lunes, 29 de agosto de 2011

LA FORESTAL


LAS ECONOMÍAS REGIONALES ARGENTINAS Y LA GLOBALIZACIÓN. EL CASO DE SANTIAGO DEL ESTERO Y LA EXPLOTACIÓN DEL QUEBRACHO COLORADO

Por Raul Dargoltz - rauldarg@arnet.com.ar

Aportado por: Revista Trabajo y Sociedad, Indagaciones sobre el empleo, la cultura y las prácticas políticas en sociedades segmentadas - www.geocities.com/trabajoysociedad

El actual modelo económico y productivo triunfante en el mundo, que ha permitido las grandes desigualdades sociales entre los países ricos o desarrollados y los pobres o subdesarrollados se basa fundamentalmente en una constante necesidad de crecimiento cuantitativo. Y es en este crecimiento donde se encuentra la clave del beneficio y por consecuencia de la acumulación del capital y de la concentración de la riqueza de las transnacionales, que son los verdaderos amos del mundo”.

El fenómeno integrador (si es válido llamarlo de esta forma) se apoya en los convenios de libre producción de las grandes corporaciones multinacionales. Ellas se adelantaron a los gobiernos y cada vez tienen una mayor participación en un mundo sin fronteras. Para dar sólo una pauta del poder alcanzado por las transnacionales digamos que las ventas realizadas por las 37.000 Empresas Transnacionales (ETS) existentes actualmente frente a las 7.000 que se registraban en 1970 colocaron productos entre sí en sus mercados domésticos por casi seis billones de dólares. Muy por encima de los cuatro billones que el mundo negoció en mercaderías y servicios durante 1992. (World Investiment report 1993,Unctad).

Las ETS gastan más que los países líderes en la investigación y desarrollo de tecnologías. El gasto combinado de las diez más grandes transnacionales de los Estados Unidos, por ejemplo sobrepasa el de los gobiernos de Francia y el Reino Unido. Este poder de la ETS es uno de los rasgos distintivos de la actual situación de la economía mundial., de la denominada “globalización de los mercados”.

Y en este mercado globalizado es necesario producir mucho y consumir otro tanto, pues es la única forma de mantener en funcionamiento los engranajes del sistema. Y en esa lógica del “crecimiento al máximo”se ignora totalmente las consecuencias internas(de desequilibrios económicos, sociales y políticos) y externas( de agotamiento de los recursos naturales y humanos y el impacto sobre el medio ambiente).

La producción y el consumo son dos polos que se encadenan y constituyen la médula central de la acumulación y el beneficio de estos “nuevos amos del mundo” que por supuesto carecen totalmente de corazón y de sentimientos. Es ilustrativo señalar que "...desde 1900 la población del planeta ha venido aumentando hasta triplicarse con creces. La Economía se ha multiplicado por veinte. El consumo de combustibles fósiles es hoy treinta veces mayor que entonces, y ha sido cincuenta el factor de incremento de la producción industrial. Cuatro quintas partes de este incremento han ocurrido desde 1950”.

Este crecimiento ha generado un denominado “Nuevo Orden Internacional”que oculta cada día mayor desigualdad económica y social y ha acentuado la condición de pobreza de casi el 70% del planeta donde viven millones de marginados que fueron arrojados de este mundo informático y de la era de la gran revolución tecnológica.

Esta desigualdad se manifiesta sobretodo en la Periferia, donde queda cada vez más claro que el “subdesarrollo”no es un estadio del “desarrollo”, sino que es producto del “desarrollo del centro”. Son dos caras de la misma moneda, pues el libre mercado es un sistema que produce y reproduce desigualdad mundial. Esta supuesta “libertad de los mercados”que los países ricos imponen como política a los pobres mientras que ellos ejercen cada vez más un feroz proteccionismo, no funciona para proteger el agua, la capa de ozono, los bosques para no agudizar el efecto invernadero.

Y esta economía mundial que nos imponen ha creído escapar a las leyes de la naturaleza y oculta que la riqueza del Centro es pura ilusión, pues desde la revolución industrial el modelo productivo ha estado convirtiendo “capital ecológico en capital económico”.

Pero seríamos ciegos si no advertimos como este sistema económico funciona como un sistema abierto al medio ambiente, pues utiliza recursos naturales y produce desechos y es en este sentido que coincido con Daly sobre la diferencia que existe entre “CRECIMIENTO” Y “DESARROLLO”. Crecimiento sería el aumento cuantitativo a escala física, mientras que desarrollo sería la mejora cualitativa.

Por ejemplo un ecosistema puede desarrollarse sin crecer y totalmente lo contrario el actual sistema económico que necesita crecer a toda costa, sin que ello implique el desarrollo de sus partes. Pareciera, en una especie de espejismo, que la economía ha podido funcionar al margen de la naturaleza. Pero ésta es frágil, sabia y finita y condicionará en un futuro (lo está haciendo ahora) el despliegue del modelo productivo.

Por ahora afecta este modelo económico a la Periferia (la sequía del Sahel y de Somalía, la desaparición de los bosques tropicales y del Amazonia; la extensión del cólera en Latinoamérica facilitado por la insalubridad de las aguas; etc.), pero cada vez más los estudios que han ido apareciendo a partir de los primeros años de la década del setenta, desde Instituciones que pertenecen al propio sistema, remarcan la inviabilidad del crecimiento tal como se plantea.

Los daños irreparables al entorno medio ambiental son de tal magnitud que el último informe del Club de Roma alerta acerca de que:”El tiempo se está acabando, y algunos problemas ha alcanzado ya una magnitud que impide abordarlos con éxito”.

Los santiagueños somos conscientes que lamentablemente el tiempo se esta acabando y los bosques y los hombres que perdimos son irrecuperables. pero aun nos queda muchas cosas por conservar todavía.

Santiago del Estero y el NOA: Antecedentes históricos

La historia de América Latina es la historia de la destrucción de sus recursos naturales. Desde la conquista y colonización hasta nuestros días fue la región de las venas abiertas al decir de E. Galeano.

Santiago del Estero, la vieja ciudad del Barco, no escapó a este destino trágico. Su historia es la crónica de un largo proceso de empobrecimiento. De madre de ciudades, la provincia más antigua y de donde salieron las principales expediciones fundadores de la mayoría de las ciudades más importantes del país, hoy es una provincia estancada, destruida y con uno de los mayores índices de pobreza.

Más aún no sólo perdió su peso económico y político, sino que también fue descapitalizándose humanamente, producido por la ero­sión inmigratoria hacia las zonas industrializadas del país, donde viven cerca de la mitad de sus hijos.

El Noroeste, el Centro, Cuyo y el Litoral constituyeron las regiones que integraron la realidad económica y social vigente en el actual territorio argentino durante los siglos XVI hasta fines del siglo XVIII. No había una economía nacional por la inexisten­cia de un mercado con un intercambio considerable de ca­pitales, mano de obra y mercancías entre las distintas regiones. Existía un marcado equilibrio entre estas "economías regio­nales de subsistencia" como las denomina Aldo Ferrer, en la pri­mera etapa de iniciación de la actividad económica en nuestro te­rritorio. (1)

Entre estas regiones, la del Noroeste abarcaba a las actua­les provincias de Salta, Jujuy, Santiago del Estero, Catamarca y Tu­cumán y fue durante toda la época colonial la de mayor importan­cia relativa dentro del territorio argentino, debido fundamentalmente a su cercanía al centro minero de Potosí. La población de la región representaba el 40% del total y tenía la mayor produc­ción, teniendo en cuenta la especialización en el rubro textil.

La llamada "ropa del Tucumán", elaborada del algodón culti­vado en las provincias norteñas, sobretodo en Santiago del Este­ro, fue artículo de alto valor comercial y también motivo de lu­cro y explotación de la mano de obra indígena y fue exportada a Potosí y al Virreinato del Perú donde se necesitaba ropa de tra­bajo para la numerosa población minera.

El algodón fue el oro y la plata que carecía la región y fue utilizado en un comienzo para el hilado de la ropa, para luego convertirse en un excelente factor de comercio y de inter­cambio, muy solicitado por la población, usándolo como moneda. Hasta el salario del gobernador se pagaba de esta forma.

Los tejidos de algodón del Noroeste fueron los productos de intercambio comercial que dieron origen al comercio internacional argentino. El obispo Victoria, inauguró el intercambio comercial con el extranjero al enviar estos productos, por el puerto de Bue­nos Aires vía Brasil, un 2 de septiembre de 1587, fecha instituida por ese motivo como el Ida de la Industria Nacional.

La región del Noroeste gozaba de relativa prosperidad y bus­caba su evolución, al igual que todo el interior, hacia formas ar­tesanales de producción vinculadas al mercado interregional.

El litoral fue durante la Colonia el área más atrasada y me­nos poblada del territorio argentino. A mediados del siglo XVIII su población ascendía a sólo 50. 000 habitantes que vivían en una área marginada dentro del orden colonial.

Recordemos que Buenos Aires estaba con su puerto cerrado por disposiciones virreinales gracias a las cuales se había logrado proteger a las industrias del interior contra los productos in­gleses competitivos. De allí que estas florecieran convirtiéndose en el principal fundamento económico del interior argentino.

Pero la derrota sufrida por la tendencia revolucionaria mo­renista y el pase del control gubernativo a manos del grupo comercial porteño abrieron el puerto de Buenos Aires a un librecam­bismo que enriqueció a la "pandilla del Barranco", nombre por el que se conocía a las clases comerciales del puerto de Buenos Ai­res hábiles para todo tipo de contrabando. Por el contrario esta política aperturista iba a empobrecer al interior del país.

Y entonces, diezmadas por las guerras de la independencia donde lucharon sus hijos con valor, arruinadas por las mercaderías europeas que destruyeron sus artesanías, usurpadas sus rentas por Buenos Aires, las provincias argentinas se hicieron pobres.

Aparecieron los caudillos, viejos generales de la independencia, Pancho Ramírez, Ibarra, Felipe Varela, Bustos, Artigas, Güemes, en­tre otros que al mando de sus tropas irregulares defendieron como podían las autonomías provinciales resistiendo a la política cen­tralista ordenada desde el puerto de Buenos Aires en manos de los estancieros del Plata y los comerciantes porteños.

La guerra civil fue inevitable. Era Buenos Aires y su política librecambista que creaba la "barbarie" provincial al impulsar con esta política el separatismo.

La metrópoli ya no iba a ser Buenos Aires sino Londres. El comercio porteño pasa a ser simplemente un agente comprador y exportador y el interior una colonia.

Proteccionismo y librecambio: un debate actual

La máxima de Lord Gobden: Inglaterra sera el taller del mun­do y la América hispana la granja de Inglaterra se hizo realidad con la fragmentación de América Latina bajo los intereses econó­micos regionales y la ayuda del colonialismo inglés.

De este modo se frustraron las posibilidades de desarrollo y el país quedó limitado a producir los productos requeridos por la industria europea. Y en el interior empobrecido, aislado totalmen­te, surgía también un patriciado local que malvendió irremediable­mente sus mejores tierras que fueron a parar en las manos de la oligarquía terrateniente y vacuna del puerto de Buenos Aires li­gada al extranjero.

De esta forma las oligarquías provinciales remitían a Buenos Aires los capitales provinciales sin dejar ninguna compensación productiva.

Y para esa dominación los ingleses y en menor medida sus aliados franceses y europeos, tuvieron un arma fundamental: la fa­mosa libertad de comercio. O para emplear un lenguaje moderno tan conocido, la famosa "apertura de los mercados".

