Artículos de interés para amas de casa,astronautas,asesinos seriales,científicos,domadores,podólogos,presidentes y ermitaños
viernes, 2 de junio de 2017
viernes, 7 de abril de 2017
SE LE VAN LOS PIBES...
Juan Cruz Recalde Iturraspe, quien se desempeñó hasta este viernes como presidente de la Juventud PRO de Santa Fe, anunció públicamente su alejamiento de Cambiemos, con fuertes cuestionamientos hacia el presidente Mauricio Macri y a la Alianza que lo llevó a la presidencia.
“Mauricio Macri me decepcionaste” se titula la carta que dirigió al mandatario y publicó en su cuenta de Facebook. A continuación, el texto completo de la misiva:
“Después de 7 años militándote, hasta acá llegué, sinceramente les deseo lo mejor a todos mis amigos que siguen bancando o trabajando para este gobierno, confío en que sus intenciones son puras como siempre me lo demostraron”.
“Me siento desilusionado, muchas de las cosas prometidas quedan a la luz de los ojos que fueron mentiras y más mentiras, y verdaderamente me enfurece que retornemos a la confrontación "que no haya colectivos ni choripanes" fue la gota que rebalsó mi vaso, más allá de las TANTAS cosas que veo y que entiendo, no puedo defender más a este gobierno, ni a sus políticas, ni a muchos de sus integrantes que en muchos casos fueron Kirchneristas militantes de Scioli y con los cuales tampoco quiero compartir un mismo espacio”.
“No estoy ni de un lado ni del otro y les aconsejo a todos que hagan lo mismo. En un año y medio de Gobierno Macri demostró que no está a la altura de las circunstancias. Me gustaría que todos luchemos por sacar este país adelante y dejemos de justificar todos los errores con tal de que no vuelvan los anteriores, repetimos la historia una y otra vez”, sugiere el joven.
Luego se dirige al presidente Macri en forma directa y le dice: “Mauricio pudimos aceptar que nunca nos escuchaste, que nos negaste y que nos entregaste al jugador más fuerte de la ciudad, pero lo que nunca vamos a aceptar es tener que salir a poner la cara por vos mientras la gente está sufriendo, la pobreza crece y tomamos la deuda más grande de la historia, las inversiones que llegaron son todas inversiones financieras sin control y la industria nacional se va a pique, volvemos a ser una economía primaria en el siglo XXI”.
En un párrafo aparte, se refiere al paro nacional del 6 de abril: “Felicito a todos los que no se adhirieron al paro, pero les pido que reflexionen y vean que mucha gente no puede hacer paro porque simplemente no tiene trabajo. Temo por el futuro de nuestro país gobernado por un Presidente que no sabe cuánto es la jubilación mínima en un programa cuasi oficialista, ni hablar de los casos Niembro, Avianca, Correo Argentino y Panamá Papers”.
En el tramo final reproduce una cita textual con la expectativa de que contribuyan a la comprensión de su mensaje: “Les dejo unas palabras del admirable Dr Fayt para que algunos que no puedan comprender mi mensaje me entiendan: «El destino rara vez es injusto con los que luchan, los que no se dan por vencidos, los que perseveran, los que dueños de sí mismos, son fieles a sus ideales, con los que tienen clara conciencia de la dignidad de su profesión, se sienten contemporáneos de su futuro y tienen, como profunda pulsión de la sangre, la incondicionada indignación por la injusticia, la corrupción, la mentira y la inequidad». Salud, viva Argentina!”, concluye la carta.
Fuente: https://www.rosario3.com/noticias/El-lider-de-la-Juventud-PRO-de-Santa-Fe-renuncio-a-Cambiemos--20170407-0063.htm
domingo, 26 de febrero de 2017
GRÁFICO DEL FUNCIONAMIENTO DEL GOBIERNO PRO (EJERCICIO INTELECTUAL)
Remplace la palabra mosca por legislador, ejecutivo o funcionario del pro, y observará como un cerebro de mosca logra leyes sin justicia, latrocinio sin condena y entrega de la soberanía como acto patriótico.
En este curioso laberinto de Möbius hay que encontrar el camino que deben recorrer las cuatro moscas sin cruzarse, recorriendo el laberinto hasta volver a la posición original. Es importante fijarse en qué lado del laberinto está cada una de ellas.
