miércoles, 3 de abril de 2013

OTRA VEZ UNA MULTINACIONAL CON PERMISO PARA EMPOMAR


Obama le da a Monsanto "licencia para matar"

A partir de ahora, Monsanto no necesita ninguna aprobación del Departamento de Agricultura de los EEUU para producir y vender semillas transgénicas y la ley federal no podrá hacer nada aunque haya riesgo para la salud de los consumidores. Obama le ha dado carta blanca.

RUSIA TODAY

Una senadora de EE.UU. se disculpa por la 'Ley de Protección de Monsanto'

Publicado: 3 abr 2013 
Una senadora de EE.UU. se disculpa por la 'Ley de Protección de Monsanto'
AFP Karen Bleier
La senadora de EE.UU. Barbara A. Mikulski ofreció sus disculpas por permitir que se aprobara el proyecto de ley de Seguridad Agraria, que libera de responsabilidades legales a compañías de semillas transgénicas como Monsanto.
Su portavoz emitió un comunicado con disculpas después de que la aprobación de la norma despertara fuertes críticas en la opinión pública. El texto, publicado en la página oficial de la senadora, indica que Mikulski no respaldó el proyecto de ley y agrega que "la senadora entiende el enojo causado por esta disposición".

Barbara Mikulski ocupa el cargo de presidenta del Comité de Asignaciones del Senado desde el pasado mes de diciembre. El comunicado sugiere que es probable que Mikulski no hubiera permitido que la ley entrara en vigor si hubiera estado antes al frente de este organismo (fue nombrada el pasado mes de diciembre). Pero ahora, como jefa del Comité, "tuvo que dejar a un lado muchas de sus propias prioridades para conseguir que un proyecto de ley se aprobara en el Senado".

En declaraciones al diario 'Baltimore Sun', Colin O'Neil, del Centro para la Seguridad Alimentaria, declaró que su equipo espera que Mikulski no permita en un futuro que disposiciones parecidas a la de Seguridad Agraria se conviertan en ley. Asimismo, confirmó que es muy probable que ella no haya apoyado esta medida: "Sus manos estaban atadas por las negociaciones que se habían celebrado previamente", dijo.

La semana pasada, Barack Obama firmó la ley financiera de plazo limitado H.R.933, una parte de la cual, conocida como Seguridad Agraria, protege a compañías de semillas transgénicas como Monsanto frente a litigios suscitados por la venta de sus productos.

La ley de Seguridad Agraria (Farmer Assurance Provision) -que sus opositoresdenominan la 'Ley de Protección de Monsanto' (Monsanto Protection Act) por considerar que está diseñada indirectamente por la compañía Monsanto-,niega autoridad a las cortes de justicia federales para detener inmediatamente la plantación y venta de cosechas transgénicas, al margen de que representen un riesgo para la salud de los consumidores.  
Antes de ser firmada la nueva norma, el Departamento Estadounidense de Agricultura (USDA) debía aprobar toda siembra y venta de semillas transgénicas. Los cambios en el marco legal permiten ahora a compañías como Monsanto sembrar sus semillas modificadas sin el visto bueno previo de la USDA. 
Texto completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/90745-senadora-eeuu-disculpa-ley-monsanto


Lo saqué de acá:

miércoles, 27 de marzo de 2013

Paciente curado,CLIENTE MUERTO




           Investigación para no curar











Thomas Steitz, Nobel de Química, denuncia la corrupción de las corporaciones farmacéuticas


Publicado por Miguel Jara (@MiguelJaraBlog) el 2 de septiembre de 2011
El estadounidense Thomas Steitz ha asegurado hace unos días que “muchas de las grandes farmacéuticas cerraron sus investigaciones sobre antibióticos porque estos curan a la gente“. Steitz es premio Nobel de Química 2009 y dichas declaraciones las ha realizado en Madrid pero no ha sido motivo de noticia para la mayor parte de medios de comunicación españoles, su publicación ha sido más bien escasa.
“No quieren que la gente se cure. Prefieren centrar el negocio en medicamentos que sea necesario tomar durante “toda la vida”, dijo Steitz.
Investigador del Instituto Médico Howard Hughes de la Universidad estadounidense de Yale, Steitz averiguó el funcionamiento que debería seguir un nuevo antibiótico para combatir cepas resistentes a la tuberculosis que surgen sobre todo en el sur de África. El científico comentó en una rueda de prensa que el desarrollo de este medicamento precisa una gran inversión económica y la colaboración de una farmacéutica para avanzar en la investigación:
“Nos resulta muy difícil encontrar una farmacéutica que quiera trabajar con nosotros, porque para estas empresas vender antibióticos en paises como Sudáfrica no genera apenas dinero y prefieren invertir en medicamentos para toda la vida”, continuo.
No es la primera vez que un Premio Nobel hace declaraciones semejantes. En La Contra de La Vanguardia hace tiempo entrevistaron a Richard J. Roberts, Premio Nobel de Medicina de 2009. El titular era concreto: “El fármaco que cura del todo no es rentable“. Les reproduzco unas líneas:
“La investigación en la salud humana no puede depender tan sólo de su rentabilidad económica. Lo que es bueno para los dividendos de las empresas no siempre es bueno para las personas.
- Explíquese.
- La industria farmacéutica quiere servir a los mercados de capital…
- Como cualquier otra industria.
- Es que no es cualquier otra industria: estamos hablando de nuestra salud y nuestras vidas y las de nuestros hijos y millones de seres humanos.
- Pero si son rentables, investigarán mejor.
- Si sólo piensas en los beneficios, dejas de preocuparte por servir a los seres humanos.
- Por ejemplo…
- He comprobado como en algunos casos los investigadores dependientes de fondos privados hubieran descubierto medicinas muy eficaces que hubieran acabado por completo con una enfermedad…
- ¿Y por qué dejan de investigar?
- Porque las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento.
- Es una grave acusación.
- Pues es habitual que las farmacéuticas estén interesadas en líneas de investigación no para curar sino sólo para cronificar dolencias con medicamentos cronificadores mucho más rentables que los que curan del todo y de una vez para siempre. Y no tiene más que seguir el análisis financiero de la industria farmacológica y comprobará lo que digo.
- Hay dividendos que matan.
- Por eso le decía que la salud no puede ser un mercado más ni puede entenderse tan sólo como un medio para ganar dinero. Y por eso creo que el modelo europeo mixto de capital público y privado es menos fácil que propicie ese tipo de abusos.
- ¿Un ejemplo de esos abusos?
Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas”.
Desde luego se necesitan administraciones públicas que inviertan más en ciencia. De la buena, de la que tiene como objetivo a las personas. Los científicos han de ser más críticos con que en torno a un 80% de la investigación, al menos en nuestro país, esté en manos privadas. Así lo argumenta también Mariano Barbacid, como les comenté antes de las vacaciones cuando tuve la oportunidad de asistir a una cena en la que él era el protagonista. La investigación científica básica ha de ser pública en su mayor parte y la comercialización de sus resultados, por haber sido sufragada esa investigación con fondos públicos, ha de estar en manos de empresas o bien públicas o al menos cuyo control lo lleven organismos de la Administración específicamente preparados para ello y cuya gestión sea fiscalizada por la ciudadanía de manera democrática. Pero esto a lo mejor sólo son palabras pues como explica Roberts:
“En nuestro sistema, los políticos son meros empleados de los grandes capitales, que invierten lo necesario para que salgan elegidos sus chicos, y si no salen, compran a los que son elegidos.
- De todo habrá.
- Al capital sólo le interesa multiplicarse. Casi todos los políticos – y sé de lo que hablo-dependen descaradamente de esas multinacionales farmacéuticas que financian sus campañas. Lo demás son palabras…”.


