sábado, 22 de octubre de 2011



A recordar mañana,quien fué el cómplice de la infamia,quien son los que esperan.
Pocho puso el pecho por los pibes,por esos pibes menos favorecidos.
Aquí en Rosario hay gente en cana por cambiar el nombre de la calle Pte. roca por POCHO LEPRATTI..
Y Pocho no repartía las dádivas,no iba con caridad,y lo demostró con valor;con su vida.

viernes, 21 de octubre de 2011

NILDA,AHOGÁNDOSE EN LO QUE NO DEBERÍA SER UNA SIRENA CON VODKA


Un día Nilda de artevida nomás me pidió mi dirección, me dijo que era para mandarme un libro, respondo con el consabido mail creyendo que me iba a mandar un libro suyo por interné.comprimido con las formas que se usan.No, nada de eso, la muy descarada me pedía la dirección de mi casa!!, y si, se la di, y se tomó el trabajo de escribirlo,armarlo,editarlo,y pagar para que un correo me lo de en las manos.
Apenas abrí el sobre, la tapa me remontó a los tiempos en que yo era pibe y vendía puerta por puerta los artículos que una ama de casa no podía dejar de tener,entre las variedades broches, antipolillas,posapavas,pisapapas,y, ¡Agujas!,¡Como una mujer no iba a tener agujas!
Solamente con la tapa empezó a movilizarme y remover mi infencia.
La tapa de su libro yo la había tenido tantas veces en la mano,miles de veces, cambiándola por dinero,que no pude evitar sentirme totalmente anatematizado,en el amplio y sincrético sentido que abarca esa palabra.
Me metí en el libro,leerlo es una cosa y meterte es otra ,queda afuera la objetividad y la subjetividad,a cambio de casi de protagonizar la inconciente invitación de un relato,de los relatos ficcionados a fuerza de cotidianeidades,o verdaderos con la truculencia de la realidad.
Es una escritora hereje en el relato,astuta en la resolución,no avisa y te lleva sin permiso a la montaña rusa sin risas cómplices solamente para que lo sientas.
Ahí reside el arte.
En transmitirte la emoción.
Su libro tiene secciones,como para mantener algo de órden.
Orden totalmente inútil para los sibaritas de la lectura,jamás comencé un libro por el principio,y yo se que ella lo sabe por eso mantuvo las formas para que uno lo descascare a medida.
Las comparaciones son odiosas,dicen los odiosos,pero esta mujer carga seguramente con varios genes de Edgard Alan Poe mezclados con Alicia Moreau de Justo.

Los que no lo leyeron,se pierden algo buenísimo,aquí la autora:
http://nosoyloquedeberia.blogspot.com/
Pidan,adjunten cheque,y a vuelta de correo les llega un atracón para buenos lectores.

martes, 18 de octubre de 2011

Jorge Devincenci y un análisis de aquellos...


Parliamo di donne: hoy, un toque de formación

Según veo, un asunto prioritario en la construcción de la organización popular capaz de sostener y profundizar los logros del gobierno nacional es la formación política.