Importado de acá:http://www.microsiervos.com/archivo/juegos-y-diversion/laberinto-mobius.html
miércoles, 28 de diciembre de 2016
lunes, 19 de diciembre de 2016
viernes, 16 de diciembre de 2016
NO ESPERES
para saber que todo corre peligro,
ni a que te cuenten los libros
lo que están tramando ahí fuera.
No esperes a que te den los planos
para satisfacer tu curiosidad,
ni a que el aire también sea de pago
para gozar el placer de respirar.
No esperes golpes de suerte,
seguirás a su merced
mientras haya gente que
trafique con la muerte.
No esperes de ningún modo
que se dignen consentir
tu acceso al porvenir
los que hoy arrasan con todo.
No esperes a que se acaben
para desear las cosas más que nunca
ni a responder las preguntas
cuando los otros se callen.
No esperes el consentimiento
ni a que te proporcionen un manual,
ni a que el horóscopo te sea propicio,
ni a que el cielo te mande una señal.
No esperes golpes de suerte,
seguirás a su merced
mientras haya gente que
trafique con la muerte.
No esperes de ningún modo
que se dignen consentir
tu acceso al porvenir
los que hoy arrasan con todo.
jueves, 1 de diciembre de 2016
LA AUTOESTIMA DEL ESPERMATOZOIDE
Reniego del concepto "violencia de género" por la carga en un solo sentido y en una especie de partición del fenómeno de la violencia, así como la carga abstracta dada a la "violencia en el fútbol"; es una sutileza para tapar la escencia de la violencia. No obstante después de leer un post español sobre el tema, me parece buena idea compartirlo, pues el abordaje va en busca de la raíz del tema. Aquí el post (los comentarios no tienen desperdicio):
Hace bien poco que una compañera, un tanto escandalizada, nos contaba a unos pocos profesionales las conclusiones de unos ejercicios que realizó en un conjunto de Institutos de Secundaria, a lo largo del territorio nacional. Enmarcados en una intervención sobre el tema de la identidad de género, una de sus partes consistía en que las chicas adjetivaran lo que pensaban de ellas mismas y a su vez sobre los chicos, y estos procedieran de la misma manera. El resultado fue uniforme en todos los centros con los que trabajó, en los que pulsó la opinión de una muestra de unos dos mil alumnos, en edades comprendidas entre los 14 y los 15 años.
Sus conclusiones indicaban una tendencia marcada hacia opiniones en que las chicas tenían un alto concepto de si mismas –autoconcepto– y un bajo concepto de los chicos. Y sorprendía aún más como los chicos corroboraban esa misma idea cuando eran ellos quienes opinaban, expresando y reproduciendo las mismas opiniones que aquellas. La resultante era muy clara, reflejando virtudes en las chicas y defectos en los chicos.
En el nivel actual de evolución de la ciudadanía, la adjetivación se convierte con facilidad en sustantivación, considerando que los comportamientos y las cualidades son en realidad condiciones intrínsecas, fijas e inmutables, que identifican definitivamente a los sujetos a los que refieren. Es decir, los chicos son torpes, brutos, egoístas, insensibles e impulsivos; y las chicas, empáticas, reflexivas, colaboradoras y generosas. Igualmente nos indicaba la compañera, que en los alumnos había un cierto aire de vergüenza en el reconocimiento de los atributos designados, al tiempo que en las alumnas lo había de autoafirmación, e incluso de cierta exaltación. En la dirección cruzada, ellos expresaban admiración e impotencia hacia el otro género, y en ellas acusación y cierta rabia hacia ellos.
Quizá sea conveniente destacar, que es en la adolescencia cuando un individuo es capaz de contemplar y contemplarse en su dimensión completa por primera vez, pudiendo acercarse a la globalidad de lo que un ser humano es, aunque quede aún muy lejos la totalidad de su desarrollo, si es que llega a haberlo en algún momento, por lo que sus opiniones son el poso de las ideas en las que han sido educados y el germen de las posteriores que regirán en sus propias vidas. Sobre todo por lo primero, son un buen termómetro de las características de los flujos de ideas que con respecto al género están presentes en nuestra sociedad, y de ellas se pueden hacer interesantes deducciones.