6 Comentarios a “Investigación para no curar"

  1. Dr. javier Herraez dice:
    Quisiera hacer algunas matizaciones según mi humilde entender.
    Es cierto que se han dejado de producir nuevos antibióticos. La causa o una de ellas puede ser la que dices, no me extrañaría. Pero: ¡afortunados somos!
    Las farmacéuticas parece que se decantaron por las vacunas y enfocaron su maquinaria a los virus. Pero ¿por que somos afortunados?. Porque al perder la patente de los antibióticos dejaron de ejercer presión a los médicos para que los recetaran y comenzaron a permitir hablar de que su abuso es peligroso. Ahora ya un médico puede esperar y valorar si realmente son necesarios antibióticos en determinado paciente, y este salvarse del tratamiento innecesario, sin jugarse tanto el título como pasaba antes por la medicina defensiva en la que nos obligaban a entrar en el campo de los antibióticos. Ahora tampoco el paciente no va siempre exigiendo el antibiótico al médico, porque lo ha oído en la tele y cree que si no lo usa se puede morir, porque los media ya no hacen tanto énfasis en estas cosas porque los antibióticos son ya medicamentos baratos. Afortunadamente también la conciencia está mejorando y cada vez más gente confía más en su médico que en la tele en cuestiones de salud. En los media siempre darán noticias y recomendaciones sobre medicamentos caros y ahora les toca a las vacunas.
    Las resistencias a antibióticos (nuevas bacterias) han sido creadas por los antibióticos mismos y esto se estaba convirtiendo en un círculo vicioso. Cuando trabajé en Lanzarote había dos cosas muy positivas en el hospital. Por un lado era pequeño y sano: ventanas abiertas, sol, jardines. Digo era porque luego lo “normalizaron”. Y por otro no había obligatoriedad de someterse a un protocolo antibiótico, podías usar con un paciente uno y en el otro, con la misma patología, otro. Sabía y comprobé que así se curarían mas facilmente los pacientes y usando antibióticos no necesariamente de demasiado amplio espectro. El problema de las resistenccias se da en los hospitales por su uso indiscriminado (cosa que cada vez pasa menos) pero sobre todo por su uso protocolario (siempre los mismos y cada vez de más amplio espectro) y sobre todo porque son hábitats cerrados (sin ventanas abiertas) que favorecen la aparición de bacterias resistentes. Las bacterias peligrosas no vienen de fuera por las ventanas sino que se crean dentro, dejémoslas salir y dejemos entrar a otras mas inofensivas, ya se encargará la naturaleza de neutralizar a las anómalas creadas por los antibiióticos por simple competencia biológica. ¿Es tan extraño este razonamiento?.
    Pero volviendo al principio, si leemos los estudios o recopilaciones e integraciones, de estudios oficiales, de Heinrich Kremer, deducimos facilmente que los antibióticos (no todos) destruyen el material genético. Los genes están en nucleo celular y mitocondrias (antiguas bacterias). El nucleo tiene mecanismos de reparación, pero las mitocondrias no. Las mitocondrias, y sus genes, se heredan independientememente porque el óvulo lleva mitocondrias de la madre y estas se reproducen por sí mismas (como bacterias que son/eran). Podemos deducir de ello los inconvenientes de tanto antibiótico.
    En cuanto a las infecciones y la tuberculosis en particular, ya sabemos desde que lo descubrió Hamer, que son mecanismos de limpieza biológica de tejidos que hay que descomponer mediante bacterias. La tuberculosis pulmonar en África no es causada porque no usen antibióticos, sino porque tienen unas condiciones de vida peores y cuando te curas del miedo a morir, como pasa también en las postguerras, aumenta el número de tuberculosis naturalmente. Una persona sana y feliz no se contagia de tuberculosis, es una enfermedad poco contagiosa. La prueba de tuberculina positiva no significa que tienes la enfermedad sino que tienes “buenas defensas contra la enfermedad” porque la has pasado antes y seguramente ni te has enterado. Como es habitual nos confunden churras con merinas según le interese a uno u a otro. Yo no digo que no haya que tratar las tuberculosis: sólo que hay que hacerlo cuando pueda ser mortal, es decir en una minoría de casos. Pero para detectar estos casos los médicos tendrían que conocer medicina de Hamer: Nueva Medicina Germánica. De hecho en realidad no se tratan todas tampoco pues sólo se tratan los que son diagnosticados, afortunadamente.
    Es cierto lo que dices en el artículo pero los argumentos que das pueden llevar a malentendidos y he querido humildemente comentarlos.
    Un saludo
  2. Brussy dice:
    Me refresca saber que hay medicos como tu. Espero te imiten aunque sólo sean la mitad de tus colegas.
    Un abrazo y gracias Javier H.
  3. Txu dice:
    Las farmaceuticas se decantan ahora por las vacunas porque resultan ser un negocio casi redondo:
    1. No es preciso estar enfermo para ponerse vacunas porque las reciben los que están sanos, con lo que la clientela es mayor.
    2. No hay apenas demandas a las compañías por los efectos adversos, porque como todo el mundo sabe, todas las vacunas, sin excepción, son muy segurasy no producen efectos secundarios graves, y cuando se sospechan, siempre se acaba encontrando otra causa que por supuesto no tiene nada que ver con la vacuna, o finalmente es el propio afectado el que simula su mal porque padece histeria.
    3. Los estudios y ensayos clínicos de alcance prácticamente les salen gratis a las compañías, con inicio muy rápido del negocio debido a las campañas prematuras de vacunación públicas.
    4. Ni siquiera necesitan invertir en publicidad comercial, ya que esta la hacen ahora los políticos, los comités de vacunas y las sociedades médicasinteresadas.
  4. Esenciaveda dice:
    [...] “No quieren que la gente se cure. Prefieren centrar el negocio en medicamentos que sea necesario tomar durante “toda la vida”, dijo Steitz. … merece la pena seguir leyendo… [...]
  5. Eiswomann dice:
    Como siempre gracias Miguel. Muy, muy interesante este artículo, palabras que vienen de un premio Nóbel. Como siempre se confirma la verdad que se repite continuamente en la historia, “el poder y el amor al dinero es el dios de este mundo”.
    Muy buena su aportación, dr. Herraez. Me encantaría poder tenerlo como médico personal.
  6. Otra Txu dice:
    Hace más de 10 años una frase cambió mi percepción de la industria farmacéutica:
    “Paciente curado, CLIENTE MUERTO”.
    Es bestia, pero es así.
    Automáticamente, pensé en la necesidad objetiva de la nacionalización de dicha industria.
    Así, al menos, tendría un teórico control político. No en vano el sector público es su mayor pagano. Las funciones tradicionales del cliente, decidir comprar, consumir y pagar, en estos casos suelen repartirse entre 3: El médico prescribe, el paciente consume y el sector público paga.
    El problema, es que el sector público también paga las pensiones…
    ¿Alguien tiene una idea mejor?