Como vemos no es un concepto nuevo. No hay una política "neoliberal". Es la vieja política del librecambio "hacia afuera" de sus fronteras y colonias y proteccionismo "hacia adentro".

Los "hábiles industrialistas", como los llamaron Agüero, re­presentante de los comerciantes españoles y Yañiz, síndico del Ca­bildo, en el famoso debate de 1809 sobre la apertura del puerto de Buenos Aires, aliados a los ganaderos y comerciantes del puerto de Buenos Aires fueron los responsables de la destrucción de las ar­tesanías del interior. 

Destruidas las artesanías del interior por el triunfo de la política del puerto de Buenos Aires e incorporado el país al modelo agro- exportador obliga a la provincia a sobrevivir con las nuevas condiciones impuestas por las oligarquías locales y el ca­pital británico.

A comienzos del siglo XIX en Santiago del Estero existieron molinos harineros, atahonas a tracción animal, que aprovechaban la excelente cosecha agrícola de la zona de regadío del Río Dulce. El trigo de Santiago del Estero se exportaba a Córdoba y a Tucumán en largas filas de carretas construidas también en la provincia aprovechando sus tupidos bosques. Esta incipiente in­dustria servía, sobretodo, para sostener una economía de subsisten­cia.

En el último tercio del siglo XIX es importante destacar el intento industrialista del francés Pedro San Germes que inaugura un gran ingenio azucarero en Santiago del Estero, en el año 1879, el Contreras, al que le suceden una docena de establecimientos del mismo tipo. (2)
Se trataba de capitales locales o cuyos titulares residían en la provincia, que importaron modernas maquinarias de Francia para moler la caña y producir la mejor azúcar del país. El ejem­plo del francés San Germes estimuló a los agricultores la planta­ción de materia prima propia en la tradicional zona de riego del Dulce(Capital, Banda y Robles). Pero la alianza o tela de araña trágica entre los capitales azucareros tucumanos, el ferrocarril inglés y posteriormente el francés, La Forestal del Chaco y la Banca E. Tornsquist que se unieron, entre otras cosas, para extraer y desarrollar la produc­ción azucarera de Tucumán terminó por arruinar la embrionaria in­dustria azucarera santiagueña.

El ferrocarril de Buenos Aires y Rosario llegó directamen­te a Tucumán, corazón del azúcar, aislando los viejos pueblos de Santiago del Estero y a la capital, la madre de ciuda­des. Los ingenios azucareros santiagueños, peligrosos competidores de los tucumanos, del otro lado del Dulce, del trazado ferroviario inglés, no pudieron colocar su excelente producción y el francés San Germes, el más grande industrial de la provincia, tal como lo había nominado el pueblo, se suicida arrojándose al trapiche de su propio establecimiento.

Fue el comienzo del fin de esta industria que tantas expec­tativas había generado y el meritorio intento de los industriales santiagueños de insertarse a la economía nacional a través de una de las pocas actividades agro- industriales protegidas del interior y orienta­das al mercado nacional.

Los países industrializados habían ya resuelto que Santiago del Estero iba a convertirse en el principal proveedor de las ma­deras duras para el trazado ferroviario y para los postes que iban a alambrar las grandes estancias de la pampa húmeda, proveedoras de la carne y los cereales que el mer­cado europeo necesitaba.

La mesopotamia santiagueña, enmarcada por los ríos Dulce y Salado, base territorial tradicional del poblamiento y de la eco­nomía provincial, constituida por las tierras del regadío del centro oeste, zona donde se erigieron los modernos establecimientos azucareros, ya no se­ría el escenario del principal factor dinamizador y de articulación con el sistema agro-exportador.

Por el contrario una región totalmente desconocida, ignorada del territorio provincial, el Chaco santiagueño, lugar al que sólo osaba ingresar el indígena, y el mielero, sería la elegida para que Santiago del Estero cumpliera un rol decisivo y muchas veces olvidado, en la economía nacional. Allí estaba el "bosque sin fin", interminable, donde reinaba majestuoso el quebracho colorado, el príncipe de las especies, cuya madera era inalterable a la acción del fuego y a la humedad.

Y fue entonces que comenzó casi de imprevisto, la gran devas­tación forestal de casi 11.000.000 de Hectáreas forestales, de los mejores quebrachales del mundo, dando nacimiento a una mal llamada "industria forestal" que tuvo su auge en la primera mitad del siglo XX.(3)

Durante un largo período esta actividad forestal se consti­tuye en el principal sostén de la economía provincial. Los ferro­carriles ingleses y franceses realizan sus trazados ferrovia­rios, sobretodo para llegar al corazón del azúcar de Tucumán y ex­traer la madera de los bosques santiagueños y van surgiendo cen­tros urbanos donde se concentra la abundante mano de obra que esa actividad extractiva necesitaba.

Fue en ese período que se forjó una ecuación fundamental con verdaderos vasos comunicantes de muy difícil separación: El ferro­carril la explotación forestal, la formación de los grandes la­tifundios. Ninguna de estas partes hubiera podido existir indepen­dientemente sin las otras. Comenzó entonces la gran privatización y entrega de las tierras pú­blicas de la provincia de Santiago del Estero, ya que las mayores reservas forestales se ubicaban en tierras fiscales del este y noroeste de la provincia, hasta ese momento desocupadas. y que fueron vendidas a entregadas a vil precio. (Departamentos More­no, Ibarra, Copo, Taboada y Figueroa).

Los gobiernos provinciales que se sucedieron a partir de 1898 cambiaron la ECOLOGIA por la ECONOMIA. La supuesta riqueza presente por la pobreza futura.

Remarcaba Irigoyen. en oportunidad de una de estas ventas fiscales:. . . "la riqueza de la tierra como la del subsuelo mineral de la República no puede ni debe ser objeto de otras explotaciones que la de la Nación misma. . . ". . . . "la riqueza forestal, fuente de vida, de recursos y de trabajo, debe ser contem­plada como uno de los grandes beneficios de la Provincia otorga­dos al suelo argentino, y en consecuencia su resguardo y su utili­zación no pueden hacerse sino en beneficio del pueblo y de acuerdo a planes científicamente meditados. . ." (Del Mazo, 1930). Que lastima que el pensamiento rector de don Hipólito Irigo­yen no haya sido tenido en cuenta en materia de venta de las tie­rras públicas que aún continúa imperturbablemente.

Las promesas de buenos salarios y condiciones de vida digna, los "ríos de dinero" que iba a traer aparejada la explota­ción forestal atrae a los grupos migratorios de toda la provincia y también de fuera de ella que abandonaron sus pertenencias y su hábitat natural para incorporarse al obraje y a una continua trashumancia. Fue la destrucción del hombre igual que la del medio ambiente. El viejo obraje textil de la época colo­nial, instrumentado alrededor de la mano de obra servil de los in­dígenas, pasa a convertirse en el nuevo obraje forestal que se establece sobre la base del trabajo semi feudal, casi esclavo, de los hacheros y su grupo familiar.

El genocidio de los indígenas se convierte en el genocidio de los hacheros. Esta explotación en los obrajes llevó a don Amalio Olmos Castro, a comparar a los hacheros con los esclavos de los algodonales del sur de los Estados Unidos reflejados magistralmente en la Cabaña del Tío Tom. Este preclaro director de Trabajo de la provincia llamó a esta explotación que nos debería avergonzar a todos “la esclavitud blanca” del obraje.(4)

Debemos rescatar en esa larga noche de casi cien años y que aún continúa dos intentos fundamentales para industrializar la madera del bosque santiagueño, y que nos interesa remarcar: l)La Instalación de las Fábricas de Tanino y 2) Los Distritos Forestales.

Los enclaves Forestales

Hemos visto anteriormente como la provincia de Santiago del Estero, desde la época colonial, estuvo integrada al sector económico dominante. La producción de la pampa húmeda otorgó a la Argentina la imagen de una gran homogeneidad interna y de esta forma se identificó a la región pampeana con el espacio nacional, así como la de sus terratenientes con la burguesía del país.

Por cierto que en el país, desde la colonia misma, existía una gran diversidad regional, inclusive señalamos en este trabajo la gran importancia histórica y socio- económica de la región del Noroeste.

Al identificarse a la región pampeana con el resto del país, las regiones carecieron de pasado, de historia, de economía y por cierto que otras formas de producción pasaron a ser totalmente dependientes de la pampa húmeda.

“Una historia regional será verdaderamente nacional en la medida que no se limite a una crónica de sucesos locales y aprehenda la conexión que ellos tienen con los sucesos nacionales, y cuando fuere necesario con los que operan en el ámbito continental y mundial” dice con razón Armando Raúl Bazán. (5)

Al comenzar a hablar de los obrajes es muy importante consignar como antecedente la aparición del obraje textil como una variante del sistema de encomienda. Y este último era una forma productiva del territorio conquistado que seguía al de la ocupación militar.

La encomienda era una forma de recompensa o tributo que se le otorgaba al conquistador, comprometiéndose este último a convertir al cristianismo a los indígenas encomendados. El tributo adquirió las formas de trabajo forzado para producir los bienes para el encomendero.

Las primeras encomiendas tenían como base dos antiguos pueblos de indios: Manogasta en Silípica y Soconcho en Atamisqui. En ellos se producían en el año 1585 ropa, lienzos, calcetas y otras telas de algodón, cinchas y aparejos, trigo y maíz.

El obraje textil se constituyó en verdaderas fábricas de tejido ubicadas en “lugares sombríos, techados con ramas, cercados de muros y adobes y donde fueron encerrados los indias e indias de los encomenderos...”[2]

Al respecto es importante consignar la distinción hecha por la historiografía entre formas de desarrollo localmente administradas, como la estancia pampeana, y formas de tipo enclave, aplicable a los obrajes forestales y a las fábricas de tanino del Chaco santiagueño y santafecino. Por supuesto que la historia moderna y contemporánea nos señala muy interesantes ejemplos de enclaves, tanto agrarios- plantaciones- como mineros, industriales y comerciales.

El origen de los enclaves forestales santiagueños lo encontramos en el gran remate de más de tres millones ochocientas mil hectáreas de bosques fiscales realizadas entre los años 1898-1904 por el gobierno de don Adolfo Ruiz. Se vendieron estas tierras desconocidas e inhóspitas, ubicadas en los departamentos 28 de Marzo (Gral Taboada), Moreno, Copo y Figueroa pobladas por quebrachales, únicos en el mundo, al precio vil de 023, ctvs. la hectárea, cuándo el precio del durmiente que pagaba el ferrocarril era de 1,48. De esta forma se formaron los grandes latifundios forestales.(6)

Los bosques santiagueños fueron comprados por “ El Sindicato de Capitalistas Para la Adquisición de las tierras de Santiago del Estero”, sociedad formada en el puerto de Buenos Aires integrada por las principales familias de la oligarquía porteña, y dónde podemos apreciar apellidos notables, como Zuberbuhller, Santamarina, Lloveras, Rufino, etc.

Y a partir de allí, de la formación de los grandes latifundios, los enclaves forestales, fue que comenzó la gran devastación forestal en la provincia.