Lo más obvio que se puede rescatar de lo vertido es la buena consideración -autoimagen- que en la actualidad se tiene sobre las mujeres en general, al unísono con la imagen negativa que hay sobre los hombres a grandes rasgos. No sería lógico que una mujer no se apoye en esa buena consideración, que la rescata del ninguneo con el que una sociedad patriarcal las trata. Aunque no está tan claro que se haga en el sentido contrario respecto a los hombres, cargándolos de atributos que reflejan su peor parte.
Cuando una imagen sobre uno mismo, ya sea propia o ajena, se hace en términos de balanza; es decir, que necesariamente debe haber una superioridad equiparable a la inferioridad del otro, denota la pobreza de la contemplación simplista y maniquea de las bienintencionadas y equívocas formas en las que se trata el tema de género, considerando que la alabanza de un atributo debe significar por sistema la crítica a su opuesto, y no su complementariedad, su complementación o un acercamiento a la completa totalidad.
Como sucede en términos individuales, en los que siempre hay claro-oscuros, virtudes y defectos, bondades y maldades, atributos bien o mal manejados, cuando se habla de categorías de género habrá aspectos positivos y negativos sobre los comportamientos que realiza cada parte, no siendo aceptable que los positivos se atribuyan a una de esas partes y viceversa. Si en algo se sustenta la repugnancia ideológica que supone el pensamiento machista –en el caso de que un machista piense– es en sesgar la visión siempre en una misma dirección, de forma que lo que piensa, siente y hace el hombre es lo correcto, y en el prejuicio que lo que hace la mujer solo lo es cuando da la razón a este.
Otra conclusión de lo expuesto es como, en pleno proceso de vivencia de la sexuación, ambas partes hacen una marcada diferenciación entre unas y otros, negando tácitamente la indiferenciación que suponen las igualaciones. La facilidad con la que verbalizan el discurso de las chicas y los chicos, indica lo próximo que les resulta esta terminología y la marcada sensibilidad que demuestran hacia esas realidades. Convendría revisar los discursos sobre el sexismo, pues si anulan la diferenciación que conlleva, pretendiendo eliminar la desgraciada discriminación, puede que ese camino solo conduzca a un pobre autoconocimiento, y al desprecio en el reconocimiento del otro. Algo así puede estar sucediendo cuando los chicos indican una mala imagen de si mismos, y las chicas lo corroboran.
Un aspecto de lo referido son las dificultades para establecer opiniones críticas y autocríticas entre los adolescentes respecto de ellos mismos, pues suelen verter sus opiniones en términos defensivos o acusativos, pero pocas veces reflexivos en torno a cuestiones de género. Vuelve a ser un reflejo del carácter eminentemente emocional de las relaciones que establecen, y de las importantes dificultades para manejarse adecuadamente en ese ámbito, en el que tan fácilmente caben las acusaciones, las recriminaciones, los rechazos, las autoafirmaciones y las ofensas, paso previo a las afrentas, los conflictos y la crispación que domina ese ámbito.
Algunos estudios ya han puesto el acento en la relación entre conductas no extremas de la violencia de género y los problemas en el desarrollo emocional en los escenarios en los que las relaciones de género se producen, donde se pone en evidencia la pobreza de recursos personales de carácter emocional que denotan los agresores. Cierto es que lo que inicialmente no es sino una importante carencia de desarrollo individual, luego se convierte en el eje vertebrador de las relaciones, entre las que destacan el fanatismo gregario en las relaciones grupales y de iguales, y el carácter discriminador entre los géneros. Al respecto, hay un serio debate entre los profesionales sobre los diferentes tipos de agresividad que se dan entre ellos.
Y además, cabe preguntarse sobre el machismo si ¿No será que ante una manifiesta inferioridad emocional, en una sociedad que cada vez demanda más capacidad de desarrollo personal y autocontrol, algunos hombres piensan que nada mejor que aprovecharse de la tendencia hacia la afectividad de algunas, para hacerse pasar por lo que no son?