viernes, 22 de marzo de 2013

PARA TENER UNA BUENA CAGADA






Siete ventajas de sentarse en cuclillas
  1. Hace la eliminación más rápida, más fácil y más completa. Esto ayuda a prevenir el "estancamiento fecal", factor central en el cáncer de colon, la apendicitis y la inflamación intestinal.
  2. Protege los nervios que controlan la próstata, la vejiga y el útero, evitando que se restiren y se dañen.
  3. Sella con seguridad la válvula ileocecal, entre el colon y el intestino delgado. En la postura sentada convencional, esta válvula carece de soporte y muchas veces gotea durante la evacuación, contaminandoel intestino delgado.
  4. Relaja el músculo puborrectal que normalmente cierra el recto para mantener la continencia.
  5. Usa los muslos para soportar el colon e impedir tensiones. Las tensiones crónicas en el inodoro pueden causar hernias, diverticulosis y prolapso del órgano pélvico.
  6. Es un muy eficaz tratamiento no invasivo para las hemorroides, según indican publicaciones clínicas de investigación.
  7. En las mujeres embarazadas, estar en cuclillas evita la presión sobre el útero cuando van al baño. Estar en cuclillas diariamente ayuda a preparar a la futura madre para un parto más natural. 

 



 


Referencia: Tagart REB. The Anal Canal and Rectum: Their Varying Relationship and
Its Effect on Anal Continence, Diseases of the Colon and Rectum 1966: 9, 449-452.
Bosquejo histórico
El hombre, al igual que sus compañeros primates, siempre ha usado laposición en cuclillas para la eliminación. Los infantes de todas las culturas adoptan instintivamente esta posición para hacer del baño. Aunque le parezca raro a alguien que no ha tenido esta experiencia en toda su vida, esta es la forma en la que el cuerpo humano está diseñado para operar.
Y esta es la forma en la que nuestros ancestros realizaban sus funciones corporales hasta mediados del Siglo XIX. Antes de eso, los inodoros en forma de silla solamente habían sido empleados por la realeza y por los discapacitados. Pero con el advenimiento de las cañerías dentro de las casas en los años 1800 se inventó el inodoro en forma de trono,22 para dar a la gente ordinaria la misma "dignidad" antes reservada para los reyes. Ni el plomero ni el constructor de muebles que lo diseñaron sabían algo acerca de la fisiología humana, y creyeron sinceramente que estaban mejorando la vida de la gente.
El nuevo artefacto simbolizaba el "progreso" y la "creatividad" de la civilización occidental, y mostraba que el hombre podía “mejorar” la naturaleza y trascender las prácticas culturales primitivas que observaban los pobres e "ignorantes" nativos de las colonias. El "peso del hombre blanco" tipificaba la condescendiente actitud victoriana acerca de las demás razas y culturas.
La industria británica de la plomería rápidamente instaló cañerías dentro de las casas e inodoros en todo el país. Los grandes beneficios de higiene hicieron que la gente dejara pasar un grave error ergonómico: La posición sentada dificulta e impide completar la eliminación, y obliga a ejercer presión.
Quienes no dejaron de advertir estas desventajas tuvieron que quedarse callados porque esos asuntos no se podían mencionar. Más aún, ¿cómo podían criticar la forma de "hacer sus necesidades" de la Reina Victoria misma? (El inodoro de ella era dorado, como correspondía a la "Emperatriz de la India".)
Así, como en la fábula del emperador desnudo, el inodoro se aceptó tácitamente. Fue una aceptación reticente, como evidenció la popularidad de los "bancos para estar en cuclillas" que vendía la famosa tienda Harrods de Londres. Como se muestra en la figura de la izquierda, esos bancos simplemente elevaban los pies, en un burdo intento de imitar la postura en cuclillas.

Conozca más sobre esta comparación 
Conozca más sobre esta comparación
El resto de Europa occidental, y también Australia y Norteamérica, no quisieron aparecer menos civilizados que Gran Bretaña, cuyo vasto imperio en esa época la convertía en el país más poderoso de la Tierra. De esta forma, en unas pocas décadas, la mayor parte del mundo industrializado había ya adoptado "El nuevo trono del emperador".
Hace 150 años nadie pudo predecir cómo iba a afectar este cambio a la salud pública. Pero hoy muchos médicos culpan al moderno inodoro por la alta incidencia de varias enfermedades graves. Los países occidentalizados tienen tasas mucho mayores de enfermedades pélvicas y del colon, como ilustra este reporte en la Revista Israelí de Ciencias Médicas:
La frecuencia de enfermedades del intestino (hemorroides, apendicitis, pólipos, colitis ulcerosa, síndrome de intestino irritado, diverticulosis y cáncer de colon) es similar en los sudafricanos blancos y en la población de los países occidentales prósperos. Entre los sudafricanos rurales negros con estilo de vida tradicional, esas enfermedades son muy poco comunes o casi desconocidas.19
En las siguientes secciones se examinarán esas y otras enfermedades con más detalle para mostrar cómo es que la antinatural postura para hacer del baño puede producir esa gran gama de efectos perniciosos.


Baños de tiempos antiguos

Ancient Public ToiletsLas fotografías de los baños públicos antiguos tienden a confundir a los occidentales, quienes suponen que se usaban en la posición sentada. Esa impresión se refuerza muchas veces por las poses cómicas de los turistas.
Pero en realidad se trata de baños para estar en cuclillas.