Y para ello debía consolidarse una gran red de vasos comunicantes, una verdadera tela de araña, que se relacionaban de una manera muy estrecha: la oligarquía porteña, los ferrocarriles ingleses y franceses, la oligarquía azucarera tucumana y posteriormente la Forestal del Chaco, que se apropiaron y distribuyeron la tierra pública y también el trazado y distribución de la red ferroviaria y por cierto el desempeño económico de toda la región, con especial vinculación con el funcionamiento de la economía pampeana.

Esta red de intereses condenaron a Santiago del Estero a convertirse en la productora de los durmientes para el ferrocarril, el combustible para sus locomotoras y los postes para el alambrado de las grandes estancias de la pampa húmeda. Una de las razones fundamentales fue que el quebracho colorado santiagueño tiene menor contenido de tanino que los quebrachales colorados de la zona del chaco santafecino, chaqueño y paraguayo.

Es por eso que recién en la década del 40 se construyeron las dos grandes y únicas fábricas de tanino, también importantes enclaves, en el territorio provincial: Weisburd en el Departamento Mariano Moreno y la Cotan S.A.(Compañía Taninera) en Monte Quemado –Copo.

Es decir que del análisis y revisión de este proceso formativo, tan vinculado al funcionamiento de la economía pampeana, surgen nítidamente la existencia de estructuras económicas que divergieron notablemente con las del capitalismo agrario pampeano.

Una peculiaridad notable es la ubicación de estos establecimientos productivos en una región geográfica alejada de la sede de las decisiones administrativas y políticas.

Esta denominación enclave tiene un doble significado que es muy importante destacar:

En primer lugar se trataba de núcleos de actividad económica controlados de una manera directa desde afuera del país.

Un ejemplo característico lo tenemos con la célebre La Forestal del Chaco, que monopolizó la fabricación y el comercio del tanino en el país. En este caso sus accionistas, su directorio, su sede central, residían en Londres. Al exterior, a Inglaterra, se remitían las utilidades a distribuir de esta empresa monopolista.

Otra de las peculiaridades importantes de esta empresa era que tenía pocas vinculaciones con los eslabonamientos regionales, ya que las máquinas de sus ingenios, los ferrocarriles, los puertos, etc., provenían del exterior. Inclusive la harina y los productos de alimentación eran de otras regiones; sólo podemos consignar al combustible(leña y carbón) y algunas veces la carne(como el caso de las empresas tanineras santafecinas) que eran de la propia región.

La producción taninera se exportaba en el 90% para el exterior lo que señala bien claramente cuál era la orientación. Este enclave, era una especie de extensión de la economía y de la soberanía de los países centrales.

En segundo lugar el término enclave también determina un aislamiento físico, o geográfico, determinado originalmente por condiciones sociales, naturales e institucionales. Como la presencia del bosque, la selva y la incertidumbre sobre las condiciones legales e institucionales.

Por ejemplo, el gran latifundio de Quebrachales Tintina Sociedad Anónima de los Tornquist, tenía en territorio santiagueño más de 600.000 hectáreas. En campos de su propiedad se fundaron las estaciones de ferrocarril de Vilelas, Puna, Quimilí, Girardet, Roversi, Lilo Viejo, Alhuampa, etc.

Enormes obrajes dónde trabajaban más de cinco mil hacheros y dónde la civilización de la ley y la justicia no llegó sino hasta mediados del siglo XX.

Y también en los enclaves forestales destacamos las características especiales del hachero y del trabajador forestal.

En el caso de los hacheros su nomadismo. La obligada trashumancia del obraje, con poblaciones efímeras, pueblos fantasmas, construidos a la vera de las estaciones ferroviarias y destruidos con la devastación del bosque. Un nomadismo que los obligaba a trasladarse con sus familias siguiendo al obraje una vez terminado el bosque del lugar asignado. Pero este traslado era sólo en el interior de los enormes latifundios, verdaderos feudos medievales que solo se podía escapar con la muerte.

La difusión generalizada del pago con especies, con vales o notas de créditos, que se podían canjear solamente en las proveedurías del obraje, al igual que la ausencia total del control del estado ya que el comisario y los jueces de paz eran pagados por la Compañía, contribuía a una coacción generalizada y por supuesto a este aislamiento.

Recién con el gobierno radical de Santiago Maradona(1928-1930), se reglamentaron las leyes nacionales que, pese al tiempo transcurrido desde la promulgación de las mismas, carecían de aplicación en la provincia. Como la ley 9688 de accidentes de trabajo y de enfermedades profesionales; La Ley 11.723 sobre el Trabajo de las Mujeres y de los Menores, etc.

También se sentaron las bases para el estricto cumplimiento de las leyes obreras al crearse el Departamento Provincial del Trabajo.

Y para poner fin a los continuos abusos que se vivían en los obrajes, donde no era extraño ver a los jueces de paz dirigiendo las tareas del aserradero o a los comisarios vendiendo mercaderías en las proveedurías, el Ministro de Gobierno de Maradona, don Julio Olivera, dictó el 9 de julio de 1928, una resolución ministerial ejemplificadora, que como bien dice Luis Alén Lascano debería destacarse con letras de oro: “.....Prevenir a los empleados policiales que serían exonerados si detienen o molestan a los señores trabajadores, por deudas contraídas con los señores patrones o por otras causas que no estén especificados en el Código de Policía...”

Lamentablemente estas continuas violaciones a las leyes laborales y sociales perduran en la actualidad por este aislamiento que aún se mantiene.

Las fábricas de tanino santiagueñas, y posteriormente, los distritos forestales cambiaron este “hábito” obligado al crearse pueblos estables, con luz eléctrica, agua corriente y hasta escuelas y hospitales.

En Santiago del Estero, desde la explotación forestal intensiva de comienzos del siglo XX hasta la década del 40 y luego con las fábricas de tanino, que también abarcaron a los obrajes, fueron los núcleos típicos de una producción organizada en la forma de enclave forestal.

Ambos tienen una enorme importancia, porque fueron los esfuerzos más serios y reales, sobretodo el último, de terminar con un sistema de destrucción irracional de nuestra ecología y medio am­biente, cambiando el destino histórico del bosque santiagueño y por las posibilidades presentes que este recurso natural aún posee para la provincia. Pasaremos a describirlos sintéticamente.

La industria del tanino en Santiago del Estero.

El descubrimiento del tanino extraído del quebracho dio co­mienzos a partir del año 1880 con la exportación de los rollizos del quebracho argentino a las fábricas ubicadas en El Havre y Hamburgo(Alemania). Hasta esa fecha se extraía en Europa del nogal ,roble o el castaño pero la el quebracho tenía la enorme posibilidad de utilizar prácticamente todo el árbol , que lo hacía sumamente atractivo económicamente y abaratando la producción y utilización del cuero.(7)

Pero fue en el año 1890 cuando se inaugura la primera fabri­ca de extracto de quebracho (tanino) en el país, en Pehuajo, Corrientes, industrializando la materia prima en el lugar de origen. Una razón fitogeográfica iba a influenciar en el destino del quebracho colorado santiagueño con una proporción de tanino inferior al que existía en los quebrachos colorados de la región de Santa Fé, el Chaco, Formosa y el Chaco- Paraguayo. De allí que el quebracho santiagueño fue "reservado" para los durmientes y el combustible del ferrocarril y de las otras industrias y para le­vantar los postes de las estancias de la pampa húmeda.

Ese fue el motivo principal que la Forestal del Chaco, y sus empresas adláteres, establecieron todas las fábricas de tanino en la región chaqueña- santafecina- paraguaya, constituyendo un gran emporio que monopolizó la fabricación y exportación del tanino en nuestro país y controló todo el comercio mundial durante más de ochenta años.

El extracto sólido del quebracho salió del país por miles de toneladas a un ritmo de exportación continuo hasta el año 1963, en que la Forestal prácticamente extinguido el quebracho colorado y descubierta las propiedades similares de la mimosa, original del Africa, decidió levantar sus instalaciones. Pueblos enteros, vías férreas, puertos, viviendas, etc. fueron abandonadas y dinamitadas por la Forestal Del Chaco, para evitar que la población del lugar se quedara en las instalaciones.(8)

Debemos hacer notar que en la década del 40, durante la gue­rra mundial, como consecuencia del proceso de extinción de los quebrachales santafecinos y pese al menor rendimiento del quebra­cho santiagueño, se produce una expansión en procura del tanino del quebracho santiagueño que pasaba a ser rentable. Inclusive, se advierte como consecuencia de esta demanda, un aumento de la población rural del área forestal, que en esa fecha alcanzo a representar el 20% de la población rural de toda la provincia. Esta situación es importante teniendo en cuenta la elevada emigración de las provincias del norte hacia la zona me­tropolitana de Buenos Aires.

En ese período se instalan dos fábricas de tanino en el te­rritorio santiagueño. Una en la localidad de Weisburd, Departamen­to Mariano Moreno y la otra en Monte Quemado en el Departamento Copo, en el límite con Salta. Ambas fábricas dieron prácticamente vida a los pueblos de Weisburd, (dpto. M. Moreno) y a Monte Quemado en el departamento Copo al dotarlos de viviendas de material, agua co­rriente, luz eléctrica, hospitales, salarios dignos para los obre­ros, cine, etc. que contrastaban notablemente con los pueblos forestales existentes hasta entonces.

Lamentablemente, en un final que nos recuerda al ingenio azu­carero del francés San Germes, tanto la Empresa Weisburd y Cía. como la Cotan(Compañía Taninera) de Monte Quemado no pueden colocar la excelente pro­ducción de sus fábricas en el mercado mundial controlado por la Forestal y se ven obligadas a cerrar las fábricas y vender las maquinarias como hierro viejo. Las ruinas silenciosas, todavía imponentes, de estas dos grandes fábricas de la Provincia de Santiago del Estero se en­cuentran en los mencionados pueblos y son verdaderos símbolos de los intentos vanos de industrialización del monte santiagueño.(9)

Los distritos forestales: Una esperanza

De la Facultad de Ingeniería Forestal creada en el año 1958 en la provincia más castigada por la depredación forestal, fueron saliendo las bases fundamentales para la constitución mediante Ley 3275 del IFIA( Instituto Forestal de Industrialización y Administración), que tuvo por objetivos el fomento de la tecnificación y el mejoramiento de la economía forestal.

Y de este Instituto salieron los estudios y las bases de los denominados Distritos Forestales. Los Tigres, los Pirpintos, El Caburé fueron pueblos dotados de centros cívicos, casas de material confortable, agua potable, infraestructura vial y sanitaria y sobretodo de una moderna tecnología, que aún se conserva en partes, para la fabricación de parquee, muebles, paneles de madera, etc., utilizando las maderas de los bosques santiagueños.

Si aún resuenan las palabras del ingeniero Néstor R. Ledesma, artífice del IFIA y uno de los fundadores de la Facultad de Ingeniería forestal: “Nunca más los pueblos nómades. Nunca más los vales ni las proveedurías. Nunca mas la explotación del hombre por el hombre más inicua e irracional que se conoce en la historia de la humanidad. Viviendas dignas, salarios dignos. Atención y Salud adecuadas”.

Y los Distritos Forestales se convirtieron en una nueva esperanza para terminar para siempre con el drama del obraje, de la depredación irracional del medio ambiente y del hombre, y de convertir a la provincia de Santiago del Estero en un verdadero polo industrial utilizando sus recursos naturales depredados salvajemente.