Puestos a relacionar estas evidencias, se puede permitir la licencia de generalizar la baja percepción que los chicos tienen de si mismos a un buen porcentaje de la totalidad del género masculino, e igualmente relacionarlo con la manifiesta pobreza que se detecta en los análisis de la calidad espermática de los varones, donde esos seres unicelulares parecen no saber dónde ir, ni tienen fuerzas para lograrlo, ni son capaces de ponerse de acuerdo para impulsarse unos a otros.
Está muy bien que se combata de manera firme y contundente la violencia que los hombres ejercen sobre las mujeres, y que se destinen todos los recursos públicos necesarios para paliarla cuando se da, y para prevenirla en el futuro, y convendría plantearse si la manera en que nos pensamos, sentimos y nos relacionamos los géneros debe asentarse sobre la base de estar “en pie de guerra”.
miércoles, 23 de noviembre de 2016
“LAS FARMACÉUTICAS IMPIDEN EL DESARROLLO DE NUEVAS TERAPIAS CONTRA EL CÁNCER”
El padre de la bioinformática explica cómo la computación puede ayudar a comprender la complejidad de cada tumor y buscar tratamientos especializados. Los grandes proyectos de secuenciación del genoma del cáncer iniciados hace una década han demostrado que cada tipo de tumor es tan diferente de otro a nivel genético y molecular que parecen enfermedades distintas.
Esa heterogeneidad también se da dentro de cada paciente, una célula de un tumor puede ser muy distinta de la de al lado. Y toda esta variabilidad genética puede explicar por qué unas personas (y células) responden a los tratamientos oncológicos y otras no.
“Con tanta complejidad, sólo utilizando ordenadores se podrá resolver el problema”, explica Fátima Al-Shahrour, investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). Al-Shahrour es especialista en bioinformática, una disciplina en expansión que mezcla el poder de cálculo de los ordenadores actuales con herramientas prestadas de las matemáticas y la estadística para analizar la inmensidad del Big Data genético del cáncer. Al-Shahrour ha sido una de las organizadoras de un congreso internacional del CNIO y La Fundación La Caixa que se ha centrado en cómo entender y combatir la heterogeneidad del cáncer gracias a la bioinformática.
Tenemos que encontrar la forma de hacer ensayos clínicos alternativos, financiados con dinero público
Chris Sander, uno de los padres de esta disciplina, ha sido la estrella del congreso. Es investigador del Instituto de Cáncer Dana-Farber de Boston (EEUU) y uno de los líderes del Atlas del Genoma del Cáncer, un consorcio estadounidense que ha estudiado las variaciones genómicas de 30 tipos de tumores en 20.000 personas. “Esta base de datos nos abre ahora la visión a los detalles microscópicos de lo que sucede cuando hay un cáncer”, resalta Sander. Físico teórico, se pasó a la biomedicina hace más de cuatro décadas. Sander ha dearrollado algortimos capaces de resolver problemas de biología que se le resistían a los mayores superordenadores del mundo y creado unidades de bioinformática en el Laboratorio Europeo de Biología Molecular y el Centro de Cáncer Memorial Sloan-Kettering de Nueva York. En esta entrevista explica cómo la bioinformática puede ayudar a encontrar nuevas terapias combinadas más efectivas y asequibles.
Pregunta. ¿Qué le diría a una persona con cáncer sobre cómo la bioinformática puede mejorar los tratamientos?
Respuesta. Por ejemplo, hemos demostrado que hay tumores cerebrales que parecen muy similares, pero cuando los analizas desde el punto de vista molecular y genético resulta que cada persona tiene un tumor diferente. Es la heterogeneidad del cáncer, lo que implica que cada uno necesitará una terapia diferente. Nosotros podemos relacionar el paisaje complejo de cada tumor y el número de drogas disponibles para encontrar la combinación correcta. Inicialmente lo vamos a estudiar en ensayos clínicos con pacientes y después comenzará a hacerse en los hospitales, como terapia.