Ancient Public Toilets
Están elevados, y no son para sentarse, pero debido a que hay una cloaca abierta en la parte inferior, las aperturas en la pared vertical permitían limpiarse con el agua, lo cual se hace desde el frente cuando se está en cuclillas.
Comical Tourist
El caballero a la derecha se sorprendería al saber que, excepto por la realeza y los discapacitados, todo mundo empleaba lapostura en cuclillas hasta la segunda mitad del Siglo XIX.22 

Fuente , y mas información relacionada con el parto acá.No tiene desperdicio.

lunes, 25 de febrero de 2013

INTERESANTE VISIÓN DE LA SALIDA DE B16


17 Feb 2013

¿Un papa que abandona? (I/II): Desmontando panegíricos


Si un papa anciano y enfermo –el anterior– aguanta hasta el final en medio de una dura agonía, se le trata de mártir heroico. Si otro papa anciano y enfermo –el actual– renuncia invocando falta de fortaleza física, se le llama valiente y honrado. ¿Qué tiene esa institución para salir siempre bien parada? ¿Por qué abandona Benito 16? ¿Y qué nos espera a partir de ahora?
«Porque vino Juan que no comía ni bebía, y dicen: “Tiene un demonio." Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: "Mirad, un hombre glotón y bebedor de vino, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores." Pero la sabiduría se justifica por sus hechos» (Jesús de Nazaret).
¿Que un papa renuncia al puesto? Qué raro... No se ajusta a la tradición histórica. Los precedentes apenas existen y en su mayoría se asemejan bastante a destituciones de facto. Solo Celestino V, el ermitaño que accedió al solio por llenar un vacío que ya duraba dos años, renunció al parecer libremente a los cinco meses de ocupar el cargo (ver p. ej. el Diccionario de los papas de César Vidal). No se trataba, por supuesto, de alguien previamente poderoso ni con influencia en la Curia.
El máximo jerarca vaticano alcanza ese grado tras la invocación cardenalicia al Espíritu Santo. A partir de ahí, su potestad es internamente reconocida como suprema. Pero la influencia y el poder externos también son conocidos, aunque no siempre bien valorados. Un bocado demasiado apetitoso para que almas ambiciosas renuncien a él.

Una renuncia preparada con tiempo
Nuestro mayor respeto hacia Joseph Ratzinger en cuanto persona. Hermano nuestro, a fin de cuentas, por nuestra común condición humana. Aquejado, sin duda, por problemas de salud en buena parte asociados a su ancianidad. Los cuales harían más fácil entender que cualquiera dejase un cargo como el suyo... Salvo si recordamos que el suyo es el de papa. Y que los papas suelen morir con la tiara puesta.
Parece que llevaba tiempo preparando el terreno. En un libro suyo de 2010 advertía que «si el Papa se da cuenta claramente de que ya no es física, psicológica y espiritualmente capaz de manejar los deberes de su cargo, entonces tiene el derecho, y bajo ciertas circunstancias la obligación, de renunciar». Palabras similares a las que usó para expresar su renuncia hace una semana, cuando aludió a su «incapacidad para cumplir adecuadamente el ministerio» debido al deterioro de su «fortaleza», en particular «la del cuerpo».
Hay, sin embargo, otro hecho que llama la atención. Hace ahora treinta años que fue reformado el Código de Derecho Canónico (promulgado el 25 de enero de 1983). Reinaba entonces Juan Pablo II. Para entonces Ratzinger llevaba más de un año como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (la moderna “Santa Inquisición”). Mencionamos esto porque el nuevo Código, por primera vez, recoge la posibilidad de que un papa abandone el puesto: «Si el Romano Pontífice renunciase a su oficio, se requiere para la validez que la renuncia sea libre y se manifieste formalmente, pero no que sea aceptada por nadie.» No sería el entonces papa, Wojtyla, quien pusiese en práctica esa opción (sabemos que la suya fue la opuesta). En aquel tiempo, no habría muchos que sospecharan que lo haría su sucesor, segundo de Juan Pablo II durante buena parte del reinado de este.

Especulaciones engañosas sobre los motivos del abandono
Los anteriores son datos interesantes. Por otra parte, pese a las especulaciones de los últimos días (o a otras que se remontan más atrás), no parece que estemos ante un papa políticamente débil, ni en el ámbito interno ni en el externo al Vaticano. Se habla mucho de los obstáculos que habría venido encontrando B16 en su supuesta lucha por la transparencia en los asuntos económicos vaticanos (ver p. ej.). Como «un pastor rodeado de lobos feroces», lo describe algún medio. El periodista Eric Frattini publicó el año pasado un libro, Los cuervos del Vaticano, que ofrecía la típica imagen de un papa rehén de las luchas intestinas de la Curia. Además se recuerda, una y otra vez, que B16 se habría empeñado en resolver al fin los escándalos de pederastia en el seno de la ICR. Con tal misión, llegó a afirmar que «las víctimas son nuestra prioridad». Afrontar ese problema le habría ocasionado cuando menos un importante desgaste personal.
Se nos pinta así a un Ratzinger que encarnaría a una especie de solitario luchador ante el peligro; incluso a un “Robin Hood de los papas”, defensor de la justicia y de los oprimidos. «Ha sido un Papa revolucionario y limpiador», afirma Frattini a raíz de la renuncia papal. No parece un aserto muy serio, viniendo de alguien que parece haber estudiado de cerca el presente y el pasado del Vaticano (véase su interesante libro La Santa Alianza, cinco siglos de espionaje vaticano). La imagen cuadra poco con la trayectoria conocida del personaje. Da a entender que, en sus siete años de reinado, B16 ha procurado arreglar cosas que otros antes no enfrentaron. El problema es que Ratzinger era uno de esos otros.
Recordemos que el todavía papa es desde hace no pocas décadas un hombre destacado de la ICR. Ya tuvo un papel activo en el Concilio Vaticano II (años sesenta). En 1977 fue nombrado cardenal por Pablo VI. En 1981, como hemos indicado, Juan Pablo II le designó “Gran Inquisidor” (cargo que ocuparía hasta 2005, cuando ascendió a “Romano Pontífice”). Luego le encargó la elaboración del Nuevo Catecismo, misión que cumplió entre 1986 y 1992. Suya es también la extensa declaración Dominus Iesus (2000), en la que con lenguaje estudiadamente “ecuménico” (?) se reafirma la tradicional doctrina romanista de que la ICR es la “única Iglesia de Cristo” en sentido estricto y se condena el relativismo tal como lo entiende esa entidad político-religiosa.
No hablamos de tareas triviales. Durante casi 24 años, Ratzinger fue percibido como el número dos del Vaticano. No es inusual que se afirme que él y Wojtyla eran «almas gemelas» (ver 1 y 2), e incluso ver al primero como “cerebro” del reinado del segundo (12 y 3). Alguien así es difícilmente asimilable a esta afirmación que encontramos en una sinopsis del citado libro de Frattini: «No sabía entonces [al ser elegido papa] que, al igual que sus predecesores, iba a encontrarse con un hueso duro de roer: el IOR (Instituto para las Obras de Religión) o Banco Vaticano.» Se trataba más bien de un estrecho conocedor de los entresijos de la Curia Romana, en la que su Congregación para la Doctrina de la Fe ocupa un lugar prominente. Era un personaje que controlaba el aparato. Eso incluye, sin duda (es inconcebible lo contrario), estar al tanto de las enormes irregularidades asociadas a las finanzas vaticanas. Recordemos que además estas vienen de lejos y que, como documentó David Yallop en su libro En el nombre de Dios, le costaron la vida a Juan Pablo I, tras lo cual nunca se ha procedido a una limpieza a fondo dentro del Vaticano. Todo lo cual es imposible que no lo tuviera en cuenta B16 desde el comienzo de su reinado (desde mucho antes, en realidad).
Pero es que además quienes presentan a Ratzinger como ese “Robin Hood” no aducen nada concreto que haya hecho y que sea realmente revolucionario. Todo lo más, mencionan cuestiones menores como algún cambio de nombres al frente de la Banca Vaticana (¿poner a un directivo opusdeísta procedente del Banco Santander al frente del IOR, como hizo B16 en 2009, puede tranquilizar a quien espera que se acabe con el blanqueo de dinero?). Nada rompedor de verdad, como hubiera sido sacar todos los trapos sucios e investigar hasta el final todos los chanchullos ya denunciados de antiguo por Yallop y muchos otros. No ha habido nada ni remotamente comparable a eso. Más que de valentía, como han hablado tantos, ¿no se podría hablar como mínimo de cobardía? Máxime si al renunciar ni siquiera es capaz de proclamar que lo hace porque no le dejan otra opción.
Daniel Estulin, todo un “crítico” del Sistema (incluso del Vaticano), tampoco se ha quedado atrás a la hora de encomiar el gesto de renuncia papal. Atribuye esta a una «lucha a muerte entre la masonería y la fe católica» y añade que el Vaticano es «uno de los principales enemigos de algunas de las sociedades secretas más poderosas del mundo». Abona así la vieja idea victimista de que los masones odian a muerte a la ICR, tesis cultivada a menudo por los propios portavoces de esta (ver aquí un análisis basado en ejemplos aún recientes). Por supuesto, Estulin no ofrece la más mínima prueba de sus afirmaciones.
Al margen de ello, es conocido que la masonería vaticana constituye una de las corrientes de la Curia desde hace muchos años (otra, poderosa sobre todo desde Juan Pablo II, es el Opus Dei). El hecho está bien documentado en los libros de los “Discípulos de la Verdad” (etiqueta usada por autores que sin duda conocen esos ambientes por dentro) Mentiras y crímenes en el Vaticano y A la sombra del papa enfermo. Pero no sería tanto una corriente infiltrada como una tendencia perfectamente asimilada (o sea, que sus miembros serían tan vaticanos con todas las de la ley como los ajenos a la misma) y tenida en cuenta a la hora de llegar a consensos decisorios y electivos. De hecho, hay en tiempos cercanos antecedentes de dirigentes masones de la Curia vinculados al papa. Tal fue seguramente el caso del arzobispo y delincuente Marcinkus (ver 12 y 3), por quien veló nada menos que el propio Wojtyla, el mismo que había nombrado al Opus “prelatura personal” suya.
No más creíble es la leyenda de B16 como “limpiador” de los escándalos de pederastia. Está sobradamente probado, pese a los esfuerzos censores de la ICR (reflejados p. ej. en la Wikipedia), que el propio Ratzinger, junto con JPII, se dedicó a encubrir tales casos, cumpliendo así el derecho canónico de la ICR. Especial interés tiene el artículo del filósofo y periodista italiano Paolo Flores d'Arcais, publicado hace escasos años, en el que resumía la responsabilidad de Wojtyla y Ratzinger en dicho encubrimiento, y además lo hacía citando (involuntarios) reconocimientos vaticanos (ver también). Una responsabilidad que requirió que Obama, el emperador, garantizase la inmunidad de B16 para que este no fuese llamado a declarar, al menos como testigo, por un tribunal estadounidense.