Estos Distritos Forestales, posteriormente convertidos en cooperativas, habían logrado realizar en el período 1979/1981 mas de 120.000 toneladas de madera. Una cifra muy significativa y que las convertía en grandes empresas industriales. Mas de quinientas familias vivían en torno de estas cooperativas forestales, engrandecidas y fortificadas por la participación de las mismas en los planes de construcción de viviendas en la provincia del FONAVI (Fondo Nacional de la Vivienda.)(10)

En este crecimiento de las Cooperativas Forestales tuvo mucho que ver la acción del ex-Gobernador de la provincia de la Revolución Argentina, Gral. Cesar F. Ochoa que facultó al Instituto de Vivienda y Urbanismo de la Provincia a contratar directamente con las cooperativas, sin licitación alguna, la carpintería de las obras públicas y numeroso mobiliario para las escuelas provinciales. Además por su excelente producción las cooperativas estaban en condiciones de competir en el mercado nacional e internacional.

No únicamente se lograba en las cooperativas forestales una utilización industrial del bosque, sino también existían planes de reforestación y de protección de nuestra naturaleza.

Es fácil advertir los perjuicios de las empresas constructoras, contratistas del Estado, como consecuencia de esta competencia de las cooperativas forestales que no únicamente habían abaratado los costos, sino que estaban en condiciones de copar el mercado con viviendas prefabricadas construidas totalmente de madera. Los Grupos Económicos Provinciales(GEP), estructurados sobretodo alrededor de las Empresas constructoras monopolizaron en las provincias el gran negocio de las obras públicas(viviendas, caminos, canales de riego, etc.) constituyéndose en verdaderos poderes dentro de los Estados Provinciales, con una gran influencia económica y social.

Solamente en el período 1980-1994, se construyeron en Santiago del Estero 16.500 viviendas, con ganancias aproximadas de unos siete millones de dólares anuales para estos GEP. De allí que los denominados “hombres de paja” de las Empresas Constructoras ubicados en los poderosos Ministerios de Economía y Obras Públicas, advirtiendo esta competencia “desleal” de la cooperativas forestales urdieron una trama o confabulación contra el bosque santiagueño a través de una feroz campaña de desprestigio contra ellas y contra las propiedades de las maderas santiagueñas para la carpintería de obra.

Carlos Jensen Viano, sucesor civil del General Ochoa, en sorprendentes declaraciones “destapó la olla” y anunciaba, que conforme a los informes de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, muy controvertido por cierto, ”la madera de quebracho no servía o no se había demostrado que era apta para ser utilizada en carpintería de precisión”.

Fueron inútiles las voces esclarecidas que se alzaron para defender nuestros bosques. Como el caso de científicos de valía internacional como Casimiro Uhrin, experto alemán y profesor de Universidades del país y del extranjero. Fue el comienzo del fin de las cooperativas forestales luego atacadas por sus reales desórdenes, aunque exagerados, administrativos.

La provincia madre de ciudades, a mediados del ochenta, retornaba bajando la cabeza a la vieja política de destrucción forestal sin control alguno. Las cooperativas forestales aún existen en el corazón del bosque santiagueño. Sus modernas maquinarias casi abandonadas, ,son utilizadas para fabricar ataúdes, y los pobladores de los ex-Distritos Forestales y de toda la región del norte santiagueño esperan la instrumentación de nuevos planes que los saquen del atraso y de la miseria. Mientras tanto, como una gran sombra el mal de Chagas, el gran flagelo provincial, anida con forma de vinchuca en los ranchos. Uno de cada cuatro santiagueños padece de este mal endémico. Las viviendas de madera, para erradicar los ranchos, aún esperan su realización.

Algunas propuestas:

Los recientes datos referidos al aumento del desempleo, de la pobreza, de los hogares con necesidades básicas insatisfechas, las manifestaciones de protestas de los diversos sectores, son explicados por el gobierno y algunos economistas oficiales como el costo de la reconversión y del ajuste necesario en la economía nacional que ha tenido un gran crecimiento en los últimos años.

Una economía nacional que como hemos visto anteriormente obliga a privilegiar, dada la apertura de los mercados, la provi­sión del exterior de los insumos de la producción.- Esto ha traí­do aparejado un olvido de las regiones del país que podrían ha­cerlo.

Las economías regionales no pueden quedar expuestas al libre juego del mercado, que por otra parte, como hemos visto, no ex­iste y nunca existió.

Es de fundamental importancia, y la única forma de parar los estallidos sociales, fomentar un programa de desarrollo de las economías regionales, la gran ausente del debate nacional.

Para ello el Estado Nacional deberá invertir los fondos ne­cesarios, y si es necesario(evidentemente lo es) renegociando el pago de los intereses de la deuda externa, tal como lo han venido pregonando recientemente algunos obispos y el propio Papa al ca­lificarla de "injusta e inmoral".

El gobierno nacional debe asistir, con créditos subsidiados a la destruída actividad primaria de las provincias implementando sistemas de comercialización que impidan el despojo al produc­tor.

Es muy importante la radicación de las agro- industrias en los mismos lugares de producción de las materias primas, aumen­tando el valor agregado de las mismas.- La búsqueda en el mercado internacional y en el Mercosur de colocación de los productos re­gionales, etc.

Estas y otras medidas son fundamentales para salvar a las economías regionales y a las provincias rezagadas, "inviables", o en vías de franca extinción.

Notas:

1) Ferrer, Aldo: “Manual de Economia Argentina”,
2) Dargoltz, Raúl Eduardo: “Hacha y Quebracho. Historia Ecológica y Social de Santiago del Estero.”, cuarta edición corregida y aumentada, Santiago del Estero, 1998, Ediciones Conciencia y Nacional.
3) Ibid.
4) Olmos Castro, Amalio: “El trabajo”, Santiago del Estero, 1942.
5) Bazan, Armando Raúl, “ El Noroeste y la Argentina Contemporánea”( 1953-1992), Editorial Plus Ultra, Buenos Aires, 1992.
6) Dargoltz, Raul E.: “ La Alianza Anglo Porteña. Historia de la destrucción de una provincia”, Ediciones del Mar Dulce, Buenos Aires, 1983.
7) Ibid.
8) Ibid.
9) Dargoltz, Raul: “Hacha y Quebracho. La Confabulación contra el bosque Santiagueño”, Ediciones El Liberal, Santiago del Estero, 1988.
10) Dargoltz Raul, "Santiago del Estero. El Drama de Una Provin­cia", op.cit..

[1] El autor es Magister de Estudios Sociales Para América Latina. Profesor de Historia Social Regional de la Univ. Nacional de Santiago del Estero e investigador del Conicet.

Aportado por: Revista Trabajo y Sociedad, Indagaciones sobre el empleo, la cultura y las prácticas políticas en sociedades segmentadas.

http://www.geocities.com/trabajoysociedad/

LA FORESTAL

Para que no haya hombres sin tierra ni tierra sin hombres 
Por María de Estrada

En Santiago del Estero, al igual que en muchos otros lugares de América Latina, la lucha por la tierra lleva más de 500 años de historia. Así lo reconocen hoy los campesinos que allí viven, que allí luchan, quienes distinguen dentro de este proceso tres claras etapas.

La primera se inicia con la conquista española, que destruyó la organización de la producción existente, principalmente mediante el ataque y dominación de los pueblos originarios y su utilización, mediante la mita, ecomienda y yanaconazgo, como mano de obra para el centro minero de Potosí, por ese entonces una de las áreas más pobladas y dinámicas del mundo. Al Noroeste argentino (NOA), y dentro de éste a la provincia de Santiago del Estero, se le asignó la “función de abastecedora de recursos agrícola-ganaderos y humanos, como periferia de Potosí.” 1

Durante este período colonial se reorganizó el espacio de acuerdo a los intereses económicos y políticos de los invasores. La fundación de núcleos urbanos (Santiago del Estero fue el primero en 1553) permitió no sólo la apropiación de las tierras aledañas por parte de los blancos, y la defensa de la frontera frente a los indios, sino además articular un sistema de caminos que permitiera el aprovisionamiento de la fuente minera, base de la economía mercanitilista europea.

La segunda etapa que distinguen los campesinos comienza en el siglo XX. El espacio argentino es organizado ahora en torno a la región pampeana, de acuerdo a la inserción del país en la División Internacional del Trabajo como proveedora de granos y carne, principalmente a la potencia del momento, Inglaterra, que llevaba a cabo la Revolución Industrial.

La expansión del ferrocarril, que en esta provincia llegó en 1870, fue la herramienta por excelencia para incorporar a estos espacios al modelo productivo, manteniendo su carácter de periferia, y haciendo posible así, sostener la hegemonía de las fértiles llanuras pampeanas. El trazado del ferrocarril re-configuró el territorio santiagueño, aislando antiguas poblaciones de origen quechua cuyo modo de producción combinaba la explotación equilibrada del bosque con la ganadería de subsistencia. Centrado en una especialización económica basada en la depredación forestal, ciento cincuenta millones de quebrachos colorados fueron destruidos en esta provincia en algo más de 50 años. “Entre 1806 y 1915 Santiago del Estero produjo 20.700.000 durmientes de quebracho, con lo que se construyeron 1600 kilómetros de vías férreas, pero que simultáneamente implicó la degradación de 3/4 partes de los bosques de la provincia”

En su rol de “periferia de incorporación temprana”2, Santiago del estero, al igual que Chaco, proveyó las maderas duras necesarias tanto para el tendido del ferrocarril, como para los alambrados, cercos, corrales, etc. Como afirma Morello “en el interior de países dependientes las regiones centrales destinadas a producción agrícola para exportación están sujetas a un manejo conservador, que es subsidiado en función de la explotación irrestricta de otros recursos naturales complementarios en espacios periféricos”.3

Dentro de este mismo modelo, y basándose también en la explotación del quebracho, a comienzos de siglo se instala allí la empresa británica “La Forestal”, destinada a la fábrica de extracto de tanino, insumo básico para el curtido e impermeabilización del cuero. El poder de esta empresa, que compró 472.000 hectáreas forestales, derechos sobre otras 197.000 has. Fiscales y 170 km. de vías férreas fue tal que llegó a constituir su propia flota y puertos fluviales expandiéndose hasta poseer 2.266.175 hectáreas; emitiría su propio dinero para pagar los salarios de los obreros, válido sólo en su territorio.4 Pero no se trataba solamente de la depredación de los bosques naturales, esto mismo se reprodujo en la fuerza de trabajo. En una de las principales fábricas, el 45% de los obreros tenían tuberculosis y el 90% sífilis. Hubo localidades donde la cuarta parte de la población mayor de 11 años no sobrepasaba los 35. 5

Este modelo productivo, que coexistía con explotaciones campesinas de subsistencia. Para 1937 un tercio de las explotaciones eran minifundios de menos de 25 has. con mano de obra casi exclusivamente familiar, que debía combinar esta actividad con la venta de su fuerza de trabajo a las empresas quebracheras como “hachadores”. Sumergida ampliamente en la pobreza, esta provincia se convirtió en uno de los principales centros expulsores de mano de obra que se dirigía hacia Buenos Aires en mayor medida, en el marco del modelo de industrialización sustitutiva de importaciones.

En la década del 50 la mayoría de las fábricas de extracto existentes fueron cerradas por el reemplazo del tanino por el extracto de Mimosa, especie producida por la misma empresa “la Forestal” en el Sur de África. Esto produjo un proceso de “recampecinización” que queda evidenciado en el Censo Nacional Agropecuario de 1960, donde el 63% de las explotaciones tenía menos de 25 has. y el 71% de la mano de obra utilizada era familiar.