Pero el eje es la acción política, es decir, la política en acto, en cuanto esta refiere a la transformación de la realidad y no a su contemplación. Al poner el eje en la acción, el movimiento nacional en nuestro país se diferencia de los modelos derivados del partido organizado alrededor de alguna de las múltiples variantes marxistas porque estas todavía no han completado el camino que va de una Verdad previa, relevada como premisa religiosa por algunos de sus teóricos, a la singularidad u originalidad que implica transformar la realidad desde la realidad (nuestro país) y no desde el análisis hecho sobre otras y para otras realidades, ninguna de las cuales pasó la prueba ácida del triunfo, lo ya que es mucho.
Por otra parte, no es un dato menor que esos anàlisis teóricos hayan surgido no solo de otros países, sino de naciones que mantienen con el nuestro una relación de asimetría, una relación dialéctica se diría, no solo en el flujo de bienes materiales sino (lo que ahora nos importa) en los simbólicos, las propias ideologías.
Nuestra relación de dependencia se basa en gran medida en el hecho de que los sectores dirigentes, desde la propia constitución de esto llamado Argentina, han tomado como propia la ideología de nuestros dominadores. Esta ideología o cosmovisión o como se la quiera llamar, ha estado en gran medida asociada con el poder económico, pero no solo. "Lo marxista" no escapa a esa caracterización, lo que no significa que la dialéctica de la historia no nos sirva como herramienta para comprender la realidad toda vez que la dialéctica es constitutiva del pensamiento occidental y no un invento de Marx. El materialismo dialéctico, por su parte, ha probado su fracaso.
Algo crucial, sin embargo, nos separa de los marxistas. Para ellos, la "conciencia de clase" se refiere a la adquisición de una determinada ideología entendida como bautismo. Como el saber es una cuestión de adquisición social y asimétrica, sólo determinados sectores sociales los que acceden a ella, por lo cual a veces se da la paradoja de que sectores medios ideologizados llegan a considerarse a sí mismos "vanguardia" proletaria sin serlo. Y no lo son tampoco aunque provengan de los trabajadores asalariados porque esa supuesta conciencia los divorcia de las herramientas reales que el conjunto de su clase se ha dado realmente, por cuanto se abre un abismo infranqueable (incomprensión) entre estas herramientas reales y lo prescripto (como un antibiótico) por la ideología.
La conciencia de clase se adquiere cuando las necesidades sociales se convierten en derechos efectivos. Así ha pasado en Argentina, lo que explica por qué el peronismo ha dejado una huella inborrable en amplios sectores.
Estos derechos sólo puede garantizarlos el Estado, toda vez que únicamente éste puede asegurar una igualdad (al menos teórica) entre los individuos que integran una sociedad. En el marxismo se cree lo contrario, pero no hay una explicación unívoca: primitivamente, el Estado era una herramienta de la clase dominante; más adelante, pasó a ser la resultante de la relación de fuerzas al interior del bloque dominante, y antes, se definió que ejerce su poder mediante la hegemonía cultural que genera un sentido común dominante o determinadas significaciones imaginarias.
Estos dos últimos conceptos nos pueden resultar muy útiles para entender la etapa que se abrió en 2003 en nuestro país en varias cuestiones: la recuperación de la autoridad presidencial, cierta rehabilitación del Estado, la lucha contra los medios monopólicos, la incorporación de la dimensión política en el cambio de la relación de fuerzas dentro del bloque dominante.
El tema del rol del Estado adquiere pues centralidad, en la medida que es el campo de batalla donde se define el rumbo del país. El otro gran campo de batalla está en el seno de la sociedad. La utilización de ideas asociadas a la guerra deviene de considerar que la política es lucha, conflicto, porque se trata de imponer una cierta visión y dirección a la sociedad que el Estado ordena, que es precisamente lo que han hecho los sectores dominantes desde que la Argentina existe como tal.
Esta globalización (que no es la primera, según Aldo Ferrer) y las corporaciones multinacionales, han puesto en otro contexto, novedoso, la cuestión del rol del Estado-nación.
Por un lado, el propio Estado-nación es un paradigma europeo, y como tal, ha funcionado como una receta que el mundo imperial aconsejó o impuso al resto del mundo siempre que ello no significara un peligro para la existencia del Uno europeo o del Norte.
Tras la aparición de esos Estados-nación, países como la Argentina se constituyeron en una situación de independencia formal y dependencia estructural real. Desde la plata de Potosí a la soja trasgénica, esta dependencia pasó por distintas etapas que incluyeron un espacio para la industrialización, entre la sustitución de importaciones y la posibilidad de cierto desarrollo autónomo mientras en el mundo cambiaban velozmente la morfología del sector industrial debido a la inovación tecnológica.
El poder supranacional de las corporaciones y el hecho de que los mercados deben determinar las prioridades sociales, coincidieron desde los 80 con los teóricos neomarxistas en cuanto a que el Estado era un obstáculo. Para el mercado o para la lucha de clases. Se desarrolló así, desde la "izquierda" de la ideología, una concepción según la cual las luchas populares son "autónomas" del Estado y que se hace necesario construir un contrapoder "en la base".
Al no incorporar la perspectiva de la dependencia, esta visión objetivamente coincide con la idea dominante de que países como Argentina no tienen otro camino que "modelizarse" en las naciones imperiales y que marchan detrás en esa carrera (como subdesarrollados, de desarrollo incipiente, o emergentes) en una época en la que el poder de las multinacionales ha reducido a la nada el de los Estados-nación, y eso justifica y da sentido al "contrapoder". Como no se trata de un juego teórico, esa visión peca de ver la realidad argentina a través de ojos europeos, porque puede ser cierto que ya se ha agotado la etapa de los Estados-nación en el hemisferio norte pero no sucede lo mismo en el Sur, donde los Estados son el mejor instrumento de los sectores postergados para lograr su inclusión en una sociedad a la que a veces nunca pertenecieron.
Nuestros países no han alcanzado el supuesto de la igualdad (al menos teórica) para todos los integrantes de la sociedad, supuesto constitutivo y central de la conformación de los modélicos Estados-nación del Norte.
Esto abre otra cuestión que escapa a este formato, y es el de las burguesías. Fueron las burguesías europeas las creadoras de los Estados-nación y de la(s) propia(s) Nación(es) con el contenido que hoy le conocemos. Esta realidad histórica (ajena) abrió camino a la creencia de que también países como Argentina debían contar con sus respectivas burguesías nacionales para completar el ciclo y constituir sus propios Estados-nación.
Luego de la Segunda Guerra Mundial se abrió una etapa de descolonización en la que distintos movimientos políticos (policlasistas, dirían los marxistas) condujeron la liberación de distintas colonias pertenecientes a los extintos imperios europeos. Pero estos países no eran, como el nuestro, formalmente independientes sino dependencias de las metrópolis, generalmente gobernados por oficinas de los ministerios de colonias y sujetos en general al expolio de su producción más primaria: los propios "paisanos".
La formalidad institucional permite el funcionamiento del sistema democrático (una dictadura militar sería inconcebible e innecesaria en las naciones centrales), pero con ciertas mediaciones, el sistema colonial sigue en pie. Esa mediación está dada por el poder tradicional, los sectores sociales poderosos cuyos intereses e ideología coinciden con las del imperio, esté o no éste en decadencia. Esa coincidencia ideológica no significa que el poder concentrado realice las mismas tareas fundacionales de sus mentores. Por el contrario, operan en su propio país como capataces, colonizados con privilegios, virreyes, gerentes y garantes de la dependencia.
 