P. Usted defiende que los pacientes también pueden tener un papel más activo en la lucha contra el cáncer
Mi petición a los pacientes es que que dejen captar su información de salud a través de sus teléfonos inteligentes
R. Sí. Por ahora el poder de la genómica en el cáncer son los más de 60.000 tumores analizados a nivel de genética molecular. Esa es la montaña de datos que tenemos. Lo que nos falta es una información equiparable sobre personas. Esa información está bloqueada en los hospitales y es incompleta. Tenemos que trabajar para estructurarla bien, publicarla y compartirla, de forma que podamos pasar de una montaña de datos genéticos a otra de datos de salud personales, historias médicas, estilos de vida, etc. Mi petición a los pacientes es que trabajen con la comunidad de ingenieros informáticos, los geeks, y que les dejen captar su información de salud a través de sus teléfonos inteligentes, de forma que podamos obtener esa información directamente de ellos. Esto ya está pasando, hay programas pilotos en marcha.
P. ¿Debe la gente preocuparse porque se expongan sus datos de salud?
R. Deberíamos crear un derecho constitucional de cada persona a la propiedad sobre su información genómica y de salud. Una vez tengas ese derecho podrás guardarte los datos solo para ti o compartirlos. Hay gente con un cáncer muy agresivo que quiere compartir sus datos mientras estén vivos porque esperan ayudar a otras personas conectadas, igual que en Facebook. Si conseguimos proteger ese derecho, creamos la libertad de compartir información. Y si lo hacemos bien, tendremos una base de datos extremadamente poderosa. Podremos multiplicar por 10 o por 100 los beneficios que ya permite la bioinformática en el tratamiento de tumores.
A Trump le llamo basura [dump]
P. ¿Los ordenadores también pueden encontrar nuevos usos a fármacos ya existentes?
R. Sí. Especialmente con las llamadas terapias combinadas, cuando usas varias drogas juntas para combatir tumores que son resistentes a un fármaco. Una derivada de esto es que puedes evitar usar los fármacos más caros, de digamos unos 200.000 euros, y sustituirlos por una combinación de otros ya aprobados mucho más baratos. Este reposicionamiento ofrece una enorme oportunidad. Pero las grandes farmacéuticas se oponen. Han hecho grandes contribuciones para curar el cáncer, pero no están interesadas en hacer ensayos clínicos si no tienen la oportunidad de sacar un montón de dinero. Si una combinación contiene un medicamento barato, las grandes farmacéuticas no harán el ensayo porque no aumentará sus beneficios. Por eso tenemos que encontrar la forma de hacer ensayos clínicos alternativos, financiados con dinero público. Es un problema social y político, pero hay la oportunidad de aportar un enorme beneficio a los pacientes con cáncer si hacemos ensayos públicos, por ejemplo sobre tumores muy especializados que no les interesan a las grandes compañías.
P. ¿Así que las grandes farmacéuticas se oponen al desarrollo de nuevos tratamientos?
Estamos permitiendo que haya muertes por cáncer totalmente innecesarias
R. Sí. Están poniendo el foco en una sección demasiado pequeña, debemos ampliar las miras.
P. ¿Cuándo llegarán las terapias mejoradas gracias a la bioinformática?
R. Ya. Es parte del sistema global de desarrollo de nuevas terapias. Por ejemplo, considera el melanoma, una enfermedad mortífera y muy rápida. Los nuevos ensayos clínicos de inmunoterapia han tenido una tasa de éxito de entre el 40% y el 50% dos años después del tratamiento, es decir, hay gente que potencialmente se ha curado o al menos no se morirá de melanoma. Es un logro rompedor. No se desprende directamente de la bioinformática, pero esta está ayudando a mejorar los resultados relacionando los tratamientos con el perfil genético de la gente y mostrando quién puede responder mejor.
P. ¿Cómo cree que afectará la victoria de Donald Trump a la ciencia en EE UU?
R. Yo le llamo basura [dump, en inglés], por razones obvias. Hace 77 años ya vimos dónde llevan ciertos movimientos políticos. Creo que ese es el mayor riesgo. Alguno de los políticos que han ganado las elecciones han negado la base científica del cambio climático, incluso en sus filas cuestionan la evolución. Si esa enemistad a la ciencia se traduce en recortes, habrá un problema en la investigación del cáncer. Como científicos debemos alzar al voz para que no haya un nuevo movimiento anticientífico.