Pero el rol de periferia de la región pampeana continuó signando la organización del espacio en este territorio. Durante los 70 el ciclo favorable en la ganadería papmpeana conllevaría la expansión de la frontera agropecuaria hacia esta región. Los cultivos de porotos y de soja destinados a la exportación son realizados ahora en Santiago del Estero fundamentalmente por empresas no residentes en la zona caracterizadas por el uso intensivo de capital.

Esto implicaría dos procesos: por un lado la concentración de la tierra en manos de quienes estaban en condiciones de incorporarse a este modelo productivo, es decir en su mayoría empresas foráneas que contaban con el capital suficiente. En forma simultánea y como contrapartida, un gran número de pequeños productores, con economías de subsistencia, que si bien representan el 69% del total, sólo tienen el 1,15% de la superficie.

La lucha entre estos dos modelos productivos, que implican diferencias en cuanto relaciones de producción, utilización de insumos y tecnología, usos del suelo, articulación con el mercado, etc., también se tradujo en una lucha concreta por apropiarse del espacio. Durante la dictadura militar comienza un proceso de “exclusión silenciosa”; se trata de empresas que se presentan como dueñas de tierras ocupadas por campesinos, que si bien no poseen título de propiedad, llevan allí generaciones trabajando la tierra. Éstas presentan escrituras avaladas desde Buenos Aires o Santa Fe y desalojan a los campesinos que viven allí mediante el uso de la fuerza pública y topadoras que destruyen ranchos y alambrados.

La falta de organización de los productores santiagueños en concordancia con el alto nivel de represión facilitaron este proceso, pese a que la ley garantiza la propiedad de la tierra para quien la ocupe por 20 años o más y manifiesta “ánimo de dueño” de la misma.

El retorno a la democracia en 1983 no implicó una modificación de esta situación; con ésta retorno el juarismo, icono del regionalismo en esta provincia. Carlos Antonio Juárez, junto a su esposa “Nina”, en el poder desde 1949, es un fiel representante del patrón político local que se repite en gran parte del interior argentino. Caracterizándose por su fuerte verticalidad y la represión sistemática de las libertades civiles y políticas, así como el control de los medios de comunicación locales, actúa como “caudillo”, como “patrón” de este espacio al que considera su feudo. Mediante acuerdos de poder con el gobierno nacional, una fuerte red de clientelismo, el control de la mayoría de los juzgados y la “alineación automática” entre la gobernación y la legislatura provincial, en una provincia donde el 58% de los ocupados trabaja para el estado provincial 6, el juarismo perpetúa el modelo de pobreza, indigencia y marginalidad que le permite reproducirse y perpetuarse. Y las topadoras seguían pasando, y los campesinos teniendo que abandonar sus tierras.

En 1986 se produce un quiebre, cuando 1500 campesinos se movilizan en lo que se llamó “el grito de los Juríes”; es en esta localidad donde tres años más tarde se reunirían representantes de organizaciones campesinas locales.

Finalmente, el 4 de agosto de 1990 se constituye formalmente el movimiento de Campesinos de Santiago del Estero (MOCASE). Entre sus principales objetivos se encuentra la lucha por la tenencia de la tierra y el mejoramiento de las condiciones de vida de las familias campesinas. El primer punto se lleva a cabo principalmente en el ámbito judicial, buscando que no haya más desalojos de campesinos, mientras que el segundo implica una compleja labor que se amplía a medida que los propios campesinos van tomando conciencia de las causas de su situación, de la similitud con los problemas de campesinos de otros lugares, etc…

A principios de esta década se producirá un cambio fundamental en el modelo productivo santiagueño, impulsado tanto por la demanda a nivel mundial como por condiciones propias del país. La soja transgénica (Soja RR comienza a invadir el país. El aumento del precio de esta oleaginosa, que pasa de U$D 165 en 1999 a U$D 222 a mediados del 2003, resulta explosivo si se considera la devaluación de la moneda nacional, que implicó así un aumento del 290% para el precio de este cultivo.

El factor fundamental para que la “sojización” del país haya sido posible, fue la incorporación de los paquetes tecnológicos asociados a esta producción e impulsados por grandes multinacionales como Monsanto o Cargill. La utilización de semillas modificadas genéticamente, fertilizantes y herbicidas permite integrar casi cualquier suelo al cultivo de soja, borrando la frontera natural de estos cultivos. “A nivel nacional esto ha posibilitado que, mientras la superficie sembrada con soja pasa de 5,8 millones de has. En 1993/4 a 12,6 millones en el 2002/3 (variación del 118%), la cosecha pase de 11 millones de toneladas a 35 (variación del 199%) en igual período”. 7

Así, la lucha por el espacio se recrudece en Santiago del Estero, ahora con testaferros que buscan apropiarse de las tierras para sembrar soja y exportarla. “El avance sobre las tierras de los campesinos es brutal y simple. Un testaferro, por lo general santafesino o cordobés, soborna a un habitante de algún pueblo cercano. Este figura cediéndole la “posesión de hecho” del monte, posesión que no es necesario demostrar ya que los jueces no son justos. Luego llega el alambrado, que atrapa escuelas, caminos y cementerios. Y la matanza se concreta. Las topadoras “limpian” el terreno y los cazadores matan a los animales que intentan escapar. Contra las familias largan bandas de hasta 25 matones armados.” 8

Pero el MOCASE ha ido fortaleciendo su organización y se ha convertido en un referente de lucha para muchos de los movimientos sociales del país. Ante un modelo de producción basado en la compra de insumos extranjeros, utilización de transgénicos y agrotóxicos, tecnología que reemplaza la mano de obra y la degradación de los suelos para la exportación, reivindican la necesidad de llevar a cabo una reforma agraria que permita organizar este espacio desde bases totalmente distintas.

Reinaldo, miembro del MOCASE, comienza por explicar cuales son sus términos generales: “Nosotros consideramos la reforma agraria como un respeto por la forma de vida y tenencia de la tierra de los campesinos. La reforma al estilo mexicano o chileno con reconocimiento por familia de una parcela a nosotros no nos sirve, porque tenemos la influencia de la herencia cultural aborigen, donde las propiedades son comunitarias. No hay una visión de decir “esta es mi parcela”, los parajes son de todos, y si vos sos de ahí vas a hacer tu potrero o tu represa en cualquier lugar, porque es de todos. Es mucho más adecuado a nuestro planteo de reforma agraria el reconocimiento no tanto de la parcela sino del territorio. Nosotros hablamos de territorialidad, cada comunidad tiene un territorio donde desarrolla su vida.”9

De forma similar al zapatismo en México o el Movimiento de los Sin Tierra (MST) en Brasil, la estructura política del MOCASE está sustentada en las bases, en dirigentes surgidos de las mismas comunidades campesinas. Carlos Luna, actual presidente del movimiento, relata: "Partimos de una forma horizontal, democrática, de hacer política. No hay caudillos o líderes. Las comunidades campesinas son las que trabajan y deciden. Todo se discute en las comisiones y se lleva a la práctica a través de delegados". La estructura interna del Mocase está conformada por tres niveles: comisiones de base, centrales campesinas y cooperativas y una comisión directiva, donde los delegados consensúan las distintas posiciones hasta lograr decisiones satisfactorias para todos.10 La ausencia estatal en la zona ha impulsado modelos autogestivos en diferentes frentes. A la organización comunitaria, la creación de cooperativas productivas y la puesta en funcionamiento de radios locales hay que agregar el proyecto de la Escuela secundaria politécnica en un pueblo a 50 Km. de la capital provincial y de la creación de la Universidad Campesina. Esto último constituye un eje fundamental si se tiene en cuenta la importancia de la educación como herramienta de emancipación en los distintos movimientos sociales de América Latina.

Se trata de 9000 familias campesinas que integran alguna de las trece organizaciones distribuidas a lo largo y a lo ancho del territorio provincial. Forman parte de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones Campesinas (CLOC) y de Vía Campesina, organización a nivel mundial. Es quizás esta combinación entre su lucha cotidiana y la participación en niveles superiores - el intercambio constante con campesinos del MST y de muchos otros países, su integración al Foro Social Mundial, a la Cumbre de los Pueblos y a gran parte de este proceso que se está gestando en Latinoamérica y en todo el mundo en general como espacio de construcción de alternativas ante un modelo que se trata de imponer como único - lo que los ha convertido en un modelo de organización para gran parte de la sociedad. Son conscientes hoy de que la lucha porque no los expulsen de su tierra es parte de la misma lucha por la reforma agraria, por la soberanía alimentaria y por la construcción de otro modelo de país:

¨La Soberanía Alimentaria pasa por el derecho a producir y comer lo que queremos, este es un derecho avasallado (...). Sabemos que tenemos un rol, una responsabilidad, el producir alimentos para que los compañeros de la ciudad se alimenten sanamente.¨ Como resultado del exportar para crecer y el producir para exportar, la Argentina, país de hambre y miseria, agota sus suelos, envenena montes y niños, usando la tierra para alimentar el ganado extranjero y la sobra de este festín se utiliza en planes solidarios, alimentos de moda y las ganancias económicas que decaen en pocas manos.”11

En una de las provincias con mayor hacinamiento habitacional del país, donde el 38,2% de la gente vive sin satisfacer las necesidades básicas, cifra que sube estrepitosamente a un 53,7 % para los hogares rurales y el 40,9% de las viviendas carece de agua corriente, este Movimiento se está organizando a una escala mayor, comprendiendo la unicidad del conflicto con los sectores urbanos. Reinaldo, del pueblo de Quimilí, explica:

“Estamos impulsando con el MTD Aníbal Verón, una organización urbana, para ir construyendo un “movimiento sin tierra”, una vuelta al campo masiva. La gente se va a venir caóticamente, cagada de hambre (...) Los territorios sin población los ocupa el capitalismo anónimo. Buenos Aires y su conurbano tiene 15 millones de habitantes y Córdoba 3 millones de habitantes ¿Como puede? Este es un país que podría distribuir más de 100 millones de habitantes, con un campo cuidado en lo ecológico y ciudades sanas de 30 o 40 mil habitantes. Con un esquema de distribución territorial mucho más sustentable y sano. Pero en principio pensemos la cuestión básica de comer, queremos un pueblo que produzca su comida, que no la este mendigando.” 12

De esta forma el MOCASE busca exceder el espacio rural, articular su identidad campesina con otros sectores de la sociedad que padecen, desde otros contextos, las consecuencias del modelo de acumulación vigente.

Primero como periferia del Alto Perú, más tarde de una Argentina centrada en la región pampeana, Santiago del Estero, al igual que muchas de las provincias del interior, lejos de haber sido dejada a su suerte, ha sido expoliada para que esos modelos pudieran ser puestos en práctica. Pero dentro de este espacio se reproduce esta misma lógica, un pequeño sector ligado al poder provincial o proveniente de otras regiones, que busca imponer un modelo basado en grandes explotaciones que se vinculan con el mercado externo, con insumos importados y tecnología que reemplaza la mano de obra, generador de gran deterioro para el medio ambiente; del otro lado los campesinos, mayormente con producciones de subsistencia, con una organización del espacio no basada en la propiedad privada de las parcelas sino en el uso comunitario del territorio; sin títulos de propiedad, pero con historias de generaciones ligadas a esas tierras, a esos montes.