Aquí el original:
 
http://patria-o-colonia.blogspot.com/2011/10/parliamo-di-donne-hoy-un-cacho-de.html

lunes, 17 de octubre de 2011

NO ES LO QUE PARECE


A mirar bien la historia,que de cerca parece una cosa,pero cuando nos alejamos en el tiempo vemos que era totalmente diferente.Sinó levantate y mirá esta foto desde cuatro metros y vas a ver como cambia.

sábado, 15 de octubre de 2011

BLOGGUER TE MANGA EL TUBO

Desde hace un tiempo blogger me veía pidiendo un # telefónico"por cualquier inconveniente,un seguro mas para recuperar la cuenta".No le di bola.Hoy se armó flor de bolonki cuando intento entrar al escritorio del blog,salían carteles de todos los colores,no podía hacer comentarios en varios blogs y en el último intento me apareció el formulario para que entregue el # telefónico(tenemos la manzana rodeada Johnny,entrégate);lo hice y al instante me mandaron un # de clave que destrabó el embrollo.
Cumpas,¿a ustedes le pasó algo parecido? Yo lo siento como una pérdida de anonimato y una entrega de mi privacidad.

martes, 11 de octubre de 2011

MIRÁ BIEN...

– Los hombres medianamente observadores vieron un hermoso culo cruzando la calle.
– Los hombres muy observadores repararon en la tanga.
– Los pervertidos se imaginaron ver la mujer desnuda.
– Un tercio de las mujeres opinó que es una ordinaria que no debería vestirse de esa manera.
– Otro tercio de las mujeres se preguntó dónde habrá comprado la camisa.
– El último tercio de las mujeres pensó en lo fiero que va a tener el culo cuando llegue a los 60.
– Los niños, los monjes del Tibet y los putos vieron que un perro estaba manejando el taxi...

lunes, 10 de octubre de 2011

PUTEAR HACE BIEN

SITUACIONES EN QUE ESTÁ BIEN DECIR PALABROTAS

¿Y ahora que mierda hago?

































































































































































































lunes, 26 de septiembre de 2011

sábado, 24 de septiembre de 2011

LA SANIDAD ES PARA ENTENDIDOS,LOS REMEDIOS PARA CREÍDOS QUE LA SALUD SE COMPRA EN GRAGEAS.