P. ¿La medicina personalizada podría incrementar la desigualdad en algo tan importante como la salud?
R. Hay un problema sin resolver. Si quisiéramos reducir las muertes por cáncer en el mundo con una sola acción, esa sería una campaña mundial contra el tabaco y a favor de cambios en la dieta y los hábitos de vida. En una conferencia científica reciente en Singapur hubo una ponencia de Phillip Morris, una de las empresas del cáncer, que aseguraban estar haciendo investigación positiva en biología de sistemas. Cuando miré de qué se trataba, estaban desarrollando nuevos cigarrillos un poquito menos peligrosos ¡y los presentaban como si fuera ciencia! Como seres humanos estamos permitiendo que haya muertes por cáncer totalmente innecesarias y deberíamos pararlo. A no ser que solucionemos estos problemas sociales, la ciencia no podrá cambiar las cosas. (elpais.es)
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lunes, 3 de octubre de 2016
ILUSIÓN POLÍTICA
“La ilusión política en su sentido más amplio, proviene del juicio erróneo de las masas sociales en cuanto a los fines del Estado y los efectos de su actividad.”
Amilcare Puviani
La cuestión sería: ¿para qué sirve el Estado? o, dicho de otra forma, ¿qué se entiende desde la ciudadanía como tal y qué se espera de él? Es más, yo extendería las preguntas a aquellos dedicados “profesionalmente” a la política a lo largo de sus vidas y a las muchas otras personas que están ligadas a la política de manera más o menos directa. Probablemente nos encontraríamos con respuestas bien diferentes y concepciones del “Estado” equivocadas.
El “Estado” (también en su sentido más amplio), ha sido tema de múltiples obras en el campo de la Filosofía Política, el Constitucionalismo o el Derecho Político. Desde los clásicos como Cicerón: “…es una multitud de hombres ligados por la comunidad del derecho y de la utilidad para el bienestar común” o San Agustín: “… es una reunión de hombres dotados de razón y enlazados en virtud de la común participación de las cosas que aman” a los más actuales en el tiempo como Kant: “…es una variedad de hombres bajo leyes jurídicas” o Lasalle: “…es la gran asociación de las clases pobres” o Hegel: “…es la conciencia de un pueblo” a las más modernas como Weber: “…es la coacción legítima y específica” o Buntschli: “… es la personificación de un pueblo”, nos encontramos ante muy distintas visiones de lo que puede ser y significar la palabra “Estado”.
Lo mismo nos ocurrirá si tratamos de saber el significado de las palabras “política” o “democracia”. De ellas podemos tener cada uno una cierta idea, pero eso no significa que haya un consenso social sobre qué son y para qué sirven en realidad más allá de su traducción del original. De su aplicación en la práctica hay mucho que hablar.
Si entendemos la palabra “política” en su acepción original, estamos sin duda refiriéndonos a “convivencia ordenada de una sociedad” desde patrones o modelos ideológicos que, al final, no defienden intereses comunes, sino intereses parciales o sectoriales de todo tipo. Al final, la conciliación de tales intereses, nos llevaría al consenso social mayoritario sobre la ordenación de tal convivencia. Una idea quizás demasiado simplista que entiende la “política” como servicio, pero no la “política” como poder sobre los demás (que es en definitiva lo que más importa, al parecer).
El cómo puede ejercerse ese poder sobre los demás, nos lleva de nuevo a la “ilusión” que es necesario crear en las masas (masas son votos) para, en un concurso “ilusorio” de líderes, programas, propuestas y gestos dedicados a “ilusionar” a los votantes, hacerse con el “poder” preeminente y dominante en una sociedad, en un estado. Es en ese momento donde la “ilusión” política va a manejar todos los resortes y medios a su alcance para “seducir” (es la palabra de moda) a un público muy diferente en su clasificación social, cultural, económica y política.
La “seducción” además suele estar acompañada de promesas de todo tipo (la mayor parte “ilusorias” ya que parten de la ignorancia real de lo que prometen y son simples catálogos de “buenas intenciones” o, por el contrario, conociendo la imposibilidad de llevarlas a cabo, tienden a la ocultación de la realidad), que provocan en las masas la “ilusión” de que sus exigencias “personales” o individuales, serán satisfechas. De esta forma, el sentido de la “soberanía popular” en el Estado moderno se sustituye por la “sumisión” popular a una abstracción teórica de quienes pueden otorgarles beneficios: a la “ilusión” de unos “ilusos” por promesas “ilusorias”, olvidando que el verdadero poder para la transformación social depende solo de cada uno de nosotros y del colectivo general de ciudadanos.