Aquí, en Santiago del Estero, la lucha por el espacio es directa, es explícita…son las topadoras tumbando ranchos contra los campesinos. Después de muchos años de que esto sucediera sin que si hiciera algo al respecto, la gente comenzó a organizarse. Primero en torno a la Ley Veinteñal en el ámbito judicial, pero más tarde ampliando el reclamo, complejizándolo, lo que los llevó a articularse con otros movimientos campesinos del país y de América Latina. En la actualidad, el MOCASE se encuentra en la búsqueda de expandir su accionar y coordinarlo con otros movimientos -estudiantiles, de desocupados, de trabajadores – que compartan no sólo el modo de entender el conflicto, sino también la necesidad de articularse de una manera alternativa para construir otra realidad.

Notas

1. Gejo, O. y Liberali, A.: “Fases de desarrollo en la Argentina. Asignación de recursos y procesos poblacionales”. Bs. As, 1999.
2. Gejo, O y Liberali, A.: “Las economías regionales bajo la lupa demográfica.” En Benítez, Liberali, Gejo: “Estructura económica y comercio mundial”. Ed. Pharos, Bs. As, 1992.
3. Morello, Jorge: “Manejo integrado de recursos naturales”. En Brailovsky, A.: Introducción al estudio de los recursos naturales, EUDEBA, 1987.
4. Brailovsky, Antonio y Foguelman, Dina: “Memoria Verde. Historia ecológica de Argentina”. Ed. Sudamericana, Buenos Aires, 1992.
5. Álvarez, Antenor: “Riqueza forestal de Santiago del Estero”. Santiago del Estero, 1916.
6. Barbetta, Pablo N. y Lapegna, Pablo.: “No hay hombres sin tierra ni tierra sin hombres: luchas campesinas, ciudadanía y globalización en Argentina y Paraguay”. En Giarracca, Norma y Levy, Bettina (comp.): “Ruralidades latinoamericanas. Identidades y luchas Sociales”CLACSO, Buenos Aires, 2004.
7- Reynoso, Lisandro: Movimiento Campesino de Santiago del Estero: “Tierra y Reforma Agraria” . En www.rebelion.org
8- Ídem anterior.
9. Ídem anterior
10. Le Monde Diplomatique. “ Movimiento campesino de Santiago del Estero. La tierra es nuestra »
11. Grupos de Reflexión Rural. “Argentina: La lucha por la soberanía alimentaria”. En www.rebelion.org
12. Reynoso, Lisandro: Movimiento Campesino de Santiago del Estero: “Tierra y Reforma Agraria”. En 

LA FORESTAL

En los caminos vacíos de La Forestal
Por Osvaldo Bayer

Salimos a buscar el año ‘21 en sus recuerdos y lo encontramos en su realidad. Hemos recorrido el norte santafesino con el dolor y la ironía que deja la comprobación que el año 1921 vale para el 2001, ochenta años después. Se cumplen ochenta años de las sangrientas huelgas obreras de La Forestal. Ojalá que en todo colegio secundario los docentes y alumnos se pregunten el porqué. El porqué de tanta crueldad contra los obreros, de tanta obsecuencia de los políticos de turno para con el poder económico en tiempos de democracia, el porqué de tanto egoísmo criminal de la gigantescas fábricas de tanino.
La Forestal es el ejemplo más claro de la explotación capitalista de un lugar y su método egoísta que finalmente termina en ser la más absoluta depredación. Compra miles de hectáreas de quebrachales, construye las fábricas de tanino, exporta millones de toneladas y, cuando la riqueza natural se termina, se va llevándose hasta los bulones. Deja nada más que tierra arrasada, abandono, miseria, tristeza, decepción. La mejor muestra está en los pueblos abandonados que dejó y que van siendo reconstruidos lentamente por los hijos de los explotados.
La primera pregunta es: ¿qué hicieron los gobiernos argentinos con sus partidos “nacionales” y las dictaduras militares que tocaban el clarín antes de sus proclamas contra los “enemigos de la patria”. El capital inglés tuvo siempre un sueño de hadas; nadie lo molestó, sólo se preocupó de enviar las divisas con gusto a sangre y quebracho directamente a Londres. Es una caricatura perfecta de aquello que el capital viene a ayudar a los pueblos subdesarrollados. Fue el mismo esquema del petróleo en tantas latitudes de los países de la colonia y la dependencia.
Eso sí, cuando los obreros de los bosques y los caminos reaccionaron por su dignidad, vino el garrotazo, la celda, la humillación, la muerte. Basta leer esta denuncia en la legislatura santafesina, llevada a cabo por el diputado Salvadores, en 1921. Habla del “martirio del dirigente obrero anarquista Teófilo Lafuente”. Para muestra basta un botón. Un historia eterna de la policía y de la Gendarmería argentina. Teófilo Lafuente, denunció el legislador, fue conducido desde Vera hasta Villa Guillermina por el sargento Julio Luna. Desde la estación hasta la comisaría fue llevado al trote, a punta de sable, mientras algunos gendarmes descargaban sobre sus espaldas una verdadera lluvia de golpes con los sables y los winchesters. En la policía, Goñi sometió a este obrero lleno de entereza a suplicios verdaderamente brutales. Con intermitencias breves se le aplicaban terribles palizas en las que se emplearon frecuentemente las carabinas por el caño, esgrimiéndolas como garrotes. Los intervalos entre paliza y paliza debían ser soportados por la víctima cumpliendo severísimos plantones con la cara vuelta a la pared y colocado siempre sobre un cajón o una silla para que los demás compañeros del infortunado pudieran observar quién era el martirizado, invariablemente se le anunciaba que el plantón había terminado con una bofetada a la que seguía una lluvia de golpes y puntapiés. Frecuentemente se lo invitaba a declarar contra sí mismo y contra sus compañeros y su firme respuesta: “no tengo nada que decir” era recibida con nuevos golpes. Pero no era suficiente, señores diputados, este suplicio brutal; era necesario para saciar la crueldad y los instintos verdaderamente feroces de los verdugos, unir al martirio de la carne el tormento del ultraje infamante, para aprobar la altivez y la hombría de este modesto obrero. Colocáronlo sobre una silla y se ordenó a los demás detenidos, 40 o 50 hombres que desfilaran uno poruno delante del martirizado y lo escupieran en la cara. Después se siguió apaleando todavía a Lafuente hasta que su resistencia física fue vencida y cayó de boca en la puerta del calabozo siendo empujado a puntapiés hacia al interior. Fue cuando el comisario Goñi ordenó a un teniente de la Gendarmería que por la noche condujera la víctima al monte y cumpliera “su deber”. El prólogo de la desaparición de personas que aplicarían medio siglo después los militares argentinos.
Pero claro, esto parece una crónica más de la represión brutal que sufrieron en todos los gobiernos los obreros luchadores por los derechos de los hombres y mujeres del trabajo. No, lo más increíble y sorprendente fue que el gobernador radical de Santa Fe, Enrique Mosca, dicta una ley donde crea la Gendarmería volante para actuar en las tierras de La Forestal aceptando para su equipamiento, y los gastos que demande el escuadrón, la donación de la propia empresa de un fondo para esos fines represivos.
Es una desvergonzada intervención del gobierno elegido por el pueblo para reprimir al pueblo. Es interesante, además, leer en los documentos de la Legislatura santafesina que a “los comisarios de los pueblos de La Forestal, el gobierno radical les asigna un sueldo mensual de 150 pesos, pero La Forestal les pasa oficialmente una subvención mensual de 450 pesos mensuales y una partida de 70 pesos para forrajes. La empresa británica, como si fuera poco, les da a los jefes policiales: casa habitación, luz, leña, caballos y armas. En los almacenes de La Forestal los uniformados podían adquirir lo que quisieran a precios muy ventajosos”.
Después nos preguntamos de dónde nacen los defectos de nuestra democracia. Estos antecedentes nunca fueron revisados por la Legislatura ni por el gobierno nacional de Hipólito Yrigoyen que justo seguía gobernando después de los fusilamientos de la Patagonia y de la bestial represión de la Semana Trágica.
Se cumplen ochenta años de las huelgas de La Forestal. Otro de los hechos ignorados por la historia oficial. Fue el digno Gastón Gori quien con su libro La Forestal dejó todo al desnudo. Y Gori es seguido hoy por historiadores jóvenes como César Ramírez y David Quarin quienes van descascarando el muro de silencio que acompañó a las depredaciones de La Forestal y la indiferencia de los gobiernos provinciales y nacionales.
Si comenzáramos a analizar la conducta de los monopolios, el método de las grandes empresas y la política del último cuarto de siglo nos encontraríamos con una gangrena que carcome nuestra democracia. Aunque tengamos presos en coquetas casas de fin de semana a alguno de los inspiradores y seguidores de esta política de oprobio, habría que revisar las relaciones globalizadas de los que aceptan los dictados del capital cuando amenazan retirarse del país que explotan.
Dejamos los caminos vacíos de La Forestal. Duele la burla. En casi todas las ciudades santafesinas hay una calle con el nombre de Enrique Mosca, el que dio una guardia uniformada a la empresa para que ningún obrero osara luchar por sus derechos. En cambio, en ningún lado se lee ni siquiera una placa en recuerdo a Teófilo Lafuente, el digno luchador por los derechos humanos en esa tierra rojiza.

Fuente: http://ar.geocities.com/veaylea2000

sábado, 27 de agosto de 2011

viernes, 26 de agosto de 2011

LA SOCIEDAD PATRIARCAL

El enfrentamiento entre opuestos cómo garantía de supervivencia del sistema patriarcal-autoritario.


Casi todos los partidos han comprendido que para seguir existiendo les interesa que el partido opuesto no pierda fuerza; lo mismo cabe decir de la gran política. Una creación nueva, en especial, como el nuevo Reich, precisa más de enemigos que de amigos: sólo se siente necesario y sólo llega a ser necesario, frente a su antítesis. Friedrich Nietzsche. (1)
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La política es el arte de engañar a los hombres. d'Alembert.