Entrevista realizada por Victor-M.Amela a Ghislaine Lanctot, ex médica y autora del libro "La mafia médica", en el que cuestiona el sistema médico actual.

   
Nací en Montreal (Canadá). Fui médico y hoy soy médico del alma. Me he divorciado dos veces y tengo cuatro hijos (de 37 a 28 años) y cuatro nietos. ¿Política? ¡Soberanía individual! Cree en ti: eres divino y lo has olvidado. La medicina actual fomenta la enfermedad, no la salud: lo denuncio en mi libro “La 
mafia médica”.

Estoy griposo, ¿qué me receta?
–Nada.

¿Ni un poquito de Frenadol?
-¿Para qué? ¿Para tapar síntomas? No. ¡Atienda a sus síntomas, escúchese! Y su alma le dará la receta.

Pero, ¿me meto en la cama o no?
–Pregúnteselo usted mismo, y haga lo que crea que le conviene más. ¡Crea en usted!

¡A los virus les da igual lo que yo crea!
–Ah, ya veo: elige usted el papel de víctima. Su actitud es: “He pillado una gripe. Soy víctima de un virus.   ¡Necesito medicinas!”. Pues sí, como todos...
–Pues allá usted... Mi actitud sería: “Me he regalado una gripe. ¡Soy la única responsable! Debo cuidarme un poco”. Y me metería en cama, reposaría, me relajaría, meditaría en cómo me he maltratado últimamente.. .

¿Se ha “regalado” una gripe, dice?
–¡Sí! Tu enfermedad viene de ti, no viene de fuera. La enfermedad es un regalo que tú te haces para encontrarte contigo mismo.

Pero nadie desea una enfermedad.. .
–Tu enfermedad refleja una desarmonía interior, en tu alma. Tu enfermedad es tu aliada, te señala que mires en tu alma, a ver qué te sucede. ¡Dale las gracias: te brinda la ocasión de hacer las paces contigo mismo!

Quizá sea más práctica una pastillita.. .
–¿Hacer la guerra a la enfermedad? Eso propone la medicina actual, y las guerras matan, traen siempre muertes.

No me dirá ahora que la medicina mata...
–¡Un tercio de las personas hospitalizadas lo son por efectos medicamentosos! En Estados Unidos, 700.000 personas mueren al año a causa de efectos secundarios de medicamentos y de tratamientos hospitalarios.

Morirían igual sin medicamentos, oiga.
–No. No si cambiamos el enfoque: la medicina actual ha olvidado la salud, ¡es una medicina de enfermedad y de muerte! No es una medicina de salud y de vida.

¿Medicina de enfermedad? Acláremelo...
–En la antigua China , un acupuntor era despedido si su paciente enfermaba. O sea, ¡el médico cuidaba de la salud! ¿Ve? Toda nuestra medicina es, pues, el fracaso total.

Prefiere medicinas alternativas, pues...
–Respetan más el organismo que la medicina industrial, desde luego: homeopatía (¡será la medicina del siglo XXI!)acupuntura, fitoterapia, reflexoterapia, masoterapia. ..la practica del yoga..la meditacion .. Son más baratas...
y menos peligrosas.

Pero no te salvan de un cáncer.
–¡Dígale eso a la medicina convencional! ¿Te salva ella de un cáncer?

Puede hacerlo, sí.

–Lo que hará seguro es envenenarte con cócteles químicos, quemarte con radiaciones, mutilarte con extirpaciones. ..
¡Y, encima, cada día aparecen más cánceres! ¿Por qué? Porque la gente vive olvidando su alma (que es divina): la paz de tu alma será tu salud, porque tu cuerpo es el reflejo material de tu alma. Si te reencuentras con tu alma, si la pacificas... , ¡no habrá cáncer!

Palabras bonitas, pero si un hijo suyo tuviese un cáncer, ¿qué haría usted?
–Alimentaría su fe en sí mismo: eso fortalece el sistema inmunitario, lo que aleja al cáncer. ¡El miedo es el peor enemigo! El miedo mina tus autodefensas. ¡Nada de miedo, nada de sumisión al cáncer! Tranquilidad, convicción, delicadeza, terapias suaves...