De nuevo, el prestidigitador, ayudado por toda la parafernalia de medios y recursos puestos a su alcance, hace ver lo que no existe y oculta lo que existe. En palabras de Maquiavelo: “… los hombres cambian de señor, creyendo mejorar, con lo que se engañan….” Se engañan en tanto en cuanto siguen sometidos a “señores”, en lugar de ser ellos quienes les pidan cuentas, controlen sus actos y pidan responsabilidades, ya que, en un nuevo ejercicio “ilusorio”, nos hacen creer en unas instituciones que, en la realidad, se controlan por quienes toman el poder en cada legislatura. Un poder por el que lucharán con vistas al mantenimiento del mismo, con todo tipo de armas como los presupuestos públicos o las leyes (armas que les proporcionamos nosotros). Las clientelas políticas se logran con “ilusiones” para unos, pero también con “realidades” materiales para otros. Miles de cargos, funciones, subvenciones, contrataciones, privilegios legales, etc. se ponen en marcha con cada campaña electoral y nosotros, los verdaderos dueños de esta empresa que se llama “Estado”, les sufragamos los gastos de la “ilusión financiera” que nos ofrecen y permitimos la acción coercitiva de los administradores cuando las maniobras de “seducción” no engañan.
De esta forma, cada resultado de campaña electoral crea un cambio de “ilusión” política que permite a la clase dominante (sea cual fuere), seguir manteniendo el “status” de siempre, apoyada por unos “ilusos” optimistas y criticada por los “ilusos” pesimistas del bando perdedor. Nadie parece advertir que unos y otros, como a finales de la 2ª G.M., se están repartiendo la torta sin que el “soberano” real, esa otra ficción surgida de la Revolución Francesa, tenga otra cosa que migajas sobrantes, como esas
palomas y gorriones que en las terrazas de las plazas públicas, esperan lo que arrojan los comensales para pelear por ellas. En todo caso “….la “ilusión” por la disolución de las viejas creencias y la formación de otras nuevas, no significa la destrucción total de la vieja urdimbre, sino que ésta, en su mayor parte, permanece intacta y puesta al servicio de los nuevos gobernantes y, tanto en el campo político, como en el financiero, encontramos un extraño juego de luces y sombras que ocultan la verdad” (Puviani). Es trabajo para los “ilusionistas” o “prestidigitadores”.
sábado, 1 de octubre de 2016
BUENOS MODALES
La Real Academia dice que los modales son las acciones externas de cada persona con que se hace notar y se singulariza entre las demás.
Estas acciones externas, ajustadas a protocolos establecidos por las clases dominantes, son sólo eso: Acciones externas. A veces coinciden con lo interno del ser humano. A veces no. Y esta dualidad, tarde o temprano se nota. Cuando la cáscara no coincide con el fruto salta a la vista lo falso. Es obvio que es preferible la sinceridad antes que la afectación. Si bien "lo cortés no quita lo valiente" lo opaca. Y cuando el "parecer" está a la par o por encima del "ser" las cosas no andan bien.
Además, los buenos modales solo son vecinos de la instrucción, la educación, la cultura, el nivel intelectual, valores estos que sí son importantes. Y cabe recordar que muchos vecinos ni se saludan algunas veces. Ni hablar de la sabiduría que, con suerte, vive en algún barrio aledaño.
Para que se entienda va un ejemplo simple y cotidiano:
Una persona sube a un taxi, le indica el destino del viaje al taxista y cierra la frase con un "por favor". Esta pretensión de buenos modales no es más que una sobreactuación, ya que el taxista no lleva pasajeros por favor. Los favores no se cobran y el taxista va a cobrar el viaje apenas este finalice. La frase "por favor" es correcta si uno está sentado a una mesa y no alcanza algo, entonces solicita a su vecino de silla: "¿me alcanzás la sal, por favor?". Por supuesto que no le van a cobrar por alcanzarle la sal. (Podía haber dicho cloruro de sodio para no reiterarme) Volviendo al taxi, lo correcto, antes de pedir por favor el viaje, sería saludar, cosa que mucha gente, aun entre los que piden por favor, no hace. Mejor aun, ya que sería un gesto de consideración con el taxista, sería tener cambio. Y, ni hablar, si al bajar se trata la puerta del taxi con el mismo cuidado que se pone para tratar la del auto propio. Para seguir pintando el cuadro, sería bueno no molestar al taxista pidiéndole que ponga tal o cual programa de radio cuando de esa manera se le está haciendo perder el que venía escuchando antes de que usted subiera, no hundirle el asiento con sus rodillas, cuidar que sus hijos no lo molesten, y hay varios etcéteras. Pregúntesele a los taxistas si prefiere que le pidan el viaje por favor mientras le faltan el respeto todo el resto del tiempo o que lo respeten aunque no le digan "por favor". Ustedes y yo sabemos que el cien por cien preferirá lo segundo.
Y es que los modales, como decía al principio, son la cáscara impuesta por las clases dominantes. Es el dueño del campo que lo dice "Don" al capataz de su estancia antes de pronunciar su nombre. Y ese "Don" es condescendiente. Igual que el "por favor" del taxi. Es un modo de hacer notar que uno manda y otro obedece. Hacer ver la diferencia de posición en la sociedad. Y aun cuando se está entre "pares", no es más que una competencia para ver quien tiene mejores modales, quien conoce mas el protocolo a la hora de almorzar, de ingresar a una reunión, de ir al teatro, etc. No está mal, (o si) pero es solo cáscara.
Mejor sería tener instrucción, de modo de conocer algunas cuestiones básicas, especialmente en la relación humana. Tener educación, lo que nos llevará a no hacerle al otro lo que no nos gusta que nos hagan a nosotros. Tener cultura, con lo cual, sin dudas, tendremos ubicuidad, conocimientos, tino... Tener sabiduría para no situarnos NUNCA por encima de otro ser humano, para tener comprensión en lugar de tolerancia. Tolerar es tener "buenos modales" para soportar al otro. Es colocarse en una posición de superioridad. Comprender es tener conocimientos para advertir por qué el otro tiene determinada conducta. No es lo mismo.
Aquel que solo privilegia la cáscara, considera al otro exclusivamente por el "qué dirán". En cambio, el que se preocupa más por ser que por parecer, considera al otro porque sabe que es su prójimo.
Prefiero al que tiene cultura, al que sabe diferenciar a Borges de Neruda, al que puede sostener un diálogo ideológico abierto con fundamento por el tiempo que sea necesario, al que puede hablar de filosofía con soltura, al que comparte un mate sin sentir asco, al que puede levantar una pared de ladrillos con sus manos, al que todos los días le da un beso a su hijo, al que disfruta de la belleza de la música, al que sabe de la vida, de la pobreza y de la injusticia. No importa si no es gerente de una empresa. No importa si pide por favor. No pasa por ahí. Prefiero al que me aprecia, aunque alguna vez me insulte, antes que al que me trata bien sin tener ganas de hacerlo.
Alguien que tan solo tiene buenos modales (y ni siquiera los acompaña con un uso elegante del idioma, lo cual desnuda más aun, por si hiciera falta, el carácter de cáscara de esos "buenos modales") no puede caerle bien a nadie que tenga dos neuronas que estén conectadas entre si.
Alguien que tan solo tiene buenos modales (y ni siquiera los acompaña con un uso elegante del idioma, lo cual desnuda más aun, por si hiciera falta, el carácter de cáscara de esos "buenos modales") no puede caerle bien a nadie que tenga dos neuronas que estén conectadas entre si.
Alguien que trabajó, aunque más no sea un año de albañil, no convalidaría que un albañil gane 10 pesos si la canasta familiar es de 20. No diría, (con buenos modales) que los datos sobre la pobreza golpean. La combatiría en lugar de decir (con buenos modales) que la pobreza cero no se puede alcanzar en cuatro años. Que hay que esperar, y seguir siendo pobre.
Cuando lo único que hay son buenos modales y no se considera al otro, lo que hay es hipocresía.
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