La única forma de conseguir mantener unas estructuras autoritarias de poder (económicas, jurídicas, militares, policiales, intelectuales…), en una sociedad dada, es gracias a un continuo y perpetuo enfrentamiento (o a la escenificación del mismo) entre dos opuestos, con independencia de quién ejerza el poder en cada momento y de su signo ideológico. Igualmente, la única manera de fortalecer tales estructuras es mediante el enconamiento de dicho enfrentamiento.
Esto es lógico, pues, mientras subsista el enfrentamiento, la existencia de relaciones de poder de dominación-sometimiento serán necesarias, y cuanto más dure o más intenso se haga, más se esforzará el dominador por someter al dominado y, con ello, más se perfeccionará el sistema.
Por esto, se podría decir que el verdadero poder (que dista mucho de ser el llamado poder político) no tiene ni más ni menos interés en que un partido u otro sea el que alcance el gobierno, sino en que el enfrentamiento subsista y, con ello, el modelo de sociedad de estructuras autoritarias que a él le interesa. Una sociedad a la que podríamos denominar patriarcal-autoritaria.
El interés en el mantenimiento y fortalecimiento de este tipo de sociedad de estructuras autoritarias (de dominación-sometimiento) se debe a la necesidad que tiene el poder de movilizar a amplias masas poblacionales en un mismo objetivo: la producción por encima del desarrollo personal de los individuos; conseguir que los seres humanos vivan para trabajar y no trabajen para vivir; en otras palabras, conseguir mantenerles en la esclavitud. Todo lo anterior sólo puede llevarse a cabo a través de un modelo de sociedad jerarquizada, con estructuras autoritarias de poder que propicien un “juego social” encaminado a la productividad, por encima del desarrollo personal de los individuos.
El objetivo de esta reflexión no es tanto analizar cómo estas estructuras de poder consiguen dirigir al hombre hacia el productivismo o esclavismo (2), sino demostrar cómo se fortalecen y se renuevan, a través del enfrentamiento entre opuestos, para lo cual veremos varios ejemplos.
Antes de la Revolución de Octubre de 1917, los zares, durante siglos, ejercieron el poder político en Rusia, perfeccionando una sociedad de estructuras autoritarias, gracias al continuo enfrentamiento que tuvieron que librar contra enemigos externos (otros países) e internos (clases ascendentes como la burguesía), un enfrentamiento que además sirvió para movilizar a amplias masas poblacionales en la defensa inconsciente de dicho modelo de sociedad. Con la llegada al poder de los bolcheviques y la necesidad de éstos de defender a la naciente Revolución, tanto de enemigos externos (países capitalistas y fascistas) como internos (fuerzas pro-zaristas financiadas por la antigua aristocracia y por varias potencias extranjeras), se dio una vuelta de tuerca más en el fortalecimiento de las estructuras autoritarias de poder (dominación-sometimiento). Primero La Guerra civil en Rusia, después la Segunda Guerra Mundial y, por último, el largo periodo que duró la Guerra Fría fueron los pasos seguidos para perfeccionar una sociedad de estructuras autoritarias, que hicieron que Rusia, en apenas 7 décadas, pasara de ser una sociedad casi medieval a una de las sociedades más industrializadas del mundo.
En general, todos los procesos revolucionarios idealistas han sido de gran utilidad para implicar a amplias masas poblacionales en la defensa de estructuras autoritarias de poder. Unas masas que, de otro modo (es decir, si no hubieran estado dominados por fuertes ideales), jamás hubieran pensado en implicarse, voluntariamente, en la defensa de estructuras de dominación, las cuales, como ya he señalado, provocan, por su propia naturaleza, un “juego social” que conduce, invariablemente, al productivismo.
Otros ejemplos son los casos de Palestina o el pueblo saharaui, históricamente pueblos nómadas y libres que, gracias a la táctica del enfrentamiento con un opuesto, han llegado a ser domesticados hasta tal punto, que se ha conseguido que la práctica totalidad de sus miembros llegue a reclamar como necesaria la creación de Estados similares a los de sus enemigos, es decir, Estados de estructuras autoritarias de poder. De este modo, independientemente del triunfo de Marruecos o del Frente Polisario; de Israel o de Palestina, el triunfo ha sido y será del modelo de sociedad patriarcal de estructuras autoritarias, al conseguir que sean los propios sometidos los que exijan sus cadenas; un modelo que pondrá en práctica el vencedor, con independencia de quién sea.
El actual conflicto que vive Libia podría encuadrarse en todo este juego de renovación y fortalecimiento de las estructuras patriarcales autoritarias, a través del enfrentamiento entre opuestos. En un primer momento, la llegada al poder de Gadafi supuso, como en la URSS, un paso revolucionario en el fortalecimiento de las anteriores estructuras de dominación-sometimiento, implicando a la gran mayoría de los habitantes libios, que hasta entonces practicaban un modo de vida nómada y tribal, en un mismo objetivo, la construcción de un Estado de estructuras autoritarias, con la excusa de defenderse frente a los enemigos externos e internos. Estas estructuras, junto a la excusa de la protección del nuevo régimen, hicieron que Libia diera un paso revolucionario para la transformación del país en una sociedad eminentemente productivista. El enfrentamiento armado que vive Libia en la actualidad (año 2011) entre el gobierno de Gadafi y opositores pro-occidentales, independientemente del resultado final, tiene un mismo objetivo: movilizar a amplias masas poblacionales en la defensa de un modelo de sociedad con estructuras autoritarias, pues en el caso de ganar el actual gobierno será necesario un fortalecimiento de las estructuras de dominación, con la excusa de contener al enemigo; y en el caso de ganar los opositores, éstos reforzarán todavía más tales estructuras, con la excusa de consolidar el nuevo régimen frente a los defensores del antiguo. Todo ello, como ya sucedió con la llegada de Gadafi al gobierno, repercutirá también directamente en un progresivo aumento del productivismo o esclavismo de los individuos.
En el caso de los estados capitalistas actuales sucede algo parecido. Al poder no le importa ser odiado, sino todo lo contrario, en cierta medida lo necesita, de tal forma que en muchas ocasiones, y utilizando sus propios medios de comunicación no es extraño que haga publicidad de sus propias maldades (brutalidad policial, corrupción política, voracidad de los mercados o incluso en algunas ocasiones ponga al descubierto, intencionadamente, la perversidad de sus dirigentes) (3), todo con el fin de provocar una reacción entre las masas, para que siempre exista uno o varios grupos sociales enfrentados a él y, gracias a los cuales, pueda justificar sus estructuras autoritarias de poder. En este sentido, los llamados grupos terroristas han sido el ejemplo más extremo de la gran ayuda que unos supuestos opositores han prestado a los estados capitalistas modernos, para la justificación de tales estructuras de poder.
Pero estas estructuras de poder, como ya he dicho, necesitan ser renovadas y fortalecidas periódicamente, en todos los estados, sin importar el signo ideológico del gobierno de turno, por eso no es extraño que se permita, en determinados momentos, la llegada al gobierno de un determinado país a la oposición más recalcitrante (o al menos a parte de sus reivindicaciones), de tal forma que las viejas estructuras autoritarias de poder (auténtico poder, muy por encima del político o ideológico) se refuercen para proteger al nuevo gobernante. La ilusión del cambio serviría para implicar nuevamente a los sometidos en la defensa de estructuras de sometimiento.
En este sentido el 15-M o movimiento de los indignados, impulsado de forma descarada por personajes estrechamente vinculados con las actuales estructuras de poder (Stephane Hessel, Eduard Punset o Baltasar Garzón), tiene el objetivo de escenificar un enfrentamiento con el actual régimen (antiguo régimen), de tal forma que una vez alcanzados sus objetivos (nuevo régimen), las estructuras autoritarias de dominación-sometimiento sirvan para proteger lo nuevo frente a lo viejo. Es decir, el cambio supondría una renovación y un fortalecimiento de las estructuras de dominación de siempre, que, con la excusa de proteger lo nuevo frente a lo viejo, cobrarían nuevos bríos. La clásica estrategia gatopardista de cambiar algo para que todo siga igual alcanzaría aquí su máxima expresión.
En resumen, la sociedad patriarcal autoritaria y sus estructuras de poder (dominación-sometimiento) necesitan del continuo enfrentamiento entre opuestos (independientemente del resultado), para renovarse y fortalecerse, pues de extinguirse este enfrentamiento, dichas estructuras de poder (verdadero poder) no tendrían razón de ser, al no ser consideradas como necesarias entre los individuos. Unas estructuras de poder sin las cuales sería imposible asegurar el productivismo o esclavismo.
Algunos historiadores (4) utilizan la figura de Espartaco y de su lucha contra Roma, como un ejemplo para explicar el modo en que funciona la estrategia del enfrentamiento, como método para mantener vivas las estructuras de poder de dominación-sometimiento, propias del sistema patriarcal, independientemente de quién resulte el vencedor.
Según estos historiadores, la lucha mantenida por Espartaco y su ejército de esclavos contra la Roma imperial, sirvió a ésta para justificar sus estructuras autoritarias (donde el ejército era uno de los principales protagonistas) y movilizar a la población de Roma en defensa de las mismas. Cuando Espartaco se dio cuenta de esto y de que si incluso él llegara a vencer algún día, sería necesario el mantenimiento de tales estructuras y, por lo tanto, el mantenimiento de una sociedad autoritaria, no libre, decidió huir de la lógica del enfrentamiento, lo cual provocó que llegara a su última batalla, en un estado de desmotivación total, que precipitaría su derrota y su muerte.
Entrar en el juego del enfrentamiento significa contribuir al fortalecimiento de estructuras autoritarias de poder (dominación-sometimiento) y, por lo tanto, asegurar la supervivencia del sistema patriarcal autoritario, independientemente de la excusa que se utilice para justificar dicho enfrentamiento y el posterior uso de tales estructuras de poder, pues lo importante no es quién o porqué se ejerce el poder, lo importante es que las estructuras de poder sigan siendo las mismas y el sistema (patriarcal-autoritario) sobreviva. El juego del enfrentamiento es ideal para someter a los seres humanos al productivismo (esclavismo), al verse éstos obligados a renunciar a su desarrollo como individuos, debido a la necesidad de defender continuamente un sistema de estructuras autoritarias para protegerse de un enemigo externo o interno (real o imaginario).
Se podría concluir que el juego del enfrentamiento siempre tiene el mismo resultado: la victoria de la sociedad patriarcal autoritaria y la esclavización de la inmensa mayoría del género humano.
¿Qué hacer entonces?
Mi función no es la de ideólogo ni la de moralista, por lo que no considero mi deber (es más, me parecería un alarde de prepotencia) aconsejar a nadie lo qué debe o no debe hacer y sobre cómo o de qué manera debe vivir, tan sólo soy un interprete de la realidad, que, según los conocimientos y los datos de los que dispone actualmente, trata de hacer un análisis lo más sincero y honesto posible, y compartirlo con todos aquellos a los que les pueda proporcionar una cierta utilidad, pues considero que el conocimiento de la verdad (o al menos su busqueda) es, sin duda alguna, una de las luchas que más sentido puede llegar a dar a la existencia de los seres humanos. En este sentido, me gustaría terminar con una frase de Voltaire, en la que reflexiona sobre la importancia que, según él, debemos dar a los políticos y a la política y sobre quiénes y qué es lo que realmente debemos valorar.



Los políticos y los conquistadores, que no han faltado en ninguna época, suelen ser ilustres malvados. El respeto se debe a los que dominan los espíritus por la fuerza de la verdad, no a los que los convierten en esclavos mediante la violencia; a los que comprenden el universo, no a los que lo desfiguran. Voltaire (5).



Notas

(1) F. Nietzsche, “El ocaso de los ídolos”, La moral como contranaturalaza, tesis 3.

(2) El “juego social” provocado por las estructuras autoritarias de poder (económicas, jurídicas, militares, policiales, intelectuales…), propias del sistema patriarcal, conducen indefectiblemente al productivismo, al colocar por encima del desarrollo personal de los individuos la supervivencia del sistema, frente a los peligros que supuestamente le amenazan y que nacen del continuo enfrentamiento entre opuestos. Es como si se nos dijera: “Sí, podés trabajar lo justo para vivir, pero es necesario que trabajés más, que produzcás más, pues de lo contrario, otros países nos superarán y nos devorarán”. Esta es la principal excusa sobre la que se legitima todo el orden social productivista de las sociedades patriarcales. Es decir, el productivismo es una consecuencia directa de la defensa llevada a cabo por el propio sistema frente a la oposición que lo amenaza.
Esta relación entre defensa de las estructuras autoritarias de poder (o del sistema patriarcal) y el productivismo (esclavismo) se puede apreciar con total nitidez en los grandes conflictos bélicos, donde los individuos, al verse impelidos a defender el sistema, frente a un enemigo que le amenazan, llevan a cabo un aumento de su productividad. Esto es lo que se conoce como economía de guerra.