Primeras conclusiones
Con semejante currículum, B16 solo habría sido realmente “revolucionario y limpiador”, como lo pinta Frattini, si hubiera empezado por confesar sus propias culpas. Pero no lo hizo –¡aunque todavía está a tiempo!–, y tal omisión constituye la auténtica medida de su sinceridad en este asunto, así como una señal de hasta dónde está dispuesto a llegar el Vaticano en las reparaciones correspondientes (lo que no obsta para que se hayan pagado cuantiosas indemnizaciones, forzadas por la enorme magnitud adquirida por los escándalos). ¿De veras se ha priorizado a las víctimas?
Nuestras reflexiones previas delatan la superficialidad de muchos “análisis periodísticos” a la hora de enjuiciar a B16 en el ocaso de su reinado, así como al indagar en las claves de su renuncia al puesto. Esos textos parecen motivados más por una reverencia mal entendida que por el respeto a la verdad y la justicia. Aún hemos de ver, sin embargo, cuál puede ser la verdadera razón de la renuncia de Ratzinger. Lo haremos, Dios mediante, en la segunda y última parte de este artículo (donde habrá que hablar de la importancia de B16 en la política internacional de nuestros días; un factor sorprendentemente relegado –en el mejor de los casos– por los “análisis” susodichos).
Fuente(y sigue):
http://lacomunidad.elpais.com/periferia06/2013/2/22/-un-papa-abandona-ii-ii-paso-al-frente

sábado, 16 de febrero de 2013

ROSARIO,EN DONDE LAS MIERDAS SIN CÓDIGO SE ENTREVERAN CON LA YUTA Y LOS JUECES SON CADA VEZ MAS CORTESANOS


EL QUEMADITO Y EL QUEMADO RODRIGUEZ



HOMICIDIOS EN ROSARIO

Carta al hijo del Pantera después de la muerte del Quemadito

Para entender qué pasa en Rosario, en donde la tasa de homicidios por narcotráfico triplica a la media del país, es necesario ponerle vidas a los hechos. La historia de los Quemados, el Pantera y su hijo, marcada por la muerte y la violencia, impacta porque muestra la cadena de complicidades del narcotráfico y, también, porque se están matando entre vecinos.

Hace justo cuatro años mataron a tu viejo, Juan Domingo Cano, y te persiguieron después de cargárselo de cuatro tiros en la espalda. Te amenazaron a vos, a tu mujer, a tu madre, a tus hijos, y lo denunciaste y nunca nadie, ni la policía, ni la justicia, te quisieron ayudar. Los testigos del crimen de tu padre desaparecieron --o porque alguien los borró del mapa, o porque huyeron después de una advertencia. Todos miraron para otro lado y te quedó claro que en Rosario la mafia manda. Por eso el día en que mataron a Maximiliano Rodríguez, el Quemadito, ese que los testigos dijeron le disparó a tu viejo, pensaste; qué satisfacción. No te dijiste a vos mismo qué felicidad, porque al Quemadito lo conocías de pibe y era un ser humano, una vida, pero sí dijiste qué satisfacción, qué tranquilidad.

A tu padre le decían el Pantera, de joven fue boxeador, y laburó hasta que lo despidieron por reclamar sueldos impagos en Newell’s; o al menos eso te dijo él. Era vigilador en el predio de Bella Vista y a veces hacía de culata del presidente Eduardo López; lo acompañaba a la cancha cuando estaba todo mal con la barra, o a tribunales, cuando tenía algún embrollo judicial. Creciste, como tus seis hermanos, al lado de un hombre grande, de pelo largo, de manos importantes, ancho, sin miedo, que te metía por el vestuario a ver los partidos de tu equipo. Ahora, con el cuerpo del enemigo frío, con el Quemadito muerto; con el Quemado, Sergio Rodríguez, su padre, preso por la masacre de hace un año; te sentás al fin a hablar, a contar este tiempo pasado, a ver si comprendemos qué pasa en Rosario. Con tu historia y la del Quemadito capaz que se entienda algo de esa violencia, de ese joven muerto cada 30 horas al que parecen acostumbrarse los socialistas, el gobernador, los sucesivos ministros y los jefes policiales enriquecidos.

