de variedad (mercado), fisiológica (adictivos).
     
  • La pérdida del poder de decisión (agencia) del consumidor alimentario implica resignar la única capacidad de resistir a sus efectos adversos.
     
  • El consumo en las sociedades de mercado ha reducido al comensal a la categoría de mero comprador de mercancías alimentarias que escapan a su saber y control.
Obesos, de víctimas a culpables
La obesidad y sus enfermedades metabólicas relacionadas son el caso paradigmático de esta situación. El mayor incremento de las tasas de obesidad en los Estados Unidos durante la última década se ha registrado en la población entre 2 y 5 años de edad.4Aunque también hay reportes de su crecimiento en menores de 6 meses.5 ¿Cuál es su responsabilidad? ¿Han tomado estos niños una decisión para adoptar un “estilo” de vida obesogénico?
Hay reportes muy confiables acerca de que la prevalencia del incremento de peso no solo afecta a gran parte de la humanidad sino incluso a los animales domésticos con lo que convivimos.5 ¿Son nuestras mascotas responsables de su obesidad? ¿Han tomado una decisión que los conduce a acumular peso?
La obesidad no es la causa de los trastornos metabólicos sino un marcadorantropométrico de ellos, es decir, su consecuencia. Tampoco el comportamiento individual es su causa sino el correlato conductual de las perturbaciones tóxicas que la alimentación industrial produce en los sistemas que la regulan. Tomar efectos por causas nos pone en el lugar del Hidalgo Caballero que "tomaba los rebaños por ejércitos".
La enorme disparidad de la prevalencia de obesidad y enfermedades metabólicas entre pobres y ricos también respalda la hipótesis ambiental.
  • Los sectores menos favorecidos en sociedades desiguales no pueden acceder a los alimentos frescos, con menos azúcar y más fibra y se ven obligados al consumo de productos comestibles ultraprocesados baratos, densos en calorías y azúcar y con déficit de nutrientes de alto valor biológico.
     
  • La invisible mano del mercado concentra los comercios en zonas de mayor rentabilidad. Muchos autores denominan “desiertos de comida” a los barrios pobres donde el acceso a productos saludables es casi imposible lo que condena a sus habitantes a los productos industrializados.
     
  • El procesamiento de los alimentos frescos en el hogar insume un promedio de 22 horas semanales a una familia. Pero las mujeres, que históricamente han realizado es tarea, hoy trabajan fuera y apenas disponen de 6 o menos horas a la semana para hacerlo.
     
  • Los grupos menos favorecidos en sociedades desiguales no ignoran qué alimentación es saludable, ocurre que si intentaran acceder a ella comerían menos de 15 días al mes.
     