(3) En este sentido debemos interpretar las filtraciones que el propio poder ha permitido (e incluso en algunas ocasiones realizado el mismo) sobre la intervención de los servicios secretos occidentales en los atentados de bandera falsa, atribuidos habitualmente a al-Qaeda, y que se han venido utilizando para justificar las invasiones militares de diversos países árabes. Tales filtraciones, junto a otras muchas, sobre diferentes "perversidades" cometidas por los dirigentes occidentales (invención de la existencia de armas de destrucción masiva en Irak, para justificar la invasión de dicho país; brutalidad en las prisiones de Guantánamo o Abu Ghraib; fraude farmacéutico de la gripe A), han tenido el objetivo de incrementar el odio de un determinado grupo hacia tales dirigentes, asi como su deseo de derrocarles, consolidando de esta forma una fuerte oposición con la que seguir justificando las estructuras autoritarias de poder.
La revelación (perfectamente dosíficada y controlada) de las "perversidades" cometidas por los dirigentes occidentales, podría llegar a tener también la función de justificar, un futuro cambio de gobernantes, e incluso un cambio de sistema político o económico (escenarios sobre los que se desarrolla el verdadero sistema), que conduciría nuevamente, en el momento que se considere oportuno (en función de las necesidades del poder), a una renovación y a un fortalecimiento de las estructuras autoritarias de poder (sistema patriarcal), con la excusa de salvaguardar el nuevo orden frente al viejo y a todas sus “perversidades”.

(4) Barry Strauss en “La guerra de Espartaco”, reinterpreta el significado histórico de la conocida como la rebelión de los esclavos. Por otro lado, la interpretación que aquí se hace sobre la causa de la derrota de Espartaco corresponde al filósofo español Félix Rodrigo Mora.

(5) Voltaire, “Cartas filosóficas y otros escritos”, Duodécima carta, Sobre el canciller Bacon.


jueves, 25 de agosto de 2011

EL ALBATROS A PEDAL




El albatros a pedal







Cuando el problema no es el verdadero problema

Este artículo se publicó originalmente en Cooking Ideas, un blog de Vodafone 

 El ingeniero Paul MacCready llegó a construir un aparato volador impulsado sólo por la fuerza de su piloto.
Su Gossamer Condor fue el primero aparato de este tipo. Y una versión posterior de este ingenio, el Gossamer Albatross, fue incluso capaz de cruzar el canal de La Mancha entre las costas de Francia y Reino Unido, una distancia de casi 36 km.
De este modo MacCready consiguió hacerse con dos Premios Kremer, algo parecido a los actuales X-Prize. Impulsados por el industrial Henry Kremer, en 1959 éste comprometió a entregar 50.000 libras a aquel que lograra construir un aparato de "propulsión humana" capaz de volar 1,6 km (una milla) haciendo la figura de ocho a una altura mínima de tres metros sobre el suelo. Después subió la cifra a 150.000 libras para el artífice de un vuelo en las mismas condiciones pero que lograra cruzar el Canal.
Aquel premio no encontró dueño durante casi 20 años, hasta que en 1977 MacCready se hizo con él. Todo ese tiempo sin ganador no era debido a la falta de competidores: permanentente decenas de participantes lo intentaron y fracasaron en el intento.
El desafío era enorme. Una persona tiene una mala relación entre peso y potencia. Es poco eficiente, pesado y apenas capaz de producir entre cuarto y medio CV de potencia durante unos pocos minutos. En comparación, un motor para coche, moto o barco, por ejemplo, con un peso inferior al de uno adulto entrega sin problemas incluso varios cientos de CV de potencia.
De modo que si en la industria aeronáutica la eficiencia es uno de los principales quebraderos de cabeza, en el caso de un avión propulsado por un ser humano este asunto era mucho más complejo.
Entonces no existía ningún aparato que cumpliera esos requisitos, ni por tanto experiencia previa ni literatura al respecto. Los equipos participantes se afanaban en construir un avión de esas características,
MacCready se dio cuenta de que todo el mundo trabajaba en resolver cómo construir ese tipo de avión partiendo de teorías y conjeturas, pero sin la base de las pruebas empíricas. Terminaban su avión y lo echaban a volar. Y unos pocos minutos después años de trabajo acababan estrellados contra el suelo. Incluso para aquellos que funcionaban el vuelo terminaba en apenas unos cientos de metros con el piloto exhausto.
De modo que el problema no era cómo construir ese tipo de avión, sino cómo adquirir los conocimientos y la experiencia para saber cómo construirlo. Los equipos que lo volvían a intentar debían comenzar de cero, dedicando otra vez mucho tiempo.
Paul MacCready se dio cuenta de que lo que había que resolver no era, de hecho, el vuelo de propulsión humana. El problema era el proceso en sí junto con la ciega persecución de un objetivo, pero sin una comprensión más profunda de cómo enfrentarse a desafíos muy difíciles. Planteó un nuevo problema que se propuso resolver: ¿cómo se puede construir un avión que pueda ser reconstruido en cuestión de horas y no de meses? Y así lo hizo. Construyó un avión con plástico, tubos de aluminio y alambre.
MacCready sufrió los mismos fracasos que los demás participantes y se enfrentó a los mismos problemas y dificultades. Pero él era capaz de reconstruir el avión en cuestión de horas o días, y no de meses o años. La curva de aprendizaje era mucho más rápida, y ese conocimiento adquirido con pruebas de campo constantes le permitiría enfrentarse al desafío de construir un avión capaz de ganar el premio Kremer. Algo que para él, entonces, no era ya un problema.

Choreado impunemente en:

http://www.microsiervos.com/archivo/mundoreal/cuando-problema-no-es-verdadero-problema.html

martes, 23 de agosto de 2011

CUENTITOS POR MAIL








AQUI VAN UNOS CHISTES PARA DESENTUMECER TANTA ATMOSFERA POLITICAMENTE BELICOSA.



La Doña ve que su esposo tiene raaaato pero mucho raaaaato viendo un papel. Y le pregunta
- ¿que es ese papel que miras tanto? Y el don le dice:
-  es nuestra acta de matrimonio. Y la esposa entusiasmada le dice:
- Ay mi amor, mi rey que lindo y eso ¿para que mi cielo♥♥????
- pa ver si trae fecha de vencimiento ¡¡¡la mierdaaaa ésta!!! 
----------------------------------------------------------------------------------------------------- Un ejecutivo, trabajando duro, sudando para ganarse la vida, ve a uno tirado en una hamaca, descansando sin hacer nada... El ejecutivo no aguanta más y le dice:
- ¿No sabes que la Pereza es uno de los Siete Pecados Capitales? Y el otro, sin moverse, relajado, le contesta:
- ¡¡La Envidia también…!! 
----------------------------------------------------------------------------------------------------  Mami, ¿que diferencia hay entre Puta y Loca?
-   Bueno hija, a la Loca le pasan mil cositas por la cabeza 
-    ¿y a la Puta?, 
-          le pasan mil cabezas por la cosita.
--------------------------------------------------------------------------------------------------- 
Estaba un gallego leyendo las noticias y había una que decía:  
ESTAN VIOLANDO LOS DERECHOS y pensó: ¡PUTA, Menos mal soy zurdo! 
--------------------------------------------------------------------------------------------------  Un  negro muere y va al cielo a recibir sus alas y pregunta:
¿Ahora soy un angel?
No seas estúpido negro... ¡¡¡Ahora eres un murciélago!!!
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Investigaciones médicas han revelado los efectos del alcohol y resulta que:
Vodka+Hielo = jode el riñón! 
Ron+Hielo = jode el hígado! 
Whisky+Hielo = jode el corazón! 
Ginebra+Hielo = jode el cerebro! 
Al parecer el hielo es el que jode todo.  Y tan inofensivo que se ve. 
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Cuando Leopoldito era pequeño quería ser “bailarín” y sus padres no lo dejaron porque eso era para  Putos. Luego quiso ser “estilista-peluquero” y tampoco lo dejaron porque eso era para   putos.   Luego quiso ser “diseñador de modas” y tampoco lo dejaron porque eso era para putos. 
Ahora Leopoldito creció...   ¡¡¡¡es puto y no sabe hacer  nada!!!!
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Un  borracho está orinando en la calle y pasa una señora y dice:
- Qué horror, qué bestia, qué monstruo… y el borracho le contesta:
- Pase tranquila... que lo tengo agarrado 
por el cuello...
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Una mujer está viendo el Canal Gourmet y el esposo le dice:
- ¿Para qué ves eso si no sabes cocinar? Y ella contesta:
- Tú ves el canal PORNO y… ¡ yo no te digo nada !

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La maestra le dice a los niños del 6º grado:
Hoy hablaremos de la masturbación... Y Pepito le pregunta a la maestra:
Maestra, los que ya estamos cojiendo... ¿nos podemos ir?
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El marido acompaña a la señora a una reunión femenina en hotel en el centro.  
La deja y acuerdan que él va a caminar y la pasa busca en 1 hora más.  
A la vuelta de la esquina, ve una preciosa puta, él no aguanta, tiene 1 horita... ¡demás! Le pregunta:
- ¿Cuánto?
- $ 40.
- Muy caro, no pago más de 20.
- Entonces nones, ¡chao pezcao!
Llega la hora. Busca a su señora y le toca pasar con ella frente a la puta.  
La puta le dice:    ¿Viste la mierda que conseguiste por 20?

sábado, 13 de agosto de 2011

OJALA SIN H


No lo puedo traducir,hojalá encuentre la forma,el método significante atravesador de esas palabras mas silenciosas que ocurrentes postreras en la lágrima de los tiempos mierderos,hojalá yo vaya en contubernio con la falta de tabaco,hojalá que alguien me ayude a respirar ese perfume de almas desenfrenadas en danza de vida latente que brilla en todas partes no seducidas,esas partes que rezuman esa orgía olvidada de olor a cuento gastado burlado en el último rincón del baño inmundo.
Es que nacimos así,malparidos al mejor postor del benemérito ilustre iluminador y forjador de caminos a por hacer,y es cruz y salvación la no duda y aventura atreverse en preguntas el osado ritmo mortal.
Ya sin dientes sigo mordiendo eso que no me acuerdo ni para que lo mordía,¿Alguien apostará a que yo?
¿Y vos todavía apostarías a nosotros?Yo lo haría y me arrepentiría,¿que mas bajo podemos caer?¿que hay mas abajo que abajo?
Mas abajo que abajo es la punta del círculo impertinente subyugante de las cosas que se dejan ver solamente a los ciegos,el imperio del oxímoron cotidiano solamente permisivo a las córneas adecuadas domadas a base de recordar símbolos recortados mas allá del contraste de la escritura automática,los lectores no automáticos reconocemos esos espacios que dejan la tinta negra sobre el blanco papel,esos son,los espacios que no necesitan ser de naturaleza un aviso para comprenderse si no un toque de compenetración mutua escapado de la voluntad mínima en virtud de la capacidad máxima.Ahora cuento sombras que no me gustan porque exigen la poca virtud de la luz,ese arco de radiaciones que percibimos con dos bolitas preparadas para eso,como si no hubiéramos nacido para las otras,como para no entender de forma física que no somos mas que una compresión de tiempo en la eternidad.
¿Alguien se piensa?
¿Alguien se siente?
¿Alguien necesita ser pensado y sentido?
¿Neiugla,te dice algo,alguien te dice neiugla?
Llegado el momento destrocemos los verbos,Ellos son Nosotros,y vosotros,yo,tu,el;o los verbos nos terminarán.