Te llamás Juan Andrés Cano, y sos el hijo de Juan Domingo “Pantera” Cano. Cumpliste los 34 y tenés muy claro cómo se fue pudriendo en tu barrio, el populoso Alvear al que algunos le temen. De chico no se veía tanto transa, no había esta profusión de kioscos de merca y de faso. Sabés que el crimen que hizo estallar todo no fue el de tu viejo, que no tuvo gran repercusión y quedó impune, sino que fue la masacre del año nuevo del 2012, cuando el Quemado y otros cuatro llegaron a cobrarse los tiros que otra banda le había dado al Quemadito. El Quemadito había baleado a Facundo Osuna, un pibe de 17, hacía tres días. Esa noche los vecinos que siempre te alertaban cuando aparecía el Quemadito vinieron a avisarte que rondaba en el BMW del padre con la metra FMK3 a la vista de todos; porongueaba con ganas. Algunos hasta te dijeron que tiró al pedo en una zanja para puro mostrar que mandaba en el barrio.
"Con tu historia y la del Quemadito capaz que se entienda algo de esa violencia, de ese joven muerto cada 30 horas al que parecen acostumbrarse los socialistas, el gobernador, los sucesivos ministros y los jefes policiales enriquecidos."

Por las dudas, vos que estabas cenando con tu familia en la vereda, a la vuelta de tu casa, te metiste con todos adentro. El Quemadito no le había dado importancia a los amigos de Osuna. A la una y media de la mañana le vaciaron un cargador desde una moto mientras manejaba el BM. Para entonces esos vecinos que hasta el 2003 vivían de changas en una casa más humilde que la de ustedes, ya  habían acumulado otro BM negro, un Peugeot 307 gris, un Fiat 147 color crema, un Ford Focus gris, un Peugeot 206 bordó, un Megane cupé gris, otro de cuatro puertas color champagne y un Escarabajo rojo. Además de la Kangoo blanca que usaban cuando se movían en banda hacia alguna venganza.

Ese 1 de enero vos ya dormías cuando el Quemado salió en  la Kangoo en busca de los que habían querido matarle al hijo. Era la madrugada. Los tres pibes que cayeron por la ametralladora del Quemado no eran transas, ni soldados, ni tenían nada que ver con esa guerra: eran militantes del Frente Darío Santillán. Supiste eso al día siguiente y el miedo te volvió. Reviviste la muerte de tu padre. Fueron días raros: por un lado la tristeza por los pibes, y esa sensación de alivio cuando casi se la dan al Quemadito. Estuvo internado varios días. Le dieron tres tiros, el cuarto le rozó la nuca, le destruyeron el auto, estuvo en terapia, grave, pero ninguno lo terminó de liquidar. No lo mataron, pensaste, pero por lo menos queda preso. Y quedó: lo acusaron del intento de homicidio de Osuna. Y luego, después de pasar varios meses prófugo, cayó el padre, por la masacre. Pasaste el último año un poco más tranquilo.

Tu viejo, vos estás convencido, era un buen tipo, pero lo empezaron a ensuciar en ese año maldito: no sabés quién, pero en el 2008 alguien largó que el Pantera estaba creído y arañaba la idea de volverse jefe de la barra. Había estado desde el 95 al 2003 trabajando en el predio donde entrena el equipo, y a pesar del despido siguió entrando gratis a la cancha y arreando gente. Hasta cuarenta vecinos solía llevar un domingo de partido local: vos decís que eran pibitos, señoras, gente grande, que no eran barras. Y la verdad que los que conocen la interna de la hinchada no creen que haya tenido capacidad para pretender semejante cosa, sobre todo teniendo en cuenta que el que mandaba era el Pimpi Camino, al que terminaron bajando de un tiro en la puerta hace dos años. El Pimpi, lo saben en Rosario los que se equivocaron con él, apenas notaba que le podías mirar con cariño el trono, te mandaba a poner y no entrabas más en la cancha. Igual, vos mismo sabés que tu viejo peleó desde pibe, y no solo por boxeador: a los 18 le dieron un balazo en la cintura y tuvo que dejar el ring. Después se dedicó a entrenar a otros, y siguió dándole a la soga, por estar en forma, hasta grande. Murió de 49.

Cuando en 2008 corrió aquel rumor ni tu viejo ni vos se imaginaron que le costaría tan caro. La insidia tiene un poder que persiste en el tiempo. Como sea, fue duro para el, y para vos, que entre quince le dieran una paliza y le dijeran: “no te queremos ver nunca más acá, mucho menos atrás del arco”. Ese día te quedó claro que el Quemado y el Quemadito, por más vecinos y conocidos, por más que si se encontraban en la verdulería conversaban con el Pantera, serían para siempre tus enemigos. Unos días después, medio recuperado de los golpes, tu viejo fue hasta la casa del Quemado y lo molió a palos. El Quemado quedó resentido, y con miedo. Nada peor que un transa en ascenso con miedo. Si se encontraban en la panadería, el Quemado salía corriendo. Y le mandaba a la policía. Los de la 18 le decían, a ver Pantera, ¿estás armado? Y a vos te daba risa que tu viejo les contestara: ‘Eh, cada vez que vaya a hacer un mandado me vas a parar’. Vos sabías que el Quemado tenía todo el apoyo de la policía de Rosario, y que ya tenía su bandita.

Por eso no te sorprendió que pasaran unos meses y tu viejo se viera de cerca con la muerte. Estaba sentado en un tapial del barrio, en el cumpleaños de un amigo, tocando la guitarra. Siempre te encantó que fuera músico además de boxeador. Rasgueaba la viola haciendo chacareras, zambas, escondidos. Tu viejo te contó después que vio al Quemado pasar despacio en el Renault 9 bordó. Y entre medio de los invitados apareció un pibe que sacó un arma y le dio seis tiros, cinco en las piernas y uno en el costado derecho de la cintura. El guacho no tenía más de 18, pero sabía hacer su trabajo. Esto te lo manda el Quemado, le dijo. Entonces, por primera vez, supiste que tu viejo también podía arrugar. El Quemado había crecido. Ya se movía en autos nuevos. El Quemadito ya no se juntaba con los pibes del barrio. Era habitué de Yamper, el boliche de cumbia donde van los que la mueven. Para colmo, tu viejo quedó rengo.
"Ese día te quedó claro que el Quemado y el Quemadito, por más vecinos y conocidos, por más que si se encontraban en la verdulería conversaban con el Pantera, serían para siempre tus enemigos."