  • En estos grupos muchas veces no se sabe cuándo será posible encontrar la próxima comida. La incertidumbre y el stress los obligan a comer lo que hay y cuando hay, al mismo tiempo que dificulta las elecciones racionales y crea las condiciones metabólicas propicias para la obesidad por razones estrictamente biológicas (stress crónico, activación del eje hipotálamo-hiposo-adrenal) como se conoce desde hace mucho tiempo.
¿Cuál es la “elección” de su estilo de vida que hacen estas personas? ¿Son "culpables" de adoptar una alimentación no saludable pero que constituye una estrategia adapatativa para la supervivencia? Las causas de las causas no son sus decisiones personales sino la brutal desigualdad de una sociedad injusta.
Estos datos confirman lo inadecuado de la hipótesis de la elección personal y respaldan la que identifica a las verdaderas causas de las causas en un medioambiente tóxico y desigual que genera ese fenómeno.
Abandonar la trampa de trivialidad (desde las causas inmediatas a las causas de las causas)
Disponemos de muchos datos pero de pocas teorías inclusivas. Es necesario dejar de adaptar la realidad a las viejas categorías que tenemos para crear nuevas que den cuenta de la compleja y cambiante naturaleza de la patología humana. Se denomina “error categorial” a la inclusión de un problema en una categoría en la que no podrá encontrar su solución. No alcanza con proponer nuevas clasificaciones, antes es necesario crear nuevas categoría (taxones) en las cuales, más tarde, clasificar los hechos. La medicina aborda problemas cotidianos con explicaciones próximas sin tomar en cuenta las causas remotas ni la historia que esos fenómenos tienen en el largo tiempo evolutivo de la especie. Es imperativo abordar las causas de las causas, las causas raíz. La alimentación es hoy la fuente de casi todas las enfermedades crónicas más prevalentes: obesidad, diabetes, hipertensión arterial, dislipidemia, etc. Pero, ¿cuál es la historia de esos trastornos? ¿Dónde nace nuestra vulnerabilidad? ¿Cuáles son las razones sociales y biológicas que explican su explosión epidemiológica y nuestro fracaso terapéutico? ¿Cómo comprenderlos evitando la simplificación de culpabilizar a la víctima?
El modelo de causalidad: agente (activo) sujeto (pasivo) es otro obstáculo epistemológico, no existe sujeto pasivo en biología, no hay efecto sin "propensión" (sensibilidad diferencial) y, pese a que nos resulta insoportable, en los seres vivos hay fenómenos determinados pero NO causales; la causalidad es solo una de las múltiples formas de la determinación.
Hacer visibles las causas sistémicas de la enfermedad crónica ambiental es fundamental ya que están invisibilizadas por una epistemología ciega a sus propios límites. La conducta humana tiene determinantes poderosos y mecanismos biológicos que es necesario desentrañar para: describirlos, explicarlos y comprenderlos, que son tres instancias diferentes del conocimiento. De lo contrario será imposible modificarlos jamás.
Por primera vez en la historia de la especie las corporaciones saben más que los médicos acerca de estos fenómenos. La manipulación de la conducta ingestiva no procede al azar, es producto del conocimiento íntimo de sus mecanismos y circuitos involucrados. Es absurdo intentar en la consulta médica modificar -apelando a la voluntad y a la culpabilización- una serie de hábitos que han sido configurados con una precisión biológica científica de la que los médicos carecemos. 
Afirma el doctor Robert Lustig: "La comida está más allá de nuestras necesidades; se ha convertido en comodity, ha sido reformulada para convertirla en sustancia adictiva". (Fat Chance)
No son ni el colapso de la voluntad ni la muerte del libre albedrío. Es la brutal manipulación de la fisiología puesta al servicio de los intereses sin considerar el precio que se pague en términos de salud, bienestar o supervivencia
El funcionamiento de los circuitos cerebrales de motivación / saliencia /recompensa son el modo en que la cultura crea conductas. El placer y la aversión han sido imprescindibles para la supervivencia de la especie. Hasta que la  industria alimentaria puso ese mecanismo a su servicio. No son ni el colapso de la voluntad ni la muerte del libre albedrío. Es la brutal manipulación de la fisiología puesta al servicio de los intereses sin considerar el precio que se pagua en términos de salud, bienestar y muerte. El “libre albedrío" se define como: el poder de tomar decisiones libres que no estén restringidas por circunstancias externas o por necesidad. Es evidente que no es eso lo que les ocurre a nuestros pacientes en el mundo real.
Hay una ingenuidad estructural en el abordaje de los problemas desadaptativos del presente. Una idea reduccionista que se limita a describir sin explicar, a exigir sin comprender y a corregir variables sin tomar en cuenta los motivos de sus desvíos. La epidemiología de nuestros días no solo reclama la apertura hacia nuevos conocimientos y diversas disciplinas, exige algo mucho más drástico en nuestro modo de pensar: una verdadera reformulación epistemológica del objeto de estudio. La biología de sistemas, la medicina sistémica emergentista, la teoría de la evolución, los mecanismos regulatorios homeostáticos y alostáticos y otros abordajes ausentes del conocimiento médico estándar apuntan en esa dirección. Lo que sabemos, es insuficiente; nuestras herramientas cognitivas no lograrán comprender –y mucho menos modificar- la realidad que abordamos. Algo muy profundo debe cambiar con urgencia, y de una manera radical.

Daniel Flichtentrei

                    Fuente: http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=91572