Perdone, pero lo más sensato es acudir a un oncólogo, a un médico especialista.
–La medicina convencional debiera ser sólo un último recurso, y muy extremo... Y si tu alma está en paz, eso jamás te hará falta.

Bien, pues tengamos el alma pacificada.. . pero, por si acaso, pongámonos vacunas.
–¡No! Las fabrican con células ováricas de hámster cancerizadas para multiplicarlas y cultivarlas en un suero de ternera estabilizado con aluminio (eso la de la hepatitis B , con su virus): ¿inyectaría usted eso a sus hijos?

Les he hecho inyectar ya varias...
–Y yo a los míos: fui médico, y por entonces no sabía aún todo lo que hoy sé... ¡Pero hoy mis hijos no vacunan ya a sus hijos!

Yo creo que seguiré vacunándolos. ..
–¿Por qué? La medicina actual mata moscas a martillazos: no siempre muere la mosca, pero siempre rompe la mesa de cristal. Son tantos los dañinos efectos secundarios. ..

¿Por qué abominó usted de la medicina?

–Yo me hice médico para ayudar. Me dediqué a la flebología, a las varices. Llegué a tener varias clínicas. Pero fui dándome cuenta del poder mafioso de la industria médica, que atenta contra nuestra salud, ¡que vive a costa de que estemos enfermos! Lo denuncié... y me echaron del Colegio de Médicos.

O sea, ya no puede usted recetar...

–¡Mejor! Los medicamentos están fabricados pensando en la lógica industrial del máximo beneficio económico, y no pensando en nuestra salud. Al revés: si estamos enfermos, ¡la mafia médica sigue ganando dinero!

¿Y a quiénes tilda de “mafia médica”?
–A la Organización Mundial de la Salud (OMS), a las multinacionales farmacéuticas que la financian, a los gobiernos obedientes, a hospitales y a médicos (muchos por ignorancia). .. ¿Y qué hay detrás? ¡El dinero!

No escoge usted enemigos pequeños...
–Lo sé, pero si me hubiera callado, hubiese enfermado y hoy estaría ya muerta.

¿Cuál ha sido su última enfermedad?
–Hace dos días, ja, ja... ¡una diarrea!

Vaya: ¿qué reflejaba eso de su alma?
–Oh, no sé, no lo he analizado... Me he limitado a no comer... ¡y ya me siento bien!

Pero se pasa mal, ¿eh...?
–Ja, ja... Si la enfermedad te visita, ¡acógela, abrázala! ¡Haz la paz con ella! No salgas corriendo como loco en busca de un médico, de un salvador... Tu salvador vive dentro de ti. Tu salvador eres tú. ¡Tú eres Dios!

Gracias,
“Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.John Lodke

La  mente  es  como  un  paracaidas , funciona  cuando esta abierta
 
 

lunes, 29 de agosto de 2011

LA FORESTAL

La Forestal
Treinta y siete cajas de hierro partieron del puerto de Liverpool el 10 de marzo de 1874, embarcadas en el buque "Gassendi". El destino era Santa Fe, traían 180.187 libras esterlinas.

Era el total de un empréstito celebrado por la firma londinense Murrieta & Compañía y el gobierno de la provincia con el objetivo de conformar el capital inicial del Banco Provincial de Santa Fe.

El crédito se había firmado el 22 de junio de 1872 y el apoderado de la prestamista era el doctor Lucas González, quien luego también arbitraría de representante del Estado santafesino a la hora de saldar la deuda.
En julio de 1881, la deuda era de 110.873 libras esterlinas y 3 chelines.

La provincia, a sugerencia del polifuncional Lucas González, decidió pagar ese compromiso con tierras fiscales.
Se le otorgaron, entonces, 668 leguas de territorio. Fue por medio de una ley de la propia legislatura santafesina sancionada el 5 de octubre de 1880.

"Los capitalistas de Londres cumplían a conciencia con su función, como que eran hombres de una nación imperialista; la responsabilidad debemos buscarla -a esta altura del estudio que realizamos- en tierra argentina, y a ella es ajena el pueblo, gobernado por el régimen de una democracia permanentemente escamoteada", escribió Gastón Gori en su imprescindible "La Forestal. La tragedia del quebracho colorado", editado en 1965.