Hay gente que por un solo tiro que le pasa cerca se muda de casa. Hay tipos que por un afano, alquilan en otro barrio. Es raro que tu viejo a pesar de que los siguieron amenazando tuviera miedo pero no se moviera. Tampoco quiso denunciar. Sabía que la 18 laburaba con los Quemados. Vos mismo no pasaste más por la taquería; ni por la puerta, ni por la esquina. Llamaban a su casa y le decían a tu vieja que le iban a matar a la hija, a tu hermana. No te sorprendió que cuando averiguaron por el llamado viniera de un almacén que es del padrino del Quemadito. Meses después vos estabas en tu casa, casi a la medianoche. Era el día de los enamorados. Como ayer. Quizás era lo que festejaban en la casa de esos amigos que lo llamaron varias veces para que fuera con la guitarra, hasta que lo convencieron. Él remontó en bicicleta por la calle Biedma. Nadie te saca de la cabeza que fue mala suerte que se cruzara, entre Richieri y Suipacha, con un colectivo lleno de hinchas que venían de la Bombonera, donde Newell’s le había ganado a Boca 2 a 0 el día que Palermo volvió de la rotura de ligamentos. Detrás del bondi estaba el 206, con el Quemado en el volante, el Quemadito afuera, apoyado del lado del acompañante. Atrás, dos o tres que nadie identificó.

Vos estabas en tu casa cuando llegó un vecino con la noticia. Corriste con algunos de tus hermanos hasta el lugar y lo encontraste tirado. El colectivo y el auto ya no estaban. Nadie se había atrevido a llevarlo a un hospital. Nunca te vas a olvidar de tu viejo moribundo bajo la luz nocturna de ese verano, ni de la cara de ese rubiecito que estaba en cueros y te dijo que lo había visto todo, que él conocía a los que disparaban, que eran de la calle Dr Riva, la calle de los Quemados. Tampoco de la única vecina que se atrevió a hablarte y vio todo desde su ventana. Ella escuchó cuando el Quemadito le dijo al padre: ahí está el Pantera. En la mano, vio la vecina, el Quemadito tenía un fierro de caño largo, que no le funcionó. Entonces, supiste por la mujer, el Quemado le alcanzó una 9 mm a su hijo, y lo alentó: tomá, tomá, como quien pasa un trago. Vos estás seguro que tu viejo no vio ni escuchó cuando los verdugos lo mataron. Iba hacia una fiesta; seguro pensaba en canciones, en melodías.  
Esa noche tenías todos los sentidos en alerta, aunque la muerte suele dejarlo a uno como en un limbo. Y todavía pareciera que escuchás al policía que le preguntó al rubiecito, ¿vos viste todo? Porque enseguida lo subieron al patrullero del comando y se lo llevaron a la comisaría, supuestamente a declarar. Lástima que el pibe no volvió a aparecer por el barrio, se esfumó. Lo viste irse en el patrullero con la remera de Central, orgulloso der ser un canalla testigo del crimen de un leproso. Por eso estaba dispuesto a contarlo todo. Se debe haber arrepentido. A la testigo le pasó lo mismo. Vos estás convencido de que declaró una vez en tribunales y contó todo. Pero cuando la volvieron a llamar, ya no fue. Fue la madre a decir que la habían amenazado y que ella se había mudado a Mar del Plata. Y a pedir que no la buscaran, que tenía miedo, prefería callarse. Te quedaste sin testigos.

En algún momento el miedo se te hizo hábito. No sé si fue cuando decís que el Quemado pasó en la moto, por Crespo y 24 de septiembre, la puerta de la herrería donde trabajabas y te dijo: si me seguís  batiendo la cana te voy a matar como lo maté a tu papá. O fue cuando renunciaste al laburo para encerrarte en tu casa. Tenías razón: cuatro días después tus compañeros te contaron que el Quemadito con el Teletubi –que ahora está preso por la masacre—fueron hasta la herrería y preguntaron: ¿Cano a qué hora entra? Para luego dejarte el mensaje: decile que cuando lo enganchemos lo vamos a matar. No sé si fue al final, cuando estabas esa madrugada con tu esposa y escuchaste música desde afuera, miraste por la ventana y eran ellos, los Quemados. Entonces te escondiste en el techo y esperaste que se fueran, pero alcanzaste a escuchar la discusión. El Quemadito estaba al volante, con una gorrita y una remera celeste. El Quemado tenía la puerta abierta, estaba recostado con un pie afuera del lado del acompañante. Vos le reconociste la voz finita al Quemado que le decía al hijo: Vamos a mandarnos adentro. Y al hijo, por suerte, decir: "No, si ya va a salir". Hasta que se cansaron y se fueron.

La muerte de tu viejo fue un punto de cambio en el crecimiento de los Quemados. Si es como te cantaron los testigos, lo hicieron ante toda la barra leprosa. Lo supiste cuando luego te dijeron los vecinos cómo se andaban peleando la autoría del crimen: en una esquina, el Quemadito se jactaba: yo lo bajé al Pantera. En la otra, el padre lo desmentía: fui yo. La espectacularidad de la muerte narco es lo que le da sentido a la  escalada violenta. Cuando un capito miserable quiere darse corte en un barrio y demostrar que la tiene más larga que el resto porque le paga a la policía suele matar con ruido. La muerte de tu padre sigue esas reglas: fue el azar el que hizo que se topara con sus asesinos ante un público tan pertinente como el de la hinchada. La escena no fue azarosa: el tiro por la espalda, la demostración de impunidad, la armas listas, el fútbol en el medio. Después de esa muerte los Quemados tuvieron un año de prosperidad. Supiste, como todos en el barrio, que tenían entre seis y ocho kioscos. Y lo saben los que no son corruptos en la infectada policía santafecina: ese era el mercado que los Cantero, la banda más poderosa del tráfico local, y los propios comisarios narcos, le dejaban manejar con soltura a los Quemados.
"Cuando un capito miserable quiere darse corte en un barrio y demostrar que la tiene más larga que el resto porque le paga a la policía suele matar con ruido."

Lo que quizás no sepas es que todo está tarifado. Al menos así lo dicen en la propia santafesina; así lo confiesa uno de los que no se prende, sentado en su despacho: “A veces después de toda la investigación llegás a hacer el allanamiento y a lo mejor hacés papa, como decimos nosotros. Llegás y no encontrás nada, o muy poca droga, algún menor de edad. Eso es porque alguien levanta un teléfono y avisa”. Lo dice con un mapa de Rosario a sus espaldas, un mapa en el que hay marcas que no sirven para nada. Quizás vos no lo sepas pero en Rosario, dice este policía tan poco común, “el llamado puede salir del propio Tribunal Federal o de la Brigada de Inteligencia que hace la investigación”. Y si le preguntás en confianza al policía que no está en el juego, hasta te dice la tarifa: “Levantar un teléfono cuesta 30 mil pesos. Si el aviso se hace dos días antes puede valer hasta 50 mil. Cada kiosco paga entre 15 y 20 lucas por mes a la comisaría del barrio”. En la causa judicial paralela a la del triple crimen que investigó la complicidad de la cana queda claro que el Quemado estaba protegido por la comisaría 15 y la Zona de Inspección 3, que es la que tiene a cargo todas las taquerías de la zona sur. Nada te sorprende, ¿verdad?