La escritura debía ser firmada por el mismísimo Juan Bautista Alberdi que intervenía a nombre del gobierno, pero no lo pudo hacer por problemas de salud. Lo reemplazó un inglés, Federico Woodgate. Junto a Lucas González, firmaron "la entrega del Chaco santafesino en una extensión de 1.804.563 hectáreas".

El gobierno cobró 1.002.594 pesos, pero devolvió en juicios reivindicatorios la suma de 3.212.190 pesos.
Así nació la Santa Fe Land Company, después Compañía de Tierras, Maderas y Ferrocarriles La Forestal Limitada, después La Forestal Argentina Sociedad Anónima de Tierras y Maderas y Explotaciones Comerciales e Industriales.

En 1915, un diputado provincial de Santa Fe, Romeo Saccone, salió en defensa de La Forestal diciendo que "pretender gravar con un sistema impositivo elementos primordiales del progreso, cuando precisamente el Congreso Nacional para ayudar toda iniciativa privada, suprimió totalmente los derechos a la importación de rieles, no sería digno de una provincia que pretende y con razón ser uno de los exponentes más firmes del adelanto y de la civilización en este país". Esos eran los empleados de la empresa.

En 1965, cuando los ingleses decidieron retirarse del latifundio, el gobierno de la provincia decidió pagarles 2,5 millones de pesos la legua cuadrada de peor calidad y 3,75 millones de pesos por legua cuadrada de estancia. Decía Gori que con esto "siguen haciendo los ingleses sus negocios millonarios, mientras en esferas gubernativas se exhibe como un triunfo, lo que es una nueva conquista de la compañía que acumula ganancia sobre ganancia".

La empresa tuvo su propia bandera, su policía brava, sus ciudades, puertos y ferrocarriles, moneda propia y más de 20 mil trabajadores, entre los que no se contabilizaron los diputados, comisarios, jueces de paz y otros influyentes funcionarios que recibían distintos favores de la empresa, como queda dicho.
Hubo poblaciones que recibieron los nombres de algunos presidentes del directorio de la empresa, como sucedió con Patrick Ogilvie Campbell, que le prestó su apellido al lugar en donde suele vivir el ahora senador nacional Carlos Reutemann, Llambí Campbell.

La Forestal explotaba también campos en los departamentos del centro y sur provincial, como San Martín, Belgrano y General López. Un dominio sobre la mayoría del territorio santafesino.

Mientras tanto le pagaba a la provincia 300 mil pesos en moneda nacional pero tributaba casi 9 millones de pesos a la corona británica, según el balance del año 1916.

Entre 1947 y 1957, las ganancias de la empresa se calculaban en 50 millones de dólares y hacia 1963, sus excedentes eran del orden de los 750 millones de pesos nacionales.

En forma paralela, desaparecía el quebracho, se cerraban las fábricas y crecía la desocupación y las poblaciones iniciaban el exilio interno.

También estuvieron las huelgas heroicas de los obreros y hacheros de 1919 y 1921, salvajemente reprimidas y algunas denuncias contra la explotación en la legislatura provincial durante los años cuarenta.

Gastón Gori se lamentaba en 1965 que "en más de 2 millones de hectáreas no existe ni una sola biblioteca y un censo de lectores daría un índice cultural prácticamente nulo".

Contaba que en 1963, "La Gallareta se conmovía por el cierre de su fábrica de tanino; pero la Compañía ni remotamente se cerraba como consecuencia de un descalabro económico; por el contrario, sus ingresos brutos en ese año fueron del orden de los 547 millones de pesos, así como en 1962, después de la clausura en Villa Ana, fueron de 463 millones de pesos. Centenares de millones por un lado, desocupación y miseria por el otro", sostenía el notable escritor santafesino.

A cuarenta años del cierre de las últimas fábricas de tanino de La Forestal, los números oficiales de los censos forestales hablan del desierto que siguió a la empresa.

Solamente si la provincia oficiara de representante del pueblo santafesino tendría la posibilidad de demandar a los herederos de la firma en millones de dólares por exclusivamente el costo ecológico.
Lo social, lo humano, lo cultural, lo perdido por los impuestos mal cobrados, sumaría otra cifra sideral que por ahora ni siquiera puede ser mensurada.

Fuente: www.edicionuno.com.ar