Fin de año no suele ser tranquilo para vos. Casi a fines de diciembre el Quemadito salió en libertad y te lo llegaron a contar: andaba dando vueltas por el barrio, volvía a hacerse el poronga. Quiso apretar a la familia de los pibes de su banda que mandaron al frente al Quemado por la masacre. Como si alguien lo hiciera por vos, el padre de uno le dio una paliza. Lo que no sabías es que el Quemadito estaba en la mira de demasiados. Y que en la justicia ya sabían que desde la cárcel intentaba rearmar el negocio de su padre. Se preparaba para reconstruir la banda que habían logrado tener: en las escuchas telefónicas que tienen los fiscales aparece queriendo instalar una cocina de cocaína para tener su propia mercancía. Era lógico: había perdido la impunidad que tenía en la época en que murió tu padre. Eso sí, dinero no le faltaba. Vivía en un departamento de siete mil pesos mensuales en la Avenida Pellegrini. Se movía en un Astra cero kilómetro.

Con el Quemadito en la calle dejaste de dormir bien. El alivio casi te llega cuando el 28 de enero dos pibes pasaron caminando por la puerta de la casa de su novia, Sofía Laffatigue, y le dispararon. Con un solo tiro en la pierna lo dejaron en muletas. Esas son las que llevaba el 5 de febrero. Eran las seis y media de la tarde. Había entrado a buscar plata en un cajero del centro, en Corrientes y Pellegrini. Estaba desarmado. Seguía el destino del hijo del transa; un camino cerrado, hecho del mandato del no te rendirás. Ni sabiendo que lo buscaban unos y otros, ni consciente de que los Cantero ya no le darían juego, y que en la policía la protección se había perdido, se pudo cuidar. El asesinato del que te enteraste por tu hermano luego fue un ejemplo de crimen organizado hasta para el juez de la causa. Limpito. Sin que los sicarios corrieran riesgos. El Quemadito apenas alcanzó a ver el brillo del arma a centímetros de la cabeza. En la vereda quedó su gorra, intacta solo en la visera, manchada de muerte, estallada, contra el piso. Cuando tu hermano te lo dijo prendiste la tele, y viste en Canal 5 la noticia. Ya se habían llevado el cuerpo en una ambulancia. Ya habían calmado a la novia que gritaba. Ya se habían dispersado los curiosos. Y a vos, hijo del Pantera, ya te había dado esa sensación tan rara, esa satisfacción parecida a la paz de los muertos.

Investigación: Sebastián Ortega y Equipo Cosecha Roja.
Fuente:http://www.telam.com.ar/notas/201302/7716-carta-al-hijo-del-pantera-despues-de-la-muerte-del-quemadito.html

viernes, 15 de febrero de 2013

EL SHOCK DE BONAFINI





SUSANITA CON EL JABÓN CADÚM ESRA MAS CREÍBLE



Oyohervido encana a los hermanos parricidas por el affaire de algunos pocos millones (comparado con las regalías que varias casas matrices giran al exterior), y mas de un estúpido se rasgará las vestiduras reclamando y declamando la ausencia de justicia o cierto grado de anuencia de los amanuenses que en esta patria regada por dios melindren semejantes personajes con olor a podrido sin que les moleste el fino olfato.
Ahora vendrán caras extrañas dice el tango,y un aluvión de deditos acusadores que traspasará los cuerpos de los hermanos directo a las viejas y en especial a una, mujer dolida y reblandecida en su imperdonable actitud de acompañarse de por lo menos de pares para entenderse pues tácitamente los unía un sufrimiento y buscar el bálsamo en una buena obra que atempere pérdidas con alegrías compartidas dando,dando y encausando recursos para los menos favorecidos.
Yo siempre estuve en contra,los monumentos vivientes deben seguir en su condicíón,como ejemplos de fuerza y sin dirección política;que haríamos sin ellas,sin ese faro indicador,sin su dolor y su advertencia.ó sus sentidos
La candidez de Bonafini es inentendible,o entendible si de alguna manera el discurso del parricida la sedujo y cayó rendida a los cantos de sirena de un sicópata tumbero de first class y eso omnubiló y cagó su posición como referente transformando una gran pena acumulada en síntesis de lo palpable.
7oo millones de mangos es mucha plata.
Mas cuando el degenerado volaba en jet privado,navegaba en unos barcos de puta madre y amasó una fortuna engilando a gente de buena fe y bolsillo escaso.
Me pisoteó el corazón.


martes, 12 de febrero de 2013

LA BUENDASAGA ONDASOGA ROSARIGASINA


LOS SECRETOS DE LUGARES DEL ROSARIO VERDADERO


Soy asiduo concurrente al boliche del Dani,un maxikiosco que convoca lo mas variado de la fauna autóctona enclavado en una esquina de Barrio Industrial,y esa mezcla al atardecer de oasis balsámico mas el desfile de bellezas que te hacen sacar músculos de los ojos, convoca los mas diversos personajes que llegan cansados del laburo,o perseguidos por la yuta después de alguna tropelía,fanáticos de ñúvel y central,aburridos de relaciones desgastadas,sabelotodos,fumeros,catorces,amigotes y afines,cosa que difícilmente haya tenido esta intensidad en El Cairo con Fontanarrosa y Serrat juntos.
Hay que sentarse en la vereda bajo uno de los árboles que(valga la redundancia) enarbola la onda del lugar:


Algunas vez vieron un árbol así?(en segundo plano se ve la prolongación hecha realidad de una verdadera máquina devoradora de kilómetros y mas atrás una alegoría al glorioso club de fútbol decano de Argentina)
La magia reside en la proporción de escabio,nunca es poco ni tampoco demasiado y no faltan los desubicados que beben gaseosas ligth pero igual se prenden comentando las noticias del día,puteríos del barrio,la transmutación del alma en sustanciación semiencarnada en fantasmas y como no,política.
Concurren músicos como estos:  youtu.be/LVgJ8OuXyqU , con mas talento que suerte,y las viejas del barrio compran golosinas a sus nietos,pastillas para el mal aliento y para los dolores del tiempo que tienen encima.
A veces concurren sujetos deleznables, como esta yunta que las malas lenguas dicen que son pareja,a mi me parecen pajeros.


Todo esto viene a ser una advertencia,después de ver a doctores renegar los dogmas aprendidos,maridos bravos totalmente sometidos,sacerdotes bailado sobre crucifijos,ebrios negar al alcohol,vagos dispuestos a trabajar,drogones tirando el pelpa,y la mina mas despampanante regalándose al mas feo de los fieros;ahora si te gusta la aventura llegate al boliche del Dani,seguro que te quedás sorprendido/a,aparte de quedarte sin miedos se te va a pegar el rosarigasino peor que un tatuaje,quedás marcado de por vida.
Están avisados e inviados.




lunes, 11 de febrero de 2013

Y COMO NO IBA A RENUNCIAR RATZI?


Su pontificado es en extremo populista y la actitud no cayó bien en algunos sectores del